Copa Chile: Colo Colo, campeón legítimo, pero sin brillo


El cuadro albo ratificó su paternidad venciendo en Temuco a Universidad de Chile por 2-1. Los hinchas del “Cacique” tienen por cierto todo el derecho a celebrar, sólo que con este equipo, y lo poco que juega, las ilusiones por ahora están prohibidas.


Manteniendo el nivel de juego pobre de la semifinal, frente a Universidad Católica, Colo Colo se las arregló para ratificar una vez más su paternidad frente a Universidad de Chile, venciendo por 2-1 y sumando, de esa manera, su duodécima Copa Chile.
Colo Colo y sus hinchas tienen perfecto derecho a celebrar la conquista de este accidentado torneo, conseguida en el pasto del estadio “Germán Becker”, de Temuco, sólo que, más allá de esa justificada alegría, deberán convenir en que, como viene ocurriendo desde años en nuestro fútbol,no ganó el mejor. Ganó y fue campeón el menos malo de todos. La historia pudo cambiar a los 20 minutos. Porque la U jugaba mejor y hasta tuvo la inmejorable oportunidad de abrir la cuenta desde los doce pasos, luego que, para variar, Insaurralde cometiera una vez más un penal innecesario. Tocó a Montillo dentro del área cuando no había una situación de peligro y Julio Bascuñán, juez de la brega, ni siquiera necesitó del VAR para marcar la falta.
Se pensó que patearía Espinoza, que en el último Superclásico había fusilado al meta albo desde esa distancia. Sin embargo, contra todo pronóstico, fue Angelo Henríquez quien se puso frente a la pelota, y su disparo, entre débil y mordido, fue además muy al centro, lo que permitió la atajada de Cortés, meta albo que, al cabo, se transformaría en la figura del encuentro. Y no porque haya cumplido una actuación descollante. No porque haya salvado reiteradamente a su equipo. Fue el mejor porque cumplió siempre en un cuadro que, más allá de ganar y conseguir sus objetivos, muestra muchos puntos bajos y un nivel de fútbol bastante mediocre.
La U, fue notorio, sintió el impacto de la insuperable ocasión perdida. Fue como revivir viejos fantasmas que hablan de una porfiada paternidad alba no sólo en el Monumental, sino también en el Estadio Nacional. Porque los azules no logran vencer a su archirrival desde el ya lejano mayo de 2013.
El yerro de Henríquez, o el acierto de Cortés, fue como accionar un interruptor. Como que la U se fue lentamente apagando. Y con eso le dio aire a un Colo Colo que, al contrario de su rival, supo sacarle partido a cada una de las posibilidades de gol de que dispuso. Notable fue la jugada que entre Bolados y Valencia armaron en el minuto 28. Porque se trató de una pared larga y profunda ante la cual Bolados fue más veloz que los defensores azules que corrieron a interceptar el pase de Valencia. El puntero tocó con la punta del zapato frente a la desesperada salida de De Paul haciendo llegar el balón a las mallas como en cámara lenta. Y apenas dos minutos después, ante un tiro libre servido desde la banda derecha por Valencia,
Parraguez le sacó partido a una de sus pocas virtudes, anticipándose a la marca de Espinoza y batiendo a De Paul con un frentazo bajo y violento ante el cual el meta azul bien poco podía hacer.Colo Colo hasta pudo estirar las cifras en el minuto 38, luego que Bascuñán cobrara un penal por supuesta falta de Cornejo a Costa. Sin embargo, anuló el cobro a instancias del VAR.
Consciente al parecer de sus escasos recursos como equipo, da la impresión que en el entretiempo el técnico albo, Mario Salas, a favor de la ventaja, mandó a “cerrar” el partido. Porque entregó el terreno de juego, además de perder por completo la posesión de la pelota, dejando que la U se viniera. Sin duda una apuesta riesgosa, pero que al “Cacique” le resultó en el aspecto defensivo. Un poco porque, con defensores ostensiblemente lentos, como Barroso e Insaurralde, el cerrar espacios necesariamente saca a relucir el innegable oficio que tienen ambos. Lo otro es que la U no mostró tampoco demasiados recursos como para romper ese cerco albo que rodeaba a Cortés.
Henríquez, tras el penal perdido, desapareció de la cancha, y Larrivey pocas veces pudo ganar por arriba, algo que se supone es su fuerte. Con volantes poco claros, y que además nunca intentaron el remate de distancia, las cargas azules quedaban reducidas a reiterados centros de Beausejour y a la presencia siempre amenazante de Matías Rodríguez, que a estas alturas de su carrera ataca mucho mejor de lo que defiende.

De hecho, a los 71 minutos, Cortés estuvo portentoso para repeler un disparo violento y a quemarropa de Rodríguez, que por la derecha había entrado absolutamente destapado. ¿Y qué hacía Colo Colo frente a un ataque azul tan incesante como improductivo? Salvo defender con cierta solvencia, nada más. Y es que ¿a qué puede aspirar ofensivamente un cuadro que, teniendo espacios, carece de delanteros capaces de aprovecharlos? Costa no existe, Parraguez es limitadísimo y Bolados, en teoría el único que podía prosperar, no volvió a recibir nunca más un balonazo con ventaja.
La inoperancia ofensiva alba fue tanta durante esa etapa, que De Paul no atajó ningún remate directo. El propio Valencia se fue quedando sin fuelle y tuvo que ser reemplazado.
Colo Colo fue, sin duda, y más allá de la pobreza casi franciscana de su fútbol, un legítimo campeón. El fútbol se gana con goles y no con merecimientos. Y las pocas oportunidades que tuvo supo aprovecharlas. La U, por contraste, dejó ir la ocasión más propicia de todas y sólo llegó al gol cuando se jugaba el cuarto minuto de descuento y ya no había tiempo para nada.

Como siempre, o casi siempre, lo anotó Matías Rodríguez, uno que estaba “de yapa” en la cancha desde el minuto 85, cuando en un teórico contragolpe albo cruzó toda la cancha para levantar de una patada a Bolados, olvidándose por completo de la pelota. Bascuñán estimó que la clarísima agresión sólo ameritaba la tarjeta amarilla. Realmente insólito.

PORMENORES
Partido final de la Copa Chile 2019.
Estadio: “Germán Becker”, de Temuco.
Público: 12.259 espectadores.
Arbitro: Julio Bascuñán.

COLO COLO: Cortés; Opazo, Barroso, Insaurralde, De la Fuente; Provoste, Carmona, Valencia (82’ Véjar); Bolados, Parraguez (61’ Blandi), Costa (75’ Fernández).

U. DE CHILE: De Paul; Rodríguez, González, Del Pino, Beausejour; Cornejo, Espinoza, Martínez (61’ Zacaría), Montillo; Henríquez (72’ Rojas) y Larrivey.

GOLES: Para Colo Colo, Bolados a los 28’ y Parraguez (cabezazo) a los 30’; para la U, Rodríguez, a los 90+4’.
Tarjetas amarillas: en Colo Colo, Carmona y Bolados; en la U, Rodríguez, Beausejour, Cornejo y Henríquez.
Incidencia: a los 20 minutos, Henríquez desperdició su lanzamiento penal.