Copa Chile: Colo Colo se encontró la final en un trapito


Sin ser nada del otro mundo, Universidad Católica se vio mejor armado como equipo frente a un cuadro albo que tuvo demasiados puntos bajos. Para enfrentar el miércoles a la U, por la final, el “Cacique” contó en la definición a penales con el aporte fundamental de Valencia y de su arquero, Cortés.

Colo Colo, superado en juego, iniciativa y rendimiento individual de jugadores, clasificó a la fina de la Copa Chile 2019 al vencer 4-2, mediante lanzamientos penales, a Universidad Católica, luego que los 90 minutos disputados en el estadio ”Germán Becker”, de Temuco, concluyera igualado 1- 1, también con goles de lanzamiento penal y donde el VAR, que en un hito histórico debutaba en el fútbol chileno, jugó un papel preponderante.
Como se suponía, el partido no fue de alto vuelo. Escasearon las jugadas de gol y las actuaciones individuales destacadas. Mientras Universidad Católica se insinuó siempre un poco mejor, demostrando además una idea de juego mucho más clara y definida, Colo Colo mostró estar a años luz del “Fórmula 1” que su técnico, Mario Salas, afirmó tener para esta temporada que se inicia.
Por ahora, y con algunas ausencias, el “Cacique” no pasa de ser un auto de la media, poco
carburado y mucho menos afinado.
Con una formación muy similar a la que le significó el título, Universidad Católica, sin ser para nada una fuerza futbolística destacable, se mostró siempre mejor armada o orientada, al punto que durante la mayor parte del encuentro fue el equipo que tuvo más la pelota y le dio un mejor destino. Careció, sin embargo, de profundidad. Lezcano, por la banda derecha, partió bien, siendo un problema sin solución para De la Fuente, pero se fue apagando con el correr de los minutos hasta desaparecer. Zampedri no mostró grandes atributos y Puch, que se quedó en San Carlos tras una larga teleserie, cumplió una actuación no sólo opaca, sino que absolutamente intrascendente.
Ello explica que, siendo un poco mejor, teniendo más la pelota y exhibiendo una mejor mecánica de juego, Universidad Católica llegara muy pocas veces con claridad al área alba.
Al frente, lo de Colo Colo era dramático. Bolados se equivocó mucho más de lo que acertó, por lo que no significó un gran aporte; Parraguez le pone empeño, pero no tiene los atributos para jugar por Colo Colo. En cuanto a Costa, fue un monumento a la chambonada. Partió desperdiciando la oportunidad de gol más clara de la primera etapa, luego que Bolados ganara un rebote con la punta del zapato para dejarlo solo. Como tantas otras veces, definió mal, posibilitando que Dituro ahogara un grito de gol que ya se aclamaba.
No fue solo eso: vez que intentó algún pase le salió desmedido y en un par de ocasiones frustró buenas cargas por pegarle al piso en lugar de a la pelota. Que haya estado una hora en el campo de juego, no se entiende. Mucho menos se entiende que, tras su pobre aporte de la campaña pasada, Mario Salas lo mantuviera un año más en el plantel. Y ojo, que el peruano-uruguayo copa cuota de extranjero…

Al cabo, la mayor diferencia estuvo en la producción de ambos mediocampos, donde Aued,
Pinares y Saavedra fueron bastante más que el trío de volantes albos, con un Valencia que no anduvo (aunque luego, desde los doce pasos, fuera vital en la clasificación alba a la final), un Carmona que sigue sin justificar su llegada y un Provoste que aportó lucha, pero sin trascender para nada a la hora de meterles pelotas a sus delanteros.
Siendo mejor en esa zona, el elenco “cruzado” careció de delanteros que desequilibraran, que ganaran un mano a mano. Ello explica el que Cortés trabajara tan poco como su colega Dituro. El partido estaba en medio de esa mediocridad cuando una jugada que había pasado inadvertida para todos, permitió la intervención decisiva del VAR. Zampedri ensayó una chilena fallida que se perdió por la línea de fondo, sólo que antes el balón había rozado el brazo derecho de Insaurralde.
Tras consultar con la nueva tecnología, Tobar marcó el lanzamiento desde los doce pasos, que Aued convirtió en gol cuando el reloj marcaba el minuto 70. Con sólo 20 minutos por delante, se pensó que Colo Colo no tendría mayores argumentos futbolísticos para ir por el empate. Su producción ofensiva hasta ahí había sido pobrísima. Y frente a un rival ordenado, que atesoraría su mínima ventaja, mucho menos.
Si alguien que no vio el encuentro piensa que el “Cacique”, como en los viejos tiempos, fue una tromba en procura del gol, se equivoca medio a medio. Intentó un poco más, porque el ingreso del “Mati” por un inexistente Costa algo significó en cuanto a manejo de balón, pero
inexplicablemente Mario Salas tardó 10 minutos, a partir del gol de Aued, en mandar a la cancha a Blandi.
Convengamos que el tipo está recién llegado, y que el pasado miércoles entrenó por primera vez con el equipo, pero como sea tendrá que ser más que Parraguez o que este muchacho Provoste, que finalmente salió para dejarle el cupo. Blandi tenía que jugar, por último, porque con el puro nombre y presencia iba a preocupar mucho más a los defensores rivales.
A Universidad Católica el triunfo y el paso a la final se le arrancó en los descuentos. Iba el primer minuto de los 7 que dio Tobar cuando un balón profundo del “Mati” buscó por la izquierda la entrada de Valencia. El ex Botafogo la metió de primera al área, peinó el balón Bolados y Parraguez ensayó una “palomita” que fue a dar al brazo de Cornejo, recién ingresado. Tras consulta al VAR, Tobar marcó la pena máxima que Valencia transformó para Colo Colo en un empate que se estaba encontrando en un trapito.
Y desde los 12 pasos, los albos fueron más efectivos. Partió tirando Aued, que no falla nunca, y Cortés le atajó el remate. El “Mati”, en la réplica, puso en ventaja a Colo Colo. Igualó transitoriamente Fuenzalida, pero Barroso recuperó la ventaja para su cuadro. Venía el tercer turno y Puch terminó redondeando una jornada negra: su tiro, anunciado y a media altura, fue desviado por Cortés. Insaurralde aumentó la ventaja para Colo Colo. En la cuarta ronda, Zampedri puso algo de suspenso anotando su disparo, pero Valencia le dio la victoria a su equipo y el consiguiente paso a la final de la Copa Chile con un remate nuevamente impecable.
Colo Colo y la U deberán verse este miércoles las caras por el título, en el mismo escenario de este partido. Y, por tratarse de un Clásico, cualquier cosa puede pasar.

Lo que sí nos dejó claro este partido entre albos y “cruzados” es que, más allá de declaraciones rimbombantes y correctas políticamente hablando, ni Colo Colo ni Universidad Católica tienen algo que hacer en Copa Libertadores.

PORMENORES
Partido semifinal de Copa Chile.
Estadio: “Germán Becker”, de Temuco.
Público: 15 mil espectadores, aproximadamente.
Arbitro: Roberto Tobar.
COLO COLO: Cortés; Opazo, Barroso, Insaurralde, De la Fuente; Provoste (80’ Blandi), Carmona, Valencia; Bolados, Parraguez, Costa (60’ Fernández).
U. CATOLICA: Dituro; Fuenzalida, Kuscevic, Huerta, Parot; Aued, Saavedra (74’ Magnasco), Pinares (90’ Cornejo); Ledezma, Zampedri y Puch.
GOLES: Para U. Católica, Aued (penal) a los 70’, para Colo Colo, Valencia (penal) a los 90+2’. En la definición, para Colo Colo anotaron Fernández, Barroso, Insaurralde y Valencia. Para Universidad Católica, Fuenzalida y Zampedri. Fallaron Aued y Puch.
Tarjetas amarillas: en Colo Colo, Insaurralde, De la Fuente y Carmona; en U. Católica, Parot, Pinares y Lezcano.