Como los seguidores de Trump, bolsonaristas invadieron la sede de los poderes del Estado

Vistiendo camisetas amarillas y portando banderas brasileñas, los seguidores del derrotado mandatario ocuparon la sede del Poder Judicial, el Congreso y el Palacio de Gobierno, exigiendo que las FF.AA. den un golpe de Estado para derrocar a Lula.

Por EL AGORA

Al más puro estilo de los partidarios de Donald Trump, centenares de seguidores del ex presidente brasileño Jair Bolsonaro invadieron el Palacio de Gobierno y el edificio de la Corte Suprema, propiciando un Golpe de Estado en contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, asumido recién hace una semana.

Los manifestantes partieron por tomarse la sede del Congreso Nacional. El grupo golpista superó una barrera policial y subió al techo de los edificios de la Cámara de los Diputados y del Senado, ingresando de esa forma en la sede legislativa.

Al igual que los seguidores de Trump, los manifestantes cometieron todo tipo de destrozos en ventanales de la sede del Poder Judicial y del Congreso Nacional, y ocuparon los edificios de los tres poderes del país.

El Presidente Lula no se encontraba en Brasilia, por estar de visita al interior del Estado de Sao Paulo.

Patrullas de la Policía Legislativa fueron atacadas y las barreras que acordonaban las sedes de los tres poderes fueron destruidas por los manifestantes. La fuerza policial, claramente, no fue suficiente.

Los golpistas vestían en su mayoría camisetas amarillas y verdes y portaban banderas de Brasil.

 

Los extremistas piden la intervención de las Fuerzas Armadas para derrocar a Lula, quien asumió la Presidencia hace una semana, el 1 de enero. Es, en realidad, una petición que venían haciendo desde el día siguiente a la derrota de Bolsonaro en las urnas.

Los radicales nunca han reconocido la victoria de Lula, quien en la segunda vuelta del 30 de octubre ganó con el 50,9% de los votos válidos frente al 49,1% de Bolsonaro.

El ministro de Justicia, Flávio Dino, que desde el sábado había autorizado la actuación de la Fuerza Nacional de Seguridad ante la llegada a la capital brasileña de decenas de autobuses de bolsonaristas, dijo que la voluntad de los radicales “no prevalecerá”.

Asimismo, el gobierno de Brasil evalúa una intervención militar contra los golpistas, según publicó el medio de comunicación Folha de Sao Paulo.

Los actos en Brasilia desataron otros en el país, entre ellos en Sao Paulo, donde la Avenida 23 de Maio, una de las principales carreteras urbanas de Sao Paulo, fue bloqueada por bolsonaristas, impidiendo la circulación de automóviles cerca del aeropuerto de Congonhas.