Columna de Pedro Lira: ¿Por qué Chile va a París 2024 sin sicólogo?

El Comité Olímpico de Chile (COCH), ente organizador de la delegación chilena, decidió llevar al evento global un equipo médico compuesto por diez profesionales, dentro de los cuales no se incluyó ningún especialista en salud mental.

Por PEDRO LIRA BIANCHI / Foto (referencial): ARCHIVO

A la buena nueva del domingo 30 de junio de que la delegación de Chile a los Juegos Olímpicos de París 2024 la compondrían al menos 44 deportistas de 18 o más deportes, el miércoles 3 de julio se agregó un hecho no positivo. La Comisión de Deportistas de Chile, cuya presidenta es Francisca Crovetto, una de las clasificadas para el tiro skeet de París 2024, corroboró mediante un comunicado público que el Comité Olímpico de Chile (COCH), ente organizador de la delegación chilena, había decidido llevar al evento global un equipo médico compuesto por 10 profesionales, dentro de los cuales no se incluyó ningún especialista en salud mental.

De paso, mientras culminábamos esta columna el jueves al mediodía, se supo oficialmente que otras dos deportistas mujeres se sumaban a los 44 nacionales ya clasificados hasta el domingo 30. Se trata de la ciclista Macarena Pérez, del MBX Freestyle, quien ya estuvo en Tokio 2021, y de la nadadora Kristel Kobrich, quien por su marca este año en 1.500 metros libres en el Mundial de la especialidad, recibió lo que se denomina una “consideración olímpica” por parte del Comité Olímpico Internacional y de la Federación Internacional de Deportes Acuáticos (FINA).

Para Kobrich serán sus sextos Juegos Olímpicos, habiéndose iniciado en estas altas lides en Atenas 2004.

El conocido y prestigiado doctor y traumatólogo Alejandro Orizola, jefe del Área Médica del COCH desde el 2001, y actualmente médico deportólogo de la Clínica de la Universidad de Los Andes, ha sido el forjador de una larga relación entre el centro médico donde él labora y el COCH. Antes lo hizo desde la Clínica Las Condes y su otrora área médica y ahora lo hace desde la Clínica Los Andes.

El afamado doctor Orizola tiene una dilatada carrera en el deporte chileno. Entre otros cargos, ha sido jefe médico de la selección de Chile de fútbol, jefe médico del equipo nacional de Copa Davis y responsable médico del club Universidad de Chile. Con seguridad, para París 2024 él propuso al COCH un equipo que estará compuesto por tres traumatólogos y médico general (él entre ellos), cuatro kinesiólogos y cuatro masoterapeutas. Para Orizola, París 2024 será su séptima parada olímpica.

Así lo refiere él mismo en uno de sus últimos Instagram, plataforma donde presenta un didáctico video sobre quién es él y los elementos que lleva el equipo médico a París ’24. En este contexto, ¿qué pasa por la mente del doctor Orizola respecto a la utilidad que tienen los profesionales de la salud mental en la vida de los deportistas de alto rendimiento? Todo indica que para él no son imprescindibles y esta labor, de realizarse, se puede hacer a distancia, por internet.

¿Se imaginan los chilenos a un deportista en París que tiene una situación límite por presión ambiental, por problemas de concentración, por no poder dormir, por una situación familiar no prevista, siendo atendido por un sicólogo/a mediante una pantalla de un computador o por celular? La respuesta, al menos, es que la distancia es inapropiada en casos de “urgencia” deportiva en lo sicológico, es fría e impersonal.

Entonces, la incomprensible decisión del COCH y del doctor Orizola motivó a dos entes, a la Comisión de Deportistas de Chile, que trabaja bajo los aleros del COCH y que tiene voz y voto en su directorio, como también alertó a la Asociación de Sicología y Coaching Deportivo de Chile, a solicitar formalmente a las autoridades del COCH y del Instituto Nacional de Deportes de Chile, que se revierta la decisión y se incorpore al menos uno o una profesional de la salud mental deportiva.

