Contundente debut de la Sub 23 en el Preolímpico

La escuadra nacional derrotó 3-0 a Ecuador jugando mejor de lo esperado, en
consideración a que sólo disputó un partido –y muy amistoso- en los últimos
tres meses. El martes enfrentará a Venezuela.

Como casi siempre ocurre, cuando menos se esperaba un equipo chileno dio
una sorpresa positiva. La peor preparación que haya tenido una selección local
en los últimos tiempos, con apenas un partido disputado en los últimos tres
meses, hacía pensar que tendría un debut muy opaco y que con suerte podría ir
afiatándose en la medida que transcurriera el torneo. Pero no fue así. Muy por
el contrario, en su debut la Sub 23 nacional hizo un partido muy correcto,
mostró un juego coordinado, no dio muchas licencias defensivas y estableció
un categórico marcador de tres a cero.
Chile fue superior de comienzo a fin, pero esa supremacía en juego colectivo y
recursos individuales sólo se pudo consolidar en el segundo tiempo con un
autogol inicial y con la expulsión de unos de los valores que mostraba el
equipo ecuatoriano en el mediocampo. También influyó en buena medida el
ingreso de Angelo Araos, que le dio otra dinámica al juego y que tuvo
decisiva participación en las tres conquistas de la Roja.
Ocasiones de gol no faltaron en la primera etapa, pero se hizo preocupante la
inefectividad de la dupla de ataque. El buen juego inicial de Pablo Aránguiz se
diluyó casi siempre por las indecisiones de los hombres en punta. Iván
Morales pifió un remate en el área chica después de una chambonada
monumental de WellingtonRamírez , el arquero nervioso ecuatoriano,
mientras que Nicolás Guerra tuvo que esperar 45 minutos para encontrar una
opción de remate. Un violento remate de distancia ejecutado por Adrián
Cuadra dio en el travesaño, en la jugada más aplaudida del ataque chileno.

La cuenta se abrió con un autogol del central Porozo, que intentó despejar un
centro retrasado de Araos. El segundo tanto fue obra de Camilo Moya con un
gran remate después de una genial entrega de Araos. Y el tercero, ya en los
descuentos, lo anotó Iván Morales con el arco vacío después de otra gran
maniobra de Araos.
De todos modos la contundente victoria no puede dejar sin observación
defectos que pueden causar daño al equipo. El arquero Omar Carabalí tuvo
poquísimo trabajo, pero propició las dos únicas ocasiones claras de gol que
tuvo Ecuador. El entrenador Bernardo Redín, a la vez, tendrá que decidir si
sique con la dupla Morales-Guerra en el ataque y si volverá a dejar marginado
de la titularidad de Angelo Araos, que se vio perfectamente capacitado para
cumplir las funciones que tan bien ejecutó en buena parte del primer tiempo el
volante Pablo Aránguiz. Otro motivo de meditación será si seguir con Gabriel
Suazo en la contención o poner a Camilo Moya, que desempeñó un papel
brillante cuando ingresó.
El resto del equipo está a salvo de modificaciones. Seguros los centrales;
eficientes, aunque contenidos, los laterales; mordedores los volantes de
contención y activos los de creación.
Lo concreto es que los Juegos Olímpicos, cuyos cupos se deciden en este
torneo y que parecían tan lejanos e improbables para esta selección, ya no se
ven tan distantes ni imposibles.

PROMENORES
CANCHA: Estadio Hernán Ramírez Villegas, de Pereira, Colombia.
PÚBLICO: 25 mil espectadores, aproximadamente.
ÁRBITRO: Ivo Méndez, de Bolivia.
CHILE (3); Omar Carabalí; Raimundo Rebolledo, Nicolás Ramírez, Nicolás
Díaz, Sebastián Cabrera; Tomás Alarcón, Adrián Cuadra (46’, Ángelo Araos),
Gabriel Opazo (65’, Camilo Moya), Pablo Aránguiz (74’, Matías Cavallleri;
Nicolás Guerra e Iván Morales. DT: Bernando Redín.

ECUADOR (0): Wellington Ramírez; Gustavo Cortez, Jackson Porozo, Luis
Segovia, Anthony Landázuri; Jordy Alcívar, Alejandro Cabeza, John
Sánchez; Leonardo Campana y Alan Franco.
Goles: 58’, Porozo, autogol; 75, Moya; 90+3, Morales.
Amonestados: Cabrera (CH); Alcívar, R. Cabeza y Landázuri €.
Expulsado: 28’, Alcvívar, por doble amonestación.