Columna de Sebastián Gómez Matus: el Princesa de Asturias 2023 de Haruki Murakami

El escritor japonés es el flamante ganador del premio que otorga el heredero al trono español, destacado por su trayectoria y aporte a las letras masivas. Es el primer literato asiático en obtener el galardón.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: ARCHIVO

Escritor reconocido en el mundo entero, no es sorpresa que Haruki Murakami sea premiado con el Princesa de Asturias, que cambió su nombre a Princesa el 2014, antes era Premio Príncipe de Asturias. En efecto, hubo escritores y escritoras que recibieron el Príncipe de Asturias, como es el caso del poeta español Claudio Rodríguez, y otros que reciben el Princesa de Asturias, como es el caso de Murakami o de Siri Hustvedt.

Como se ve, es un Premio que ha tenido su propio devenir, sin hacer distingo de si los galardonados son hombres o mujeres. ¿Qué género tendrá un premio literario? En este caso es un premio a la trayectoria de un escritor japonés que ha escrito novelas contundentes y masivas, traducidas a más de cincuenta idiomas. Es un premio de reconocimiento a lo global de su obra.

Un detalle interesante: Murakami es el primer escritor asiático en recibir tal distinción. Al premio se presentaron 37 candidaturas de 17 naciones distintas. Cabe preguntarse si la literatura tiene 17 países y recién acaba de darse cuenta de que hay escritores “asiáticos”. Si bien es un escritor de estilo más comercial que japonés, no se puede negar que uno de sus grandes atractivos como escritor es el hecho de ser un escritor, al menos, de nombre japonés. Cabe preguntarse qué habrá significado el Nobel para Kawabata.

La novela que lo hizo famoso en el mundo entero fue “Tokyo Blues” (1987), cuyo título en sí ya es posmoderno y remarca una suerte de globalización del estilo o estilo globalizado, otro de los factores que han beneficiado sus múltiples traducciones. Murakami cultiva un estilo global. Puede ser un rumor, pero al parecer una empresa pagó para que su marca fuera mencionada en una de sus novelas.

Tal vez el libro más audaz sea “De qué hablo cuando hablo de correr” (2008), una suerte de dietario ensayístico, sociología del correr, antropología del maratón, en tanto signo de lo global. Recorrer el mundo en maratones, escribir libros sobre la soledad y la alienación del sujeto como artículos pop. No deja de ser interesante que sus lectores de alguna manera se vean retratados en sus personajes, muy en la línea de las políticas identitarias: novelas que construyen y confirman el estado de la realidad, volviéndola legible y catalogable.

En otras palabras, Murakami logra una literatura posmoderna, sea lo que esto signifique. Un premio a la representatividad que tiene la vida posmoderna en sus libros, una suerte de confirmación institucional en el instituido: el famoso escritor que se transforma en un funcionario del sentido común.

Es curioso como ciertos escritores cristalizan con éxito el fracaso de los escritores que los influyeron. Aunque depende de qué consideremos por fracaso, no se puede negar que el gran éxito de Murakami, o “el efecto Murakami”, para estar en sintonía con el glosario de los efectos culturales (económicos). Murakami ha mencionado entre sus influencias a Richard Brautigan, un escritor rarísimo y a menudo infravalorado por sus pares que se mató el año 1984. Era una suerte de beat tardío o satelital, de órbita lejana, de vivir en un remolque en la carretera. Como la firma de Murakami: un teleférico con una persona adentro. La recepción literaria de su obra en Japón no es favorable, lo que no se condice con la comercialización de sus tirajes. En ese sentido, este premio es absolutamente merecido por Haruki Murakami, cuya última entrega es “Primera Persona del Singular”. En sus propias palabras: “Mis libros triunfan en el caos”.

SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS

Poeta y traductor. Ha publicado “Animal muerto” (Aparte, 2021) y “Po, la constitución borrada” (facsímil digital). Entre otros, ha traducido a John Berryman, Mary Ruefle, Zachary Schomburg y Chika Sagawa. Forma parte del colectivo artístico transdisciplinar Kraken.