Columna de Pedro Lira: La dirección ejecutiva de Santiago 2023 no está a la altura del desafío

Es el momento propicio, porque más adelante será muy tarde, para producir los cambios necesarios que requiere una gestión de urgencia.

Por PEDRO LIRA BIANCHI / Foto: ARCHIVO

A 206 días de la ceremonia de inauguración de los XIX Juegos Panamericanos y a 235 de la apertura de los VII Juegos Parapanamericanos Santiago 2023 (menos de siete meses), la organización de estos dos eventos que albergará la Región Metropolitana y la capital de Chile, además de otras tres regiones del país, asume un mayor nivel de lealtad, transparencia y compromiso con los Juegos al haber asumido el 13 de marzo el cargo de ministro del Deporte el ex seleccionado de fútbol de Chile, Jaime Pizarro Herrera, quien ese mismo día recibe la señal de mando del mismo Presidente Gabriel Boric de que los eventos de Santiago 2023 son la primera prioridad del Estado de Chile en lo deportivo.

Pocos días después, el jueves 23, ante la crisis de gestión en pleno desarrollo, el mismo ministro Pizarro fue elegido por el directorio de la Corporación Santiago 2023 como presidente de la misma. Por tanto, en él recae hoy la responsabilidad de encaminar los Juegos a buen puerto. Pizarro es el cuarto presidente de esta Corporación en cinco años, lo que también expresa un constante vaivén en el proceso organizativo. El desafío no es fácil y los problemas son multitemáticos y entrecruzados.

No es normal ni tampoco es lo mejor, hacer cambios de mando cuando faltan pocos meses para la meta. No obstante, cuando los caminos estratégicos han perdido su rumbo y éstos han sido reemplazados por la falta de transparencia, el desconocimiento y la insensatez, es necesario lograr modificaciones en la cabeza de algunas estructuras.

El mismo jueves 23 de marzo se conoció el despido de la Corporación del gerente del Área Legal, el abogado Jaime Millar, ex funcionario del IND y ex gestor de Intereses de la ex Federación de Penthatlon Moderno de Chile, quien en enero de 2019 es recibido por el jefe de Gabinete del IND, Benjamín Figari, el mismo que en 2021 y hasta el presente aparece trabajando en la empresa italiana Balich y el mismo que su hermano Simón, abogado a cargo de Millar en Santiago 2023, aparece laborando en los temas de licitaciones.

Lo concreto es que si varios meses antes de finalizar esa propuesta se sabía en la Corporación que Balich ganaría la licitación de las ceremonias de inauguración y cierre de los Juegos 2023, eso se concretaría en diciembre de 2022, declarando Millar que en ese tema había primado la transparencia. El abogado Millar, llevado a la Corporación por ser de la total confianza de la secretaria ejecutiva Gianna Cunazza, es despedido finalmente por la deficiente producción de los convenios de transferencias de recursos del IND hacia la Corporación.

Ese mismo día, se despidió también a la gerente de Comunicaciones y Comunidades, Joanna Lederer. ¿Es suficiente la salida de esas dos personas, la primera con altas responsabilidades en la mediocre gestión de la Corporación, y la segunda quien tuvo muy poco que ver en decisiones estratégicas? La experiencia indica que en el corto plazo se sabrá si fueron acertadas y suficientes esas decisiones.

En este escenario, es muy relevante elaborar un plan estratégico de emergencia para los últimos casi siete meses de trabajo. En éste, aunque parezca obvio, debe primar el trabajo coordinado, la planificación integral y no los compartimentos estancos, la transparencia en la gestión, darle un trato preferente a licitaciones fundamentales y no hacer contrataciones por asignación directa, como también presentar periódicamente los informes fidedignos de los resultados financieros y económicos al propio directorio de la Corporación, como al Instituto Nacional de Deportes, la Contraloría General de la República y al Congreso de la República, reglas básicas de transparencia que están indicadas en la Ley de Presupuesto que se ha aprobado cada año desde el inicio de dicha Corporación, creada a fines de 2018.

Este conjunto de condiciones no se ha cumplido. Estamos haciendo referencia a aspectos básicos en el manejo de altos presupuestos que servirán para albergar en Santiago y otras ciudades, con un alto estándar durante al menos 30 días, a un conjunto cercano a 8.000 deportistas, como también a aproximadamente a 1.900 periodistas. Es decir, en estas gestiones hay una alta exposición pública, tanto nacional como internacional.

En cambio, entre muchas características, han primado los personalismos, la negligencia, la desinformación interna y externa, el amigismo, la inexperiencia en la designación de cargos, las islas por sobre la cooperación, falta de transparencia, desconocimiento de materias técnicas en muchas licitaciones y las asignaciones directas por sobre las licitaciones hechas con tiempo y pulcritud.

La prensa nacional e internacional se ha hecho eco de los notables atrasos en muchos de los nuevos o renovados recintos deportivos. De lo que no se ha sabido prácticamente nada es que se ha contratado la mitad del personal proyectado para esta fecha (cerca de 650 personas, cuando deberían ser 1.200); ha habido dos meses consecutivos de atraso en el pago de remuneraciones al personal de la Corporación; no se han hecho todavía las licitaciones para temas clave como son la alimentación para los deportistas, la seguridad y el transporte; la Contraloría Metropolitana hizo ver el convenio mal hecho para la administración del presupuesto estatal del 2023, traspasado desde el IND a la Corporación que dirige los Juegos; del presupuesto del 2022 se gastaron en forma extemporánea cerca de 15.000 millones de pesos y cerca de 50 millones de dólares, pagados o entregados después del 28 de febrero, siendo que esta fecha era la tope, y se paró la implementación del sistema SAP, que exige la Contraloría para el óptimo manejo del procesamiento de datos en la gestión de grandes empresas.

Los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos aún no marcan en las encuestas y en la ciudadanía. Por tanto, es el momento propicio, porque más adelante será muy tarde, para producir los cambios necesarios que requiere una gestión de urgencia. Esta semana está convocada nuevamente una nueva reunión del directorio de la Corporación, reuniones de las cuales en cuatro años de labores nunca se han conocido sus actas. Entonces, ya es hora de pasar de la oscuridad a la transparencia. Los Juegos de Santiago 2023 se financian con platas públicas que ponemos todos los ciudadanos y ciudadanas de Chile.

 

El autor se desempeñó como director de la Corporación Santiago 2017, organizadora de los II Juegos Suramericanos de la Juventud; jefe de Protocolo de los Primeros Juegos Deportivos Nacionales 2013; subgerente del Comité Organizador del Campeonado Mundial Juvenil de Atletismo del 2000; miembro del directorio que organizó el Campeonato Mundial de Patín Carrera en 1999.