Columna de Sergio Gilbert: Jordhy Thompson necesita ayuda

¿Qué castigo merece Thompson? ¿Cuál es la pena que debe pagar no sólo ante su víctima, sino que también ante la sociedad? La que determine la justicia. Lo que indique la ley.

Por SERGIO GILBERT J. / Foto: ARCHIVO PHOTOSPORT

No puede haber ningún tipo de concesión ni menos un intento de justificación: el joven jugador de Colo Colo Jordhy Thompson ha ejercido inaceptable violencia física y sicológica en contra de su (ex) pareja en forma reiterada, y por ello debe asumir consecuencias. Su caso lo verá la Justicia. Y sin duda tendrá que caerle el peso de la ley. No caben dudas. En esto no debe haber dobles interpretaciones. El que intente ver debajo del agua, empatar o derechamente convertir a la víctima en origen del problema simplemente se convierte en cómplice. Así de claro.

Thompson sin duda que argumentará en su defensa que sus deplorables actos tuvieron que ver más con reacciones que con una conducta habitual en su vida. Que fue su pareja la que lo llevó a cometer actos deleznables. Y es seguro que su abogado intentará llevar el tema al terreno de la emocionalidad.

Pero no. Ni por eso se justifica lo que hizo.

¿Qué castigo merece Thompson? ¿Cuál es la pena que debe pagar no sólo ante su víctima, sino que también ante la sociedad. La que determine la justicia. Lo que indique la ley. Puede ser que ésta sea mínima o exagerada para los ojos externos, pero este chico no se le puede llevar pelada. Si no hay sanción, tampoco habrá redención. Y es probable que, de ser así, el victimario siga una escalada eterna y la víctima permanezca toda su vida sumida en la depresión y en el miedo.

Por el bien de todos, Jordhy Thompson debe pagar por lo que hizo.

Junto con ello, eso sí, debe haber también un proceso de acompañamiento sicológico para la víctima y el victimario. Ella debe ser contenida, entendida y protegida para evitar que termine echándose la culpa de algo que no tiene por qué culparse.

Jordhy Thompson también requiere de ese apoyo médico, pero por otra razón: es un chico enfermo. Porque no es normal todo lo que hizo. Trasunta, a raíz de sus inexplicables acciones, que no sabe, no entiende o no acepta las mínimas normas de convivencia social. Vive una realidad paralela, particular, regida por leyes propias. Es decir, es un ser humano disfuncional y antisocial. Es, por tanto, un chico que requiere con urgencia ayuda médica. Si no la tiene ahora y por un largo tiempo, las consecuencias para él y su entorno pueden ser incluso peores.

¿Es una buena idea echarlo del club donde juega para así dar una señal de intolerancia ante el desmadre de Thompson?

No es algo fácil de resolver.

Colo Colo, como institución deportiva, debería cumplir un rol social que signifique no el perdonazo a los hechos delictivos de su jugador (sería impresentable) pero sí la comprensión de que Jordhy requiere de cuidados y de apoyo.

Sí, claro. Jordhy Thompson pasó de ser una posible fuente de ingreso a un cacho, pero Colo Colo no puede hacerse el desentendido y mirar para el lado.

Aunque pierda una inversión. Jordhy necesita ayuda.