Con un esforzado empate, Audax se mantuvo como líder

La expulsión de Roberto Cereceda cuando quedaba media hora de partido le disminuyó las posibilidades de triunfo, pero no le aumentó las de perder ante un ordenado Cobresal. En Curicó, mientras tanto, el local recibió un buen regalo para igualar con Huachipato.

Por EL ÁGORA

Con un jugador menos durante buena parte del segundo tiempo, Audax Italiano se las arregló para no sufrir muchos sobresaltos, pero no pudo conseguir la victoria que antes del encuentro tenía en sus cálculos.

De todos modos, al empatar sin goles frente a Cobresal, los itálicos se mantuvieron como solitarios punteros del torneo nacional, con un punto más que La Serena, Universidad Católica y O’Higgins.

El duelo futbolístico en el estadio El Teniente resultó más atractivo de lo que sugiere un marcador en blanco. Ambos equipos tuvieron sus oportunidades para desnivelar, especialmente en el primer período.

La posición de Cobresal en el cómputo no refleja cabalmente las bondades del equipo que dirige Gustavo Huerta. Con jugadores de poco renombre, el entrenador ha conseguido armar un conjunto ordenado y luchador, capaz de complicar a cualquiera. A la vez, Audax se caracteriza por un juego dinámico que busca permanentemente el arco contrario y que, al revés de su adversario, lo traduce en puntos. No por nada sobresale a la cabeza de esta carrera que recién comienza y que tiene como gran característica la equiparidad de fuerzas.

Con Osvaldo Bozzo como figura destacada, el cuadro floridano estableció cierto dominio y tuvo también la ocasión más clara de gol en el partido: un violento remate de Rodrigo Holgado hizo que la pelota diera en el vertical y se paseara por la línea, a espaldas del arquero Leandro Requena.

La expulsión de Roberto Cereceda, por doble amarilla a los 61’, reforzó el entusiasmo de los nortinos, que entendieron que la superioridad numérica les podía brindar recompensa. Si no la obtuvieron fue por un mérito de los verdes, que redoblaron su esfuerzo, y por una falencia propia: el agotamiento de Franco Ragusa dejó a sus atacantes sin asistencias.

MAL OLOR EN LA GRANJA

Un penal cobrado cuando la victoria de Huachipato parecía fuera de peligro le significó a Curicó Unido un empate que le dio algo de dulce para compensar la cantidad de ácido que tiene su campaña.

Sin la rimbombancia que tuvo el error referil que le impidió a Colo Colo cambiar su suerte el sábado ante Palestino, la incidencia del domingo en el estadio La Granja también dio lugar a quejas sonoras. El vicepresidente de los acereros, Victoriano Cerda, envió un mensaje incendiario en su cuenta de twitter: “El arbitraje chileno está igual de podrido que lo de los dobles contratos”, escribió. Y a renglón seguido desafió a que lo citen al Tribunal de Honor “porque ahí me voy a defender  porque hay que limpiar esta cloaca”.

El caprichoso VAR  puso su cuota: el penal no se veía por ninguna parte, pero los encargados de dilucidar las acciones confusas dieron el veredicto equivocado. Pablo Parra, una de las figuras del encuentro, se encargó del servicio y no falló.

De ese modo se sentenció un partido entretenido que mostró a Huachipato con mayores recursos, pero que nunca pudo despegarse en el marcador. Javier Altamirano, el valor más destacado de su equipo, abrió la cuenta apenas cumplido el cuarto de hora del partido, y Leandro Venegas igualó cinco minutos después. El 2-1 lo consiguió César Huanca con oportunismo después de la media hora inicial.

Siempre fue más probable un tercer tanto acerero que la igualdad curicana, pero entre el árbitro y el VAR se las ingeniaron para que se diera lo segundo.