Columna de Sergio Ried: Grande, Nico Jarry

Ratificando y superando todo lo bueno que ha hecho en este comienzo de año, Nicolás Jarry alcanzó la semifinal del Brazil Open, cayendo ante el número dos del mundo, Carlos Alcaraz en un partido épico por 6-7, 7-5 y 6-0 y trepará desde el lugar 139 al 85 en el ranking mundial.

Por SERGIO RIED / Foto: AGENCIAS

Ni en sus más dulces sueños el nieto de Jaime Fillol pudo verse en semis de un ATP 500 y menos aún enfrentando y estando muy cerca de vencer al número dos del mundo, Carlos Alcaraz.

La verdad es que si Nico no se imaginaba tan monumentales actuaciones, nosotros y toda la fanaticada chilena, nos quejamos de que después de ganar dos partidos en la qualy tuviese que enfrentar de entrada en el cuadro principal al crédito italiano Lorenzo Musetti (18º). Pero Jarry se encargó de consolarnos derrotando al joven de Carrara en dos sets.

Ya en octavos de final aparecía en su horizonte el español Pedro Martínez (79º), verdugo de Cristian Garin en primera ronda. Y la historia volvió a repetirse con otra victoria en dos sets.

Ya era mucho lo que nos había regalado el gigante de Las Condes cuando entró a la arcilla de Río de Janeiro para enfrentar el cuarto seleccionado del torneo, el argentino Sebastián Báez (35º). Pero para el chileno no había cucos ni rankings que lo atemorizaran y también le aplicó la dosis: dos sets, 6-3 y 7-6.

El sueño llegaba a su fin, porque en semis lo esperaba el niño maravilla, Carlos Alcaraz, que venía de ganar el título en Buenos Aires y aparecía como un rival imposible de vencer. Pero una vez más Nico sorprendió a todo el mundo al ponerse 5-2 en el primer set, para terminar ganándolo en el tiebreak 7-3. No había techo para el chileno que con su poderoso saque y su demoledora derecha tenía contra las cuerdas al mejor del mundo. Hasta que llegó esa pelota fatal en el empate a 5 games, que lo hizo perder la etapa 7-5. El murciano, que más tarde reconocería que su rival lo tuvo “totalmente dominado con su derecha», sacó a relucir su estirpe de súper campeón en el tercer set, arrollando a un fatigado y resignado Jarry, aplicándole un 6-0, como para decir «aquí estoy yo».

LA FINAL

El título de la semana anterior en Buenos Aires no pudo refrendarlo Carlitos, como le gusta que le llamen, ante el británico nacido en Johannesburg, Sudáfrica, Cameron Norrie (13º), quien se mostró más entero mental y físicamente en el match decisivo que el español, que acusó un visible malestar en su pierna derecha. Tanto así que en un punto decisivo del tercer set, ya víctima del cansancio y su malestar muscular, sirvió «por abajo», con nefastas consecuencias, porque a la larga perdió su servicio y luego el set con el saque de su rival. Con ello se esfumó la posibilidad de recuperar el número uno del mundo y se cortó la racha impresionante de 15 partidos ganados en fila por el murciano en lo que va del año.

Mientras, Norrie levantaba la copa de campeón y se anotaba su segunda victoria ante su connotado rival con este 5-7, 6-4 y 7-5.