En parte de su declaración de tres páginas, la Comisión de Atletas precisa que “la sicología deportiva es fundamental en el éxito de los atletas de alto rendimiento”, agregando que “la capacidad de manejar el estrés, la ansiedad y la presión de competir en un escenario como los Juegos Olímpicos puede ser decisiva para el desempeño de nuestros deportistas”.

Agregan los afectados que “aunque la tecnología permite el apoyo remoto, la presencia física de un sicólogo deportivo en terreno es crucial”. Concluye el documento solicitando “encarecidamente que se considere esta petición y que se evalúe la posibilidad de incluir a un sicólogo deportivo especializado en el equipo que acompañará a nuestros deportistas en París 2014”.

A su vez, el presidente de la Asociación de Sicología y Coaching Deportivo de Chile (APCD), el sicólogo Fernando Azócar, indicó el miércoles que el excluir a un profesional de la salud mental en la delegación olímpica de Chile “es grave porque se interrumpe abruptamente un proceso integral y un trabajo muy profesional, planificado, afiatado, sensible y complejo”.

Azócar añadió que se ha afirmado que “el trabajo sicológico se puede hacer a distancia, pero, en este caso, por la trascendencia del evento y porque muchos deportistas se han jugado todas sus opciones, la presencia en terreno del sicólogo o sicóloga es irremplazable”.

El dirigente gremial agregó que “el hecho de que en la delegación esté incluida la sicóloga Catalina Cavach no es la solución al tema, porque aunque la respetamos como profesional, ella está contratada por el COCH para cumplir funciones de apoyo logístico para la delegación en Francia y no como terapeuta”.

En la delegación nacional en París, los especialistas indican que al menos el 50 por ciento de los deportistas han estado con trabajo de apoyo sicológico en el último año. Para eso existe en el Centro de Alto Rendimiento de Santiago (CAR) un área médico-deportiva, que incluye desde su creación en 1995 a un grupo de profesionales especialistas en salud mental.

Sicólogos chilenos ya han sido parte en el pasado de las delegaciones oficiales a los Juegos Olímpicos, Juegos Panamericanos o Juegos Suramericanos. De hecho, por nombrar algunos de ellos, los profesionales de la salud mental, ya sea Claudia Larenas o Enrique Aguayo, estuvieron indistintamente en Atlanta 1996, Beijing 2008, Londres 2012 o Río 2016.

¿Por qué entonces, como dicen las autoridades del deporte chileno, si se ha mejorado en calidad de los procesos de preparación deportiva, si tuvimos recientemente unos exitosos Juegos Panamericanos y Parapanamericanos en Santiago, si seremos sede próximamente de eventos de nivel mundial y americano en ciclismo, básquetbol, fútbol sub 20, parapanamericanos juveniles y Olimpíadas Especiales, no se toman decisiones integrales con la delegación más grande de Chile en deportes individuales  en los Juegos Olímpicos convencionales?

Es más: ¿por qué el Comité Paralímpico de Chile sí llevará a una sicóloga a los Paralímpicos de París 2024. La gerencia de Comunicaciones del Comité Paralímpico, a través del periodista Cristián León, indicó este jueves 4 de julio que la sicóloga Janireth Hidaldo, quien trabaja para Copachi, está incluida en la lista preliminar para estar con los paradeportistas en la capital gala.

Creemos, por tanto, que el Comité Olímpico y su cuerpo médico puede y debiera hacer las gestiones y los esfuerzos para responder positivamente a la petición legítima de los deportistas convencionales chilenos. La directiva del COCH tiene la última palabra.

PEDRO LIRA

Periodista de la Universidad de Chile, analista de políticas deportivas, profesor de Institucionalidad Deportiva en la Universidad Finis Terrae. Trabajó 27 años en el Instituto Nacional de Deportes.