¿Comienza por fin la demolición del sistema que rige a nuestro fútbol?

Los cambios a la Ley 20.019, que regula el sistema de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), están aprobados desde marzo de 2018 en la Cámara de Diputados, pero el proyecto duerme desde hace cuatro años en el Senado. En los próximos días, según informó el ahora senador Matías Walker, se pondría en tabla para su discusión. De acuerdo a eso, los clubes nacionales podrían pasar ahora a ser propiedad de sus socios y sus hinchas con al menos el 51% de las acciones. Como en la Bundesliga alemana, donde los frescos y advenedizos tienen un papel absolutamente secundario.

Por EDUARDO BRUNA

El nefasto y corrupto sistema de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales que rige nuestro fútbol, tal como lo conocemos, podría tener los días contados. Guardando las proporciones en un país que vive días convulsionados, algo así como aventar la espuria Constitución de 1980 del dictador Pinochet tras el trabajo de la Convención Constitucional y el llamado Plebiscito de Salida. 

Y es que, después de algunos maquillajes, habituales en un país donde las cosas se cambian para que al final todo siga igual, la Ley 20.019, que regula las Sociedades Anónimas Deportivas, podría por fin tener un cambio sustancial. 

Promulgada el 5 de mayo de 2005, y con vigencia a partir del 7 de mayo del mismo año, luego de ser publicada en el Diario Oficial, el cuerpo legal que vio la luz durante el gobierno de Ricardo Lagos, e impulsada entusiastamente por el en ese momento senador Sebastián Piñera, uno de sus principales redactores, ha demostrado ser una ley que, en lugar de mejorar y hacer progresar a nuestro fútbol, lo ha maleado hasta límites intolerables.

No sólo perdimos la competitividad y jerarquía que en un momento tuvo nuestra Selección Chilena, sino que nuestros clubes, a nivel internacional, vienen siendo simples comparsas en la Copa Sudamericana y, con mayor razón, en la Copa Libertadores. Ni hablar del peso que han logrado los representantes de jugadores que, a estas alturas de los acontecimientos, se diría que tienen tanto o más poder que los propios regentes de los clubes.

Todo eso podría cambiar, luego que el abogado Fernando Monsalve, ex presidente del Club  Social y Deportivo Colo Colo, confirmara que en los próximos días el Senado pondrá en tabla para la discusión en sala un proyecto de reforma a la Ley 20.019 que desde hace más de cuatro años duerme en la cámara alta. 

Señaló Monsalve, que desde su cargo en el “Cacique” inició todo un movimiento para que los socios y los hinchas recuperen sus clubes, que “el ahora senador Matías Walker, que preside la Comisión de Constitución del Senado, me informó que en los próximos días se pondrá para la discusión de la sala las modificaciones que, en el año 2018, se le hicieron a la Ley 20.019 de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), y que fueron aprobadas ampliamente en la Cámara de Diputados”.

El día 15 de marzo de 2018, los diputados aprobaron en general el proyecto que busca modificar la Ley que regula las SADP por amplia mayoría, toda vez que hubo 132 votos a favor y sólo dos abstenciones. Sin embargo, a pesar de ese respaldo a los cambios, y al hecho indesmentible de que el sistema que rige al fútbol ya no da para más, el proyecto duerme desde hace exactamente cuatro años en el Senado. 

¿Será por eso, entre otras cosas, por supuesto, que al interior de la Convención Constitucional surgió en un momento la idea de un Parlamento unicameral que agilice la dictación (y modificación) de leyes?

La moción de cambios a la Ley 20.019 tuvo como autores a los por entonces diputados Matías Walker (DC), Camila Vallejo (PC), Alberto Robles (PRSD), Jaime Pilowski (DC), Daniel Melo (PS), Tucapel Jiménez (PPD), Hugo Gutiérrez (PC), Iván Fuentes (Independiente), Marcelo Chávez (DC) y Pedro Browne (Amplitud), y pretendía perfeccionar los mecanismos de fiscalización y control de la actividad que, por lo que se ha visto hasta ahora, son bastante laxos, cuando no derechamente inexistentes.

De otro modo, ¿cómo se explica que, pasados varios meses, todavía no se sepa quiénes son los nuevos dueños de Azul-Azul, la concesionaria que maneja a Universidad de Chile?

En líneas gruesas, el proyecto busca implementar en el fútbol nacional un modelo de administración similar al del fútbol alemán, donde los socios de los clubes controlan el 51%, al menos, de la propiedad de estos.

Los cuatro grandes puntos que busca instaurar la modificación a la ley que regula el accionar de las SADP son: a) que todas las sociedades anónimas, sean estas abiertas o cerradas, sean fiscalizadas por la Superintendencia de Valores y seguros; b) permitir que los clubes de fútbol se puedan constituir como personas jurídicas sin fines de lucro, con una debida fiscalización; c) eliminar los conflictos de intereses en la propiedad de las SADP, y d) posibilitar, como una más de las alternativas, la participación real, decisiva y económicamente responsable de los socios e hinchas de los clubes. Esto se lograría por intermedio de la capitalización de las SADP a través de la emisión de nuevas acciones, que pueden ser suscritas por los hinchas que participen de las corporaciones o fundaciones anteriores a la creación de las SADP, o por el traspaso de las acciones ya existentes.

Mientras Matías Walker declaró en esa oportunidad sentirse “muy contento de la aprobación en la cámara a la modificación de la Ley 20.019”, el ahora ex diputado Hugo Gutiérrez expresó que “es necesario que los hinchas y socios sean parte del protagonismo relevante que tienen los empresarios en las Sociedades Anónimas que administran en la actualidad el fútbol chileno. Es necesario que los hinchas, que son aquellos que le dan la vida y vibran con el fútbol, también sean parte importante de la vida de sus clubes deportivos”.

Fernando Monsalve, como impulsor del proyecto, se mostró esperanzado de que este proyecto que busca modificar sustancialmente la manera cómo se ha conducido el fútbol nacional, sea ahora efectivamente discutido en el Senado.

Dijo: “esta es una lucha de años. Incluso desde antes de ser parte del directorio del Club Social y Deportivo Colo Colo, concurrimos con bastante frecuencia al Congreso a instalar una modificación a estas Sociedades Anónimas, las que prometieron mucho y convencieron a mucha gente de ser una solución que nunca llegó. Es más, hoy son un problema, ya que son excluyentes y no permiten una participación real de los socios e hinchas de los clubes. Poseen una visión netamente comercial que no se condice con lo que deben ser los clubes sociales y deportivos”.

¿Será verdad tanta maravilla? El Senado tiene ahora la palabra.