Columna de Sergio Gilbert: El juguetito de Milad

Es cosa de hacer una rápida revisión de las acciones y reacciones que ha tenido y demostrado el presidente de la ANFP y de la Federación de Fútbol luego de la dimisión del entrenador de la selección nacional.

Por SERGIO GILBERT J. / Foto: ARCHIVO

Ciertamente, la renuncia de Eduardo Berizzo a la banca de la selección nacional, por mucho que fuera solicitada e implorada por muchos desde hace rato, fue sorpresiva. Por el momento en que se produjo: en medio de una doble fecha eliminatoria que implicaba un viaje a Ecuador. No es el estilo de un tipo como el DT argentino. Porque arrebatado nunca ha sido.

Las razones reales de porqué Berizzo tomó en esta instancia están aún en la nebulosa (aparentemente algo pasó o algo supo el DT en el camarín o camino a él tras el empate ante Paraguay) y de seguro se sabrán con certeza algún día. Pero lo que parece ser obvio es que el argentino se cansó de lidiar con una dirigencia no digamos mediocre, sino que francamente inepta que, en verdad, no tiene mucha noción de lo que significa liderar una actividad como el fútbol chileno.

Es cosa de hacer una rápida revisión de las acciones y reacciones que ha tenido y demostrado el presidente de la ANFP y de la Federación de Fútbol luego de la dimisión del entrenador de la selección nacional.

Empecemos.

Pablo Milad, el jueves por la noche, cuando se produjo la renuncia, no dijo nada. Simplemente se fue del estadio Monumental escoltado por su corte. Seguro tenía sueño. O le dio lata hablar con la prensa nomás.

Sólo el viernes por la tarde, en un“punto de prensa” sorpresivo y al cual no fueron citados todos los medios (incluso a algunos periodistas que llegaron a Quilín les dijeron que no estaba agendada alguna declaración y les negaron al ingreso), el dirigente hizo un resumen de lo acontecido: “Después del partido, como es de costumbre, nos dirigimos al camarín con el secretario general para saludar a los jugadores y al cuerpo técnico. Eduardo dijo: ‘Necesito hablar con ustedes, les quiero presentar mi renuncia, porque no se han dado los resultados, es una carga emocional muy grande, una presión muy grande y no quiero que siga influyendo en el resultado y dentro de los jugadores’. La presión emocional y ambiental se transmite al rendimiento de los jugadores y eso es lo que no quería él. Nosotros tratamos de convencerlo, dijo que su renuncia era irrevocable, y le pedimos que terminara esta doble fecha, pero dijo que no estaba en condiciones de seguir con esta presión y perjudicando al rendimiento del equipo”, detalló el presidente del fútbol nacional.

O sea, dijo nada. Y todo quedó como un exabrupto de Berizzo tibiamente atenuado con un deseo de la ANFP de que continuara al menos hasta el partido con Ecuador.

Sigamos.

En el mismo “amplio encuentro con la prensa”, Pablo Milad, junto con anunciar que Nicolás Córdova (jefe técnico de las selecciones menores) asumiría como DT para el partido ante los ecuatorianos, se mandó una declaración de lujo con respecto al que será el sucesor de Eduardo Berizzo. Anticipó el directivo: “Tenemos que buscar con calma porque nosotros queremos el mejor entrenador para la selección (…) Se ha especulado mucho, pero las condiciones (económicas de la Federación) son bastante satisfactorias”. Es decir, según Milad, hay tiempo y plata para contratar al nuevo DT de la Roja.

No nos detengamos

Luego de la derrota ante Ecuador en Quito, a Pablo Milad se le preguntó si el DT Nicolás Córdova podría ser una opción a quedarse definitivamente en el puesto dejado por Berizzo. Y dijo: “Claro que existe la posibilidad de todos los técnicos y más con Nico, que es de casa”. Es decir, hubo cambio de foco al ver una opción menos onerosa y más rápida para seguir adelante “compitiendo” en las eliminatorias mundialistas.

La “guinda de la torta” en la ruta de los desaciertos y falta de manejo básico del que está sumando votos todos los días para convertirse en el peor presidente de la historia del fútbol chileno desde el punto de vista de capacidad, es que según, señala El Mercurio, la Federación decidió dejar para marzo, como los exámenes universitarios de repetición, la designación del nuevo DT de la Roja para ahorrarse sus buenos dólares en enero y febrero (600 mil dólares, de acuerdo a lo señalado por el diario). Y es que plata había…

En serio, de verdad. Quítenle de una buena vez el juguetito a Milad. Es manitos de hacha y puede terminar rompiéndolo…