Copa Davis: las finales entran en tierra derecha

En los cuartos de final de la edición 2023, Italia eliminó a Países Bajos 2-1, en una serie de miedo, y Serbia hizo lo propio con Gran Bretaña por 2-0, quedando las semifinales con Finlandia-Australia y Serbia-Italia.

Por SERGIO RIED / Foto: AGENCIAS

Todo parecía normal al comienzo de la serie para Italia, uno de los favoritos para quedarse con el trofeo más antiguo y prestigioso del deporte, cuando las cosas se complicaron para los trasalpinos con la dramática derrota de Matteo Arnaldi ante el neerlandés Botic van de Zandschulp.

Fue 3-6, 7-6 y 7-6 en más de tres horas de lucha inclemente, con Arnaldi desperdiciando tres bolas de partido.

Luego de esta gran frustración las cosas volvieron a encarrilarse y la «azurra» con la victoria de Jannik Sinner (foto principal) sobre Tallon Griekspoor, por 7-6(3) y 6-1, se llegó a una igualdad a un punto.

Allí fue donde el capitán de Italia, el ex jugador Filippo Volandri, se jugó por sacar a Simone Bolleli, un especialista en dobles y poner a Sinner, que no es doblista, acompañando a Lorenzo Sonego.

Por lo menos, Sinner aseguraba muchos puntos con su saque y otros tantos con sus devoluciones de derecha.

Y la apuesta resultó a la perfección, porque el improvisado binomio de Italia venció por 6-3 y 6-4 a unos desconcertados Wesley Koolhof y Tallon Griekspoor, que no esperaban tener al otro lado de la red al número 4 del mundo.

Con esta sufrida victoria, Italia firmó su pase a semifinales y mantiene la ilusión de llevarse a casa la ensaladera de Mr. Davis, la primera desde 1976 frente a Chile.

SERBIA 2 GRAN BRETAÑA 0

En la sesión nocturna saltaron a la cancha Miomir Kecmanovic de Serbia y Jack Draper de Gran Bretaña, con triunfo para el balcánico por 7-6 y 7-6.

Un partido entre dos eximios devolvedores de fondo de cancha. Pero no simples devolvedores, porque lo que ambos lanzaban sobre la red, casi sin errar, eran verdaderos misiles. De lado a lado, desplazándose como galgos detrás de la base, golpeando y golpeando a una velocidad supersónica.

Con un serbio que no subía a la red ni aunque le pusieran allí un completo o un lomito, palta, mayo. Draper, a su vez, con su metro 93 de altura y sus 21 años, a veces se aventuraba por aquella zona que tanto temen los jugadores de hoy. Y lo hacía bastante bien. Aunque no tan bien como su rival desde el fondo, lo que redundó en que el match se resolviera en favor del compatriota de Djokovic, apenas por un par de puntos, en dos tiebreaks. Uno 7-2 y el segundo 8-6.

A TODO DJOKOVIC

Con el primer punto en el bolsillo, la serie ya estaba en manos de Serbia, porque el punto de Djokovic está anotado desde antes de comenzar su partido.

Esta vez la víctima fue el zurdo británico nacido en Sudáfrica, Cameron Norrie, que puso todo de sí, pero fue insuficiente para el devastador juego de Nole, que sin exigirse a fondo lo venció por un doble 6-4.

El segundo set fue una réplica exacta del primero, con un quiebre a favor de Nole en el quinto game, que terminó por decidir que el duelo en semifinales será contra Italia, que es lo que todos esperan, para ver el tercer episodio de la saga Djokovic-Sinner este sábado.