Columna de Sergio Ried: Cristian Garin, a un paso de la gloria

El tenista chileno estuvo muy cerca de hacer historia al tener prácticamente ganado al número tres del mundo, el griego Stefanos Tsitsipas, antes de inclinarse por 6-3, 4-6 y 6-4 en la tercera ronda del Masters 1000 de Miami-

Por SERGIO RIED / Foto: AGENCIAS

Algo me decía que el número dos de Chile tenía grandes posibilidades de derrotar al favorito Stefanos Tsitsipas y así lo hice saber a allegados y amigos que, obviamente, se rieron de mi pronóstico. Pero si tomamos en cuenta que Cristian Garin llegaba al compromiso precedido de muy buenas actuaciones, ganando dos partidos en la qualy y otros dos en el cuadro principal, mostrando un gran nivel, y el griego venía sufriendo de molestias en su hombro derecho, habiendo caído en Indian wells con el australiano Jordan Thompson (83º), no era tan descabellado mi vaticinio.

En la víspera, Stefanos, aguijoneado por su padre y entrenador, Apostolos, había acometido públicamente contra la ATP por el cambio de pelotas en el circuito y culpó al organismo rector del tenis por su lesión.

En estas condiciones se inició al mediodía de Miami el duelo entre el 3º y el 82º del mundo del tenis. Con un Garin agrandado e irrespetuoso, que lo llevo a un empate a tres games con posibilidades de ponerse 4 a 3.

Ahí se acordó del antiguo Gago y perdió tres juegos al hilo para el 6-3 de la primera manga en favor del griego. La segunda etapa volvió a tener a un Garin renovado, con buen porcentaje de primeros servicios y continuas subidas a la red, que desorientaron al griego y le dieron el set por 6-4.

Todo iba definirse en la tercera manga dependiendo en gran medida de lo que pudiera hacer el chileno. De ver hasta qué momento se iba a creer el cuento este Garín 2023. Y se lo creyó hasta el 4 a 4 de la etapa decisiva, cuando el antiguo Garin tocó a su puerta y lo hizo cometer todos los errores que no había cometido en el resto del encuentro, dándole el set en bandeja a su rival por 6-4 y con ello el partido.

Raya para la suma, Cristian Garin hizo un gran partido y demostró que puede pararse ante el más pintado.

Siempre que no se le presente el fantasma de antaño.