Conferencia Episcopal emite mensaje por el Día del Trabajo

Obispos hacen un llamado a edificar una sociedad más justa y amable para todos, destacando la importancia del trabajo como elemento fundamental para el desarrollo personal y social.

Por EL ÁGORA / Foto (referencial): ARCHIVO

La Conferencia Episcopal de Chile (CECh) dio a conocer su tradicional mensaje con ocasión del Día del Trabajo, donde se destacan las palabras del papa Francisco en su Encíclica Fratelli tutti, quien señala que «no existe peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo».

Y recuerda que en “una sociedad realmente desarrollada el trabajo es una dimensión irrenunciable de la vida social, ya que no sólo es un modo de ganarse el pan, sino también un cauce para el crecimiento personal, para establecer relaciones sanas, para expresarse a sí mismo, para compartir dones, para sentirse corresponsable en el perfeccionamiento del mundo, y en definitiva para vivir como pueblo”.

TRABAJO DIGNO Y JUSTO PARA TODOS

Los obispos agradecen el “trabajo de mujeres y hombres que hacen progresar a la sociedad, así como la dedicación de tantos para lograr condiciones laborales más justas”, haciendo hincapié en la necesidad de atender especialmente a quienes se encuentran en situaciones de precariedad laboral o informalidad, así como a los migrantes que enfrentan condiciones de vulnerabilidad en el mundo del trabajo.

«Alentamos a las autoridades, actores políticos y económicos a crear condiciones más favorables y estables para un trabajo digno», afirman.

PAZ Y SEGURIDAD PARA EL DESARROLLO

Los obispos también subrayan la importancia de la paz y la seguridad para el desarrollo humano y el trabajo. “Esperamos, asimismo, que en el mundo y en nuestro país se consoliden ambientes de paz y seguridad, indispensables para la existencia y desarrollo humano. Las guerras, las violencias y la inseguridad empobrecen a la sociedad y dañan el trabajo, sobre todo el de los más pobres”.

Finalmente, los obispos René Rebolledo y Sergio Pérez de Arce -presidente y secretario general de la CECh, respectivamente- invocan a Jesucristo para que anime y bendiga a los trabajadores en este día, y piden a Santa María y San José Obrero que intercedan por las intenciones de los trabajadores ante el Señor.