Copa Chile: juveniles de Wanderers esperan no marearse…

Los porteños viajarán en un barco de la Armada para jugar el partido inaugural de la competencia frente a la selección de Juan Fernández, dirigida por Jorge Garcés.

Por EL ÁGORA / Fotos: ARCHIVO Y ARMADA DE CHILE

El Aquiles es una nave multipropósito fabricada en los astilleros de Asmar en Talcahuano y que realiza viajes de tipo militar, logístico y científico. Se le suele ver en parajes tan lejanos como la Antártica, Isla de Pascua y en el archipiélago Juan Fernández (foto principal).

Tiene 103 metros de eslora, manga de 17 metros y una velocidad máxima de 15 nudos por hora (27.78 kilómetros por hora). Posee en popa una cubierta de vuelo para operar helicópteros medianos, y tiene acomodaciones para 15 oficiales, 90 tripulantes y 250 pasajeros.

En los próximos días, dentro de los últimos estarán varios juveniles del equipo de proyección de Wanderers. Viajarán a la isla Juan Fernández para enfrentar a la selección local, dirigida por Jorge Garcés, para inaugurar la Copa Chile 2024. Será el fin de semana del 26 de abril y, para que los caturros no se resientan por el viaje, unos siete u ocho profesionales del primer equipo viajarán en avión el mismo día del partido.

El resto de la planilla lo hará en el Aquiles, en un viaje de ida y vuelta que tardará seis días. Para muchos será una aventura extraordinaria. No sólo por jugar el primer partido de fútbol profesional que se efectúe en la isla Róbinson Crusoe, sino por los vaivenes de un periplo que difícilmente repetirán.

Rodrigo Feldstedt, ex comandante de la Armada y actual gerente general de Wanderers, comenta con pleno conocimiento de causa que no será fácil. “En el buque los jugadores podrán descansar y dormir, pero es un buque de guerra y no de pasajeros. Y en los buques de guerra no existe el silencio: nos acompaña siempre el ruido del motor. Y aunque el Aquiles posee acomodaciones al centro, algunos no podrán dormir muy bien”.

Sin embargo, afirma que se pusieron de acuerdo con los marinos y “nos dieron buenos camarotes y los muchachos tendrán una dieta especial. Lo que sí, indudablemente algunos se marearán. Ellos tienen el temor de que los afecte demasiado, además de los nervios de viajar en condiciones y a un lugar que no conocen. Ojalá que no haya mucho oleaje”.

Antiguamente llamada Más A Tierra, la isla Róbinson Crusoe recibe el nombre a raíz del libro de Daniel Defoe.