Columna de Sergio Gilbert: Gianni Infantino, el dueño de la pelota, quiere cambiar el fútbol

“Somos una organización global y queremos seguir siendo una organización que une al mundo”, puntualizó, refiriéndose al ofrecimiento para que Corea del Norte sea sede de un Mundial.

Por SERGIO GILBERT J. / Foto: ARCHIVO

Gianni Infantino será reelegido como presidente del FIFA en el Congreso del organismo que se realizará el 16 marzo de 2023 en Ruanda. No hay misterio al respecto, porque nadie más se anotó como candidato, por lo que el ítalo-suizo gobernará el organismo asentado en Zurich al menos hasta el Mundial 2026 que tendrá una sede tripartita: Canadá, Estados Unidos y México.

Infantino, por lo tanto es, sin duda, el actual dueño de la pelota.

Y lo siente así.

Claro porque durante estos días de alta exposición mediática en el marco del Mundial de Qatar, el presidente de la FIFA no sólo se ha paseado por todos los estadios -para ver pedazos de cada partido- con su terno de alta costura y zapatillas blancas recién salidas de la fábrica, sino que ha aprovechado la coyuntura para exponer visiones y propuestas que, con seguridad, serán materia de debate en los próximos años.

Una de ellas no deja de ser cuestionable: la posibilidad de que el dictatorial régimen de Kim Jong-un se vea beneficiado por la realización de un Mundial en Corea del Norte en el mediano plazo.

Infantino habla en serio. Incluso en una entrevista contó que él fue a ese país asiático hace algunos años para preguntarles a las autoridades de ese país si estarían dispuestas, en primer lugar, a ser sede de un Mundial femenino en conjunto con Corea del Sur. Le dijeron que no, que las cosas no están como para hacer una fiesta con los vecinos. Pero Infantino no se rinde y dice que volverá a la carga para convencerlos porque, para él, el tirano sistema político norcoreano parece no ser un problema que le preocupe.

“La FIFA es una organización mundial de fútbol”, dijo el dirigente. “Somos gente del fútbol, no políticos, y queremos unir a la gente”. “Cualquier país puede albergar un evento. Si Corea del Norte quiere albergar algo (…) iría otras 100 veces si ayudara”, dijo.

“Sólo el compromiso puede traer un cambio real. Somos una organización global y queremos seguir siendo una organización que une al mundo”, puntualizó.

Pero las ideas “renovadoras” del presidente de la FIFA también tiene como objetivo cambiar el reglamento del fútbol. Al menos, en los mundiales (por ahora).

Infantino anunció hace algunos días que ve con buenos ojos que, a partir del próximo Mundial, en la fase de grupos, los partidos que terminen empatados obliguen a una definición por penales. Y el ganador de estos, sumaría un punto.

La propuesta no ha tenido, hasta ahora, una buena recepción.

Y parecen obvias las razones. Una en especial: esto, de alguna manera, incentivaría aún más a los equipos más débiles a salir a empatar sus partidos para esperar definir en un sistema que tiene el 50 por ciento de posibilidades de ganar. O sea, se verían más escuadras preocupadas de defenderse en los 90 minutos de juego de lo que hay en estos momentos.