Columna de Pedro Lira: Natalia Ducó Soler estará en París 2024, época de renacimiento

El historial atlético de la lanzadora de bala chilena es amplio y con innumerables luces y logros; no obstante, también tuvo sombras en ese caminar. De hecho, tiene las mejores marcas nacionales de su especialidad en todas las categorías.

Por PEDRO LIRA BIANCHI / Foto: ARCHIVO

El 27 de junio pasado, los atletas chilenos Natalia Ducó Soler (lanzamiento de bala) y Luis Reyes Parada (salto triple) compitieron en Uzbekistán para sumar puntos en el ranking e intentar clasificar a los Juegos Olímpicos de París 2024. Ambos, en ese momento, no lograron la meta deseada. Al finalizar la competencia en ese lejano país asiático y al 30 de junio no haber quedado dentro de los 32 cupos posibles, Ducó, ubicada en el puesto 34, mostró en un video en redes sociales que estaba tranquila y contenta por haber hecho todo lo posible para lograr el objetivo de llegar a la cita planetaria.

Diez días después, el 7 de julio, la Federación Internacional de Atletismo (World Athletics) informó que, tomando en cuenta que algunos atletas clasificados no usarían sus cupos, se había procedido a correr las listas y reubicar a deportistas. En ese proceso, la chilena Natalia Ducó Soler entró a ocupar uno de los puestos y, en consecuencia, podrá estar en sus cuartos Juegos Olímpicos.

Natalia es del 31 de enero de 1989 y tiene 35 años. Nació en San Felipe y comenzó en el atletismo a los 14 años, durante su vida escolar. Siendo muy joven, a los 15, conoció en un torneo en Valparaíso a la entrenadora cubana Dulce Margarita García (medallista olímpica en lanzamiento de jabalina), quien la conduciría por cerca de dos décadas.

El historial atlético de Natalia Ducó es amplio y con innumerables luces y logros; no obstante, también tuvo sombras en ese caminar. De hecho, tiene las mejores marcas nacionales de bala en todas las categorías. Internacionalmente, entre otros, fue campeona mundial juvenil en Bydgoszcs (Polonia) en 2008 con 17.23 metros. Siendo aún juvenil, ganó los Juegos Suramericanos de Buenos Aires en 2006 (16.36). En ese mismo evento continental repitió otros tres oros, tanto en Medellín en 2010 con 17.71, Santiago 2014 con 18.07 y Cochabamba en 2018 con 18.15.

En 2008, en la norteña Iquique, durante el Campeonato Iberoamericano de Atletismo, ganó el oro y batió el récord de Chile, dejándolo en excelentes 18.65 metros.

Pasaron cuatro años desde Iquique para que Natalia batiera nuevamente la mejor marca chilena en bala. Ello ocurrió en los Juegos Olímpicos de Londres, en 2012, donde alcanzó la final de la prueba, en la que hizo 18.80, logrando el 10° puesto. Sin embargo, por el doping positivo de dos de sus rivales, éstas fueron sancionadas y Natalia subió al octavo y, por tanto, logró un diploma olímpico, distinción que el Comité Olímpico Internacional (COI) concede a los/las 8 primeros deportistas de cada competencia en los Juegos Olímpicos.

Previo a Londres, Ducó ya había estado en los Olímpicos de Pekín 2008, donde lanzó 17.40 y no logró la fase final. Posteriormente, en los Juegos de Río 2016, Natalia también llegó a la final, en la que alcanzó los 18.07 y el 10° puesto.

DIFÍCIL PERÍODO

El 12 de julio de 2018, luego de haber transcurrido dos meses desde que Natalia Ducó ganara el oro en los Juegos Suramericanos de Cochabamba con 18.15, la Comisión Nacional de Control de Dopaje (CNCD) informó de un resultado positivo en un control hecho en su hogar de Santiago a la atleta nacional. Hubo perplejidad en el ámbito deportivo chileno. “Fue un terremoto para mí”, reconoció con posterioridad la deportista. En carta pública dijo: “Quiero señalar en forma categórica que jamás he injerido ningún tipo de sustancia con la intención de obtener una ventaja deportiva, hacer trampa o vulnerar alguna regla que vaya en contra del olimpismo y de mis valores como persona”, agregando que “el atletismo es mi vida y el deporte que amo”.

El 15 de febrero de 2019, el Tribunal de Expertos del dopaje en Chile dio a conocer que por el consumo de la hormona de crecimiento conocida como GHRP-6, Natalia Ducó tenía una sanción de tres años sin poder participar de ninguna competencia atlética de Chile u otro país. Ese castigo le significó, entre otras medidas, perder la medalla dorada de los Juegos Suramericanos de Cochabamba, como también dejar de recibir los recursos que le entregaba el Estado de Chile por sus logros previos.

En ese período de castigo, Natalia rehízo su vida: en enero de 2021 nació su hijo Luciano, se dedicó a las comunicaciones, finalizó sus estudios de Sicología y, seguramente, recapacitó sus experiencias. El hecho es que, transcurridos los 36 meses sin atletismo competitivo, la atleta tomó la positiva decisión de volver al foso de lanzamiento, en el que, poco a poco, ha ido retomando los torneos nacionales e internacionales.

Antes de recibir la noticia de que irá a los Juegos de París, Natalia ha demostrado apertura, tranquilidad y un cambio de actitud positiva que se le reconoce en el medio atlético.

En el Suramericano de Sao Paulo del 2023, mientras la chilena Ivana Gallardo ganó el oro con 17.39, Natalia Ducó alcanzó el bronce con 16.79. El mismo 2023, Ducó obtuvo el 7° puesto en los Panamericanos de Santiago con 16.58, mientras Gallardo se ubicó en el puesto 11 con 15.30.

Este año, Ducó y Gallardo compitieron en mayo en el Iberoamericano de Cuiabá, Brasil. Ducó fue cuarta con 16.74 y Gallardo fue segunda con 17.26. Hoy, a 18 días de inaugurarse los Juegos Olímpicos de Paris, Ivana Gallardo y Natalia Ducó serán el dúo chileno que nos representará en el lanzamiento de la bala. Para ser más precisos, ambas nacionales serán dos de las 32 balistas que el 9 de agosto jugarán sus cartas con el peso de cuatro kilos.

PEDRO LIRA

Periodista de la Universidad de Chile, analista de políticas deportivas, profesor de Institucionalidad Deportiva en la Universidad Finis Terrae. Trabajó 27 años en el Instituto Nacional de Deportes.