Copa Davis: Y ahora, ¿qué?

Tras el accidentado triunfo sobre Colombia, Chile deberá enfrentar el repechaje por el Grupo Mundial. El sorteo se efectúa mañana, y la mayoría de los rivales son realmente de temer.

Exultante, más de alguno soñó con ver a Roger Federer y Stan Wawrinka como rivales del equipo chileno en el repechaje para el Grupo Mundial, entre el 18 y el 20 de septiembre próximo. Y aunque potencialmente es posible, para un repechaje es poco probable que los suizos deban echar mano a sus dos astros, con toda la carga económica que además eso significa.

Pero lo claro y contundente es que cualquiera sea el adversario, los rivales estarán varios peldaños arriba de los colombianos y muchas cosas deben cambiar en Chile para no volver a pasar la vergüenza que estuvo a punto de dejarnos fuera por secretaría.

El equipo chileno de Copa Davis consiguió un cupo en el repechaje con todo merecimiento, pero en una cancha que fue un bochorno de marca mayor y que incluso provocó que Marcelo Ríos declarara en la prensa que el hecho lo hiciera pensar en renunciar como ayudante de Nicolás Massú.

“Quedé bastante dolido con la manera en que se organizó esta Copa Davis. Deberíamos haber estado descalificados el primer día, por no tener cancha dónde jugar (…) Aquí hay responsables detrás de esto, y van a tener que dar la cara pronto. La vergüenza que pasamos yo no la pienso vivir nunca más”, dijo en El Mercurio.

Y abrió la posibilidad de dejar su cargo: “En mi cabeza ha estado la idea de renunciar por la manera en que se manejó esto, porque se jugó en esa cancha, en un lugar que no tiene camarines ni dónde entrenar. Si yo hubiese sido colombiano, no habría jugado. Me habría ido y habríamos perdido la serie. Aquí se hizo todo mal”, profundizó.

Y está en lo cierto, porque más allá del resultado conseguido, el centro recreacional Huayquique no estaba en condiciones de albergar una competencia de esta envergadura.

Lo sucedido en cancha, no obstante, sería el mayor aliciente para que Ríos siga en el equipo, algo que también le pidieron los jugadores.

Lo más destacable es que la dupla técnica (uno, campeón olímpico, el otro, número 1 del mundo), tiene un mérito de excepción: ha conseguido una racha de victorias inusitada para un grupo de tenistas tan mal ubicados en el ranking.

Habrá que convenir en que Nicolás Jarry y Gonzalo Lama no juegan como 522° y 162° del mundo, sino que ambos tienen tenis para estar entre los primeros 100 del escalafón y que, por diversas circunstancias y lesiones, no lo han conseguido, todavía.

Pero la victoria en el dobles ante Juan Sebastián Cabal y Robert Farah es lo mejor que ha hecho el equipo chileno en los últimos años, ante una pareja de experiencia y de permanente presencia en los grandes torneos.

Ahora tendrán todos que extremar sus recursos y posibilidades para intentar causar daño al que nos toque.
Como Chile no está entre los sembrados, comparte lugar con Brasil, India, Polonia, Rusia, Eslovaquia, Ucrania y Uzbekistán.

Por lo que tendrá que enfrentar a Suiza, Bélgica, Australia, Canadá, Kazajistán, España, Alemania o Japón. Cualquiera es, por lejos, de una jerarquía superior a la nuestra.

El enfrentamiento será en la semana de Fiestas Patrias, entre el 18 y 20 de septiembre, por lo que la Federación espera que el sorteo de mañana nos favorezca con la localía (para eso, en la tómbola tendrían que alinearnos con Suiza, Bélgica, Kazajistán, España o Alemania y, luego, el azar determinar que se juegue en Chile).

Si toca contra Australia, Canadá o Japón, Chile será visitante, de acuerdo con el historial de los últimos 25 años.

Si tomamos en consideración los singlistas que presentaron en sus últimos compromisos, todas las opciones son extremadamente complicadas: Australia tiene a Bernard Tomic (19°) y Sam Groth (154°), pero podrían reclutar a Nick Kyrgios (18°) o a John Millman (65°); Canadá jugó con Vasek Pospisil (98°) y Frank Dancevic (232°), pero tienen a Milos Raonic (7°); y Japón sacó al ruedo a Kei Nishikori (6°) y a Taro Daniel (113°), y también puede presentar a Yoshihito Nishioka (93°) y varios otros entre los primeros 150.

Potencialmente, el peor puede ser -ya está dicho- Suiza, con Federer (3°) y Wawrinka (5°), pero las últimas veces han jugado Marco Chiudinelli (