Columna de Pedro Lira: Robo al legado del béisbol panamericano 2023, ¿sorprendente, insólito, inaudito?

Una situación así, o peor, sucedería tarde o temprano en un terreno temporalmente deportivo, que se creó para los Juegos de Santiago 2023 y que es parte del legado de la misma competencia continental.

Por PEDRO LIRA BIANCHI / Foto (referencial): ARCHIVO

Metafóricamente, en los últimos cuatro años, al béisbol chileno se le ha robado varias veces su dignidad, tanto porque lo sacaron del Estadio Nacional, como porque lo trasladaron a un recinto lejano en la comuna de Cerrillos, el mismo recinto que no cumple con los requisitos mínimos para entrenar y menos para competir.

Finalmente, el mismo espacio de Cerrillos, fue sujeto en los últimos días del robo material de parte importante de una de las tres canchas sintéticas para este deporte que se instalaron con platas del Estado para organizar allí la competencia del béisbol masculino y softbol femenino de los Juegos Panamericanos.

El título interrogatorio de esta columna hace mención al último hurto. La respuesta a la pregunta es concreta y directa: la sustracción del pasto sintético a luz del día en una de las canchas de béisbol y softbol que se encuentran en la comuna de Cerrillos, es un hecho delictivo absolutamente previsible y evitable.

Una situación así, o peor, sucedería tarde o temprano en un terreno temporalmente deportivo, que se creó para los Juegos de Santiago 2023 y que es parte del legado de la misma competencia continental. Por lo mismo, el tema merece más atención y respeto, empezando por las autoridades. Hablamos, en definitiva, de un legado con historia de luces y sombras.

Para entender a cabalidad el tema, vale la pena referirse, primeramente, a la columna del 12 de noviembre del escritor nacional Oscar Contardo, publicada por La Tercera. Él, analizando los ribetes socio-culturales en torno a la carrera del relevo 4×400 de mujeres en el atletismo de Santiago 2023, indica: “… nos enteramos de que el impecable despliegue de los Juegos Panamericanos fue alterado por un síntoma claro de una forma de convivencia injusta y áspera”, que se da en el Chile real.

DECISIONES RACIONALES E INJUSTAS

El mismo impecable despliegue de Santiago 2023 está siendo alterado nuevamente, ahora, en un recinto para el béisbol y softbol. En el trasfondo del hurto en la comuna sur-poniente de Santiago, hay también una forma de “convivencia injusta y áspera”. En Chile, al béisbol y al softbol se le “mira a huevo”. Así, se puede traer a colación un conjunto de decisiones tomadas desde el 2013 por diferentes autoridades políticas del deporte que han representado gobiernos tan disímiles como los de Sebastián Piñera y Gabriel Boric.

Estos hechos nos invitan a mirar hacia atrás para conocer cómo llegó el béisbol a Chile. En 1951 se fundó la Federación de Béisbol de Chile. Fue el resultado de varias décadas desde inicios del siglo XX en que este deporte llegó al centro-norte del país, principalmente producto de la instalación de empresas mineras estadounidenses que extraían salitre y cobre.

Uno de los primeros jugadores y promotor de la actividad fue un japonés, Tatsukichi Sakurada Endo, quien había jugado en Estados Unidos, Europa y su país natal. Con otros ocho jugadores, fundaron en 1931 la Asociación de Béisbol en Iquique, siendo el primer organismo regulador de este deporte en Chile. En 1953, se estableció anualmente un campeonato nacional adulto que se realizaría anualmente, en el cual Tocopilla ha vencido en casi el 50 por ciento de ellos.

En 2013 (primer gobierno de Sebastián Piñera), cuando se empezó a concretar el proyecto Bicentenario “Parque de la Ciudadanía” del Estadio Nacional, basándose en un proyecto adjudicado por la oficina del arquitecto Teodoro Fernández en 2011, se optó por construirlo en dos etapas. La primera, en el sector oriente del estadio (que mira hacia avenida Pedro de Valdivia), basándose en que Santiago sería sede de los Juegos Suramericanos 2014. Esa remodelación no incluía aún el sacar los tres diamantes del béisbol.

La segunda parte del proyecto, que consideraba el Parque en los sectores sur (Guillermo Mann) y poniente (Maratón) quedaba para el futuro, sin tener fecha asegurada. La data para la segunda etapa del Parque comenzó a dilucidarse cuando Santiago ganó en 2017 la sede para albergar en el 2023 los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos.

En esta remodelación, en una instancia inicial, se consideró dejar una cancha de béisbol sólo para entrenamiento y competencias locales; sin embargo, en el 2020, siendo ministra del Deporte Cecilia Pérez, primó el criterio del estudio del arquitecto Teodoro Fernández. Éste indicaba que como el terreno del béisbol era poco utilizado o demandado, no era conveniente mantenerlo. En ese entonces, se consideraba que en Santiago había cerca de 1.500 beisbolistas; hoy, con la masiva llegada de venezolanos, colombianos, dominicanos, cubanos y otros ciudadanos del Caribe, debe, al menos, haber 3.000 jugadores de béisbol y softbol en la capital del país. En el lugar donde estaban los diamantes de esos deportes, en el Estadio Nacional, en el presente existen áreas verdes, senderos para caminar o trotar y donde se han instalado algunos “Fan Fest”. En conclusión, los tres diamantes ya no existen.

En Chile hay cerca de tres mil jugadores de béisbol.

EL ENGAÑO DE CERRILLOS

Para no dejar al béisbol en la calle, la ministra Cecilia Pérez ofreció llevar esta disciplina a la comuna de Cerrillos, en algunas de las hectáreas que habían sido ocupadas anteriormente por el aeropuerto de ese mismo nombre. El tema se conversó con el Comité Olímpico de Chile (COCH), pensando éste en un nuevo Centro de Entrenamiento Olímpico, el número cinco que tendrían.

Al Ministerio del Deporte y al IND se les presentó un proyecto por parte del COCH que consideraba el gimnasio del vóleibol para Santiago 2023 (en un comodato fiscal a 30 años), y las canchas del béisbol y softbol (en un comodato estatal a cinco años). Ese quinquenio es relevante tenerlo presente. La razón es que encierra entre líneas un trato cercano al engaño porque esos pocos cinco años para una gran inversión significa que las autoridades lo podrían extender, pero esa posibilidad es difícil porque el destino final de esos terrenos es levantar allí viviendas sociales, un bien muy preciado y de primera prioridad en el Chile actual. Ojo: de los cinco años, ya han transcurrido tres. Es decir, en 36 meses se terminará el legado panamericano para estos deportes, los que de no mediar otra gestión, pero con altura de miras, significará que el béisbol y el softbol que quedarán en la calle.

Los recursos financieros para esos recintos los puso el Estado a través del IND. El 13 de mayo de 2022 emanó la Resolución 09/2022 que aprobó el convenio de transferencia de recursos al COCH para el proyecto “Recintos deportivos Ciudad Parque Bicentenario Santiago 2023”. Por este documento el IND estaba obligado a entregar al COCH 9.127 millones de pesos (cerca de 11 millones de dólares). Ese monto se entregaría en dos cuotas. La primera por cerca de $6.499 millones y fracción y, la segunda, por $2.627 millones y fracción. En concreto, hasta hoy, el COCH sólo ha recibido la primera parte de la plata. ¿Qué ha sucedido con los $2.627 millones de la segunda cuota? ¿Por qué no se han entregado al responsable de la obra? ¿Qué dice al respecto la Contraloría General de la República o la contralora (s), Dorothy Pérez?

Debido al no pago de la segunda remesa, el COCH ha indicado desde antes de los Juegos de Santiago que sólo pudo encarar algunos avances del vóleibol y sólo la instalación de las tres canchas de material sintético para el béisbol y softbol, con un cierre perimetral y nada más.

En los Panamericanos Santiago 2023, Colombia se llevó la medalla de oro en béisbol.

INDIGNIDADES BÁSICAS

Hay que precisar, porque demuestra la mirada parcial que hay en el Chile de la zona central sobre el béisbol y softbol, que estas tres canchas no cuentan con tribunas, oficinas, iluminación, agua, camarines ni baños. Estos elementos fueron colocados momentáneamente para los Juegos de Santiago 2023 en la modalidad del “overlay”, es decir, se pusieron sólo para el evento y luego se sacaron. El overlay fue a costo del Comité Organizador de los Juegos, el que devolvió el recinto al COCH a mediados de enero de este año.

Las interrogantes de rigor son varias, pero precisemos dos: primera, ¿cómo pretenden las autoridades que se ocupen las canchas del béisbol si no existen las condiciones mínimas para hacerlo? En este estado, más la lejanía y el abandono del lugar, los deportistas de estas disciplinas no han podido ocupar el recinto. Es entendible. Ni sus necesidades básicas pueden satisfacer.

Segunda: ¿es un recinto de estas características lo que se denomina un legado de los Juegos Panamericanos? En este contexto, el robo del pasto sintético, a plena luz del día, como lo mostró Televisión Nacional en su matinal del 19 de abril, era una carnada a viva voz para que las lonjas las cargaran en camiones. Los dos guardias que tenía y tiene allí el COCH no contaban con los elementos para impedir el delito. Hay que remarcarlo: el de Cerrillos es el único recinto técnicamente reconocido para el béisbol y softbol en Santiago y en la Región Metropolitana. Es más. Toda la etapa de preparación de las selecciones de Chile en estos deportes para Santiago 2023 se llevó a efecto en una cancha de fútbol que prestó la municipalidad de Quinta Normal, al interior del parque del mismo nombre en Avenida Matucana.

¿Cuál ha sido en estos últimos 12 meses la posición del Ministerio del Deporte y del IND sobre el recinto del béisbol en Santiago?

Cuatro meses antes de los Panamericanos de Santiago, el ministro Jaime Pizarro y la presidenta del béisbol, la dirigente antofagastina Marcela Pereira, se reunieron en las canchas de Cerrillos. A partir de esa visita en terreno, hubo un compromiso no documentado e implícito de parte de la autoridad gubernamental de que el recinto contaría con las condiciones para poder usarlo post Juegos 2023. Como parte de ese compromiso, se esperaba la entrega de la segunda remesa del dinero fiscal por parte del director del IND, Israel Castro. Esas platas servirían, entre otros fines, para refaccionar un ex hangar de la FACH e instalar allí camarines, baños y algunas oficinas. De ese tema nunca más se supo y las imágenes de TVN muestran el hangar prácticamente sin techo y con toda su estructura en pésimo estado de mantenimiento.

Extraoficialmente, se indica que la solución para lograr las mejoras del caso podrían venir desde la municipalidad de Cerrillos. Su alcaldesa, Lorena Facuse, estaría de acuerdo en salvar el recinto en pos del béisbol, el softbol y para promover la actividad física y el deporte en la comunidad local. Para ello, lo primero que se requiere es que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo modifique el comodato desde el COCH hacia la entidad edilicia local por los dos años que quedan de éste. Si la propuesta se concreta, en algo se recuperaría la dignidad para dos deportes que Chile no ha sabido apreciar ni respetar.

PEDRO LIRA

Periodista de la Universidad de Chile, analista de políticas deportivas, profesor de Institucionalidad Deportiva en la Universidad Finis Terrae. Trabajó 27 años en el Instituto Nacional de Deportes.