Columna de Sergio Gilbert: Caso Dituro, alguien debe ganar con todo esto…

De acuerdo a lo señalado por la dirigencia cruzada, acá se privilegió una especie de buena onda con el jugador argentino nacionalizado chileno.

Por SERGIO GILBERT J. / Foto: ARCHIVO

Matías Dituro dejó de ser jugador, capitán y, quizá, ídolo perpetuo de Universidad Católica, porque tomó sus cositas y se fue a Turquía, para integrarse al equipo Fatih Karagumruk, de la Primera División de ese país.

No hay dudas que la partida de Dituro, quien por lejos ha sido el mejor portero de la UC y de fútbol chileno en los últimos años, no podría pasar inadvertida, porque se produjo en medio de la realización del torneo nacional y, además, justo en el centro de una crisis deportiva de los cruzados. Sólo razones de peso, de esas que no se pueden debatir, justificaría que Universidad Católica dejara partir a su emblema.

Pero no, lo extraño del caso es que la salida de Dituro de San Carlos no trae, aparentemente, ningún beneficio a los cruzados. Tal como trató de explicar el director deportivo de la Católica, José María Buljubasich, la operación le reporta cero peso al club puesto que éste no exigió al equipo turco el pago de la cláusula de salida de un millón de dólares que estaba escrito en el contrato del portero.

La pregunta que cae de cajón es por qué la UC no exigió ese pago a los turcos. Más claramente, ¿qué gana la Católica con dejar ir a Matías Dituro?

Eso está de todo confuso.

De acuerdo a lo señalado por Buljubasich, acá se privilegió una especie de buena onda con el jugador argentino nacionalizado chileno. Dijo el Tati que Universidad Católica supo del deseo del jugador y se le abrieron las puertas, acaso como un gesto de agradecimiento por los servicios prestados por el meta en sus años en la UC.

Pero acaso ¿es tan así la cosa? ¿Un club puede renunciar así como así a una indemnización que legítimamente le corresponde por acuerdo contractual?

Según el presidente de Cruzados, Juan Tagle, la respuesta es sí, sí puede. En un tweet, que es la forma que tiene de comunicar a los hinchas y a la prensa de todo lo que pasa en la UC, el dirigente escribió textualmente: “Una cláusula es una protección para no verte ‘obligado’ a dejar salir a un jugador que no quieres que salga, por un monto menor al de la cláusula. Pero no significa que como club estés ‘obligado’ a sólo dejarlo salir por la cláusula. En este caso, nunca recibimos una propuesta de compra o préstamo con un pago para la UC. Sólo recibimos solicitud de dejar libre al jugador, quien manifestó fuerte deseo de partir. Luego de analizar todas las circunstancias del caso, el directorio consideró que lo mejor para el club era aceptar la solicitud”.

O sea, para Tagle, no sólo es posible no ejecutar la cláusula, sino que hasta era mejor dejar que se fuera el jugador porque era “lo mejor para el club”.

¿Se entiende?

Poco. Porque si bien la UC se ahorra de pagar el alto sueldo que tenía Dituro, se queda sin arquero y sin plata para el bolsillo.

¿Quién gana, entonces, con esta operación?

Obviamente, Matías Dituro, quien quería irse a Europa. Pero también su representante, en este caso Fernando Felicevich, quien recibe un porcentaje por esta operación.

¿Y la UC se queda sin nada?

No queda tan claro. Seguro que en los próximos meses tendrá una vuelta de mano del mismo representante de Dituro quien le traerá algún “refuerzo” baratito, que no le provoque tanto gasto mensual a la UC.

Sí, pues. Siempre se puede ganar alguna cosita poca…