Columna de Sergio Ried: ¿Qué le espera a Nadal en Australia?

Ya se sabe con certeza que el español volverá a las pistas en el Brisbane International el último día de este año y luego jugará el Abierto de Australia, la segunda semana de 2024, después de un año de ausencia de los courts por lesión. Aquí van algunos indicios de lo que encontrará.

Por SERGIO RIED / Foto: ARCHIVO

Hace un año, exactamente el 18 de enero de 2023, Rafael Nadal caía derrotado en segunda ronda del Abierto de Australia ante el estadounidense Mackenzie McDonald, acusando una lesión. Y vaya lesión, porque lo dejó fuera de las canchas por toda una temporada.

Doce meses de incertidumbre sobre su futuro en el tenis, doce meses de rehabilitación, de entrenamiento regulado y de esperanzas. Lo que no es muy fácil cuando se han cumplido 37 años y 30 de ellos en terrenos de juego.

EL REGRESO

Pero como no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, según el dicho popular, he aquí, que el indomable chico de Manacor en Palma de Mallorca, se sobrepuso a sus lesiones y está pronto a recuperar el terreno perdido y empezar a remontar su ranking, que cayó estrepitosamente hasta el casillero 663º de la ATP por su falta de actividad.

Lo que en pocas palabras significa que tanto en el torneo previo en Brisbane, como en el primer Grand Slam de la temporada, será uno más de la masa anónima que no goza de los privilegios de los 32 preseleccionados, lo que en pocas palabras, significa que el sorteo puede señalarlo como rival de Djokovic, Alcaraz o Sinner en primera ronda. O en segunda o tercera.

MIRANDO A PARÍS

Pero nada de ello le quita el sueño a Rafa (aunque tal vez un poco), porque sus ojos están puestos bastante más lejos, en el Bois de Boulogne de París, donde espera ceñirse la corona número 15 en Roland Garros y aún más, colgarse la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de París en esa misma sagrada arcilla.

«Mi carrera no merece menos que eso», dice Rafael Nadal.

Y concordamos con él.