Con Cobresal como puntero, El Salvador celebra sus 64 años

La ciudad, que hoy vibra con la campaña del club representativo del campamento minero, fue fundada el 28 de noviembre de 1959 con una particularidad: en la solemne ceremonia el corte de la cinta tricolor se realizó con tijeras de cobre.

Por EL ÁGORA (*) / Fotos: ARCHIVO

La historia de la ciudad de El Salvador está íntimamente ligada a la minería, primero a la Andes Copper Mining Company, subsidiaria de la multinacional Anaconda Company, luego a la Compañía de Cobre Salvador SA y posteriormente, hasta la actualidad, a Codelco con su División Salvador.

Según relata la historiadora María Celia Baros en su libro «Potrerillos y El Salvador, una historia de pioneros», el diseño de la ciudad fue erróneamente atribuido por años al arquitecto brasileño Óscar Niemeyer, cuando en realidad pertenece a Raymond Olson, quien privilegió un modelo con núcleos convergentes a centros de utilidad y frecuentación comunes como plazas, mercados y servicios públicos.

Este trazado geométrico, paulatinamente fue adquiriendo la característica forma de casco romano que luce hasta la actualidad.

Éste era el paisaje en la década de 1950, cuando se fundó la ciudad-campamento de El Salvador.

Las primeras familias en llegar al campamento provenían de la mina vieja de Potrerillos y del sector denominado Las Vegas. En relatos de la época, estos primeros habitantes destacaban que «era increíble tener casas grandes con baño y ducha, las que se adelantaban más de 10 años a las que había en el resto del país a fines de la década del 50».

Recién en 1961 finalizó la pavimentación general de las calles, se acondicionó el terreno para la futura Plaza de la República y se abrió el cementerio de la ciudad. En paralelo, se construyó la mayor obra vial del proyecto minero, la Cuesta de Llanta.

Un año después de la inauguración de la ciudad se empezaron a construir la Escuela Americana y la Escuela Nº 1 o Chilena, el hospital y a fines de la década del 60, los clubes sociales. En 1970 se inauguró el moderno Cine Inca, que reemplazó al primer teatro que funcionó desde los primeros años de El Salvador.

En la década de los 80 se sumaron otras edificaciones, entre las que destacan el estadio El Cobre, con capacidad para 20 mil espectadores, superando con creces la población de la ciudad, que no llega a los 10 mil habitantes. Muchos cronistas deportivos que han seguido la campaña histórica de Club Deportes Cobresal, lo han denominado como «el estadio más grande del mundo», porque es imposible que se llene.

Esta condición se debe a que durante una participación de Cobresal en Copa Libertadores de América a mediados de la década del 80, se exigió aumentar su capacidad para estar acorde a las normas de la Confederación Sudamericana de Fútbol.

Obreros instalando las vías del ferrocarril para transportar el material.

El Salvador está ubicada en la comuna de Diego de Almagro, Provincia de Chañaral, en la Región de Atacama. Localizada a más de 2.200 metros de altitud, junto a la Cordillera de los Andes y en medio del Desierto de Atacama, y cuenta con una población de poco más de ocho mil habitantes.

La ciudad está enteramente zonificada y predeterminada para el servicio de la producción, no tienen lugar en ella los que colaboran a la vida urbana como zapateros, gásfiter, feriantes, sastres y otros, que aquí viven en Portal del Inca, ciudad satélite de unos 2000 habitantes, con el más impactante contraste urbano y constructivo.

Su nombre se debe a que, en tiempos de Andes Copper Mining Company (filial zonal de Anaconda Copper Company), años 1956-1957, al agotarse el mineral de la Mina Vieja que alimentaba a Potrerillos, fue descubierto este nuevo yacimiento, llamado de esta forma El Salvador.

El dicho popular asegura que el cobre es «el sueldo de Chile».

Comenzó a explotar sus minerales en 1959 y actualmente opera los yacimientos Inca (de forma subterránea) y las minas Campamento Antiguo, Quebrada M y otros cuerpos satélites de menor envergadura (explotadas a rajo abierto).

Sin embargo, todas estas zonas agotarán sus recursos este año, por lo que la División se refundará a partir de su proyecto Rajo Inca, que extenderá su vida útil en 47 años más.

(*) Con datos de Codelco y Wikipedia.