Columna de Sergio Gilbert: Asesores para asesorar al asesor

La receta de Aníbal Mossa, el principal constructor del período más oscuro que ha vivido Colo Colo en su historia y que puso el club al borde de su primer descenso.

Por SERGIO GILBERT J. / Foto: ARCHIVO

En la frenética búsqueda de lograr volver al primer plano -y con ello, sentar las teóricas de bases de apoyo popular que lo devuelvan a la presidencia de Blanco y Negro- el empresario Aníbal Mosa salió a dar una receta para que Colo Colo no se equivoque más en las contrataciones. Fíjese usted lo que se le ocurrió: formar una comisión asesora de ex jugadores albos que se complemente con el gerente deportivo Daniel Morón para así entregar mejores alternativas a la Comisión de Fútbol para, a su vez, ésta decida la lista de contrataciones para ser entregadas al directorio de Blanco y Negro para su aprobación.

Uff. De sólo leer todo esto queda claro que la intención de Mosa es burocratizar aún más las decisiones en un tema donde lo que se necesita es justamente lo contrario, es decir, focalizar las decisiones en manos únicas y expertas en la materia.

Aníbal Mosa, por cierto, cree él saber cómo hacer las cosas resguardado por la experiencia que tiene como accionista y ex presidente de Blanco y Negro.

Pero está equivocado porque tal experiencia, en este caso, juega en su contra. De hecho, el empresario de origen sirio es el principal constructor del período más oscuro que ha vivido Colo Colo en su historia y que puso el club fundado en 1925 al borde de su primer descenso.

Mosa, que hoy cree sabérselas todas, y asesorado por su vicepresidente rentado (Harold Mayne-Nicholls), determinó a mitad del año 2020, cuando Colo Colo ya venía en caída libre en el torneo nacional, no realizar grandes contrataciones cuando se abrió el mercado invernal pese a los consejos del entonces gerente deportivo (Marcelo Espina) porque según él y su gente de confianza, con lo que había en el plantel bastaba para salir del entuerto.

No sólo ahí Mosa determinó su “ojito” para tomar decisiones. Despojado ya de su cargo de presidente de Blanco y Negro, fue crítico de la determinación de vender a México al delantero Iván Morales porque, según él, el atacante podría seguir subiendo su rendimiento por lo que después podría venderse mejor.

Los hechos están a la vista: Morales hoy es un jugador sin gran valor de mercado tras un triste y polémico paso por Cruz Azul. O sea, se fue justo para que Colo Colo, al menos, no perdiera la inversión de haberlo formado.

Pero Mosa olvida eso y se pone hoy a dar recetas mágicas. Y ese triunvirato de asesores que propone -Carlos Caszely, Marcelo Barticciotto y Esteban Paredes- de verdad no es una solución, sino que sólo una argucia populista, porque tener asesores para asesorar al asesor es un juego de palabras que no tiene sentido ni valor.

Colo Colo, para estructurar mejor su plantel, requiere sólo de tres cosas: una política institucional clara (¿qué quiero lograr?), una inversión de acuerdo a ese objetivo (¿cuánto es lo que quiero gastar?) y una total confianza en las opiniones de los técnicos en la materia (el entrenador y el gerente deportivo).

Todo lo demás es simplemente challa, discurso vacío para la tribuna o, como se dice en el fútbol, para la gilada.

Que no vengan con cuentos. Ya los sabemos de memoria y también cómo terminan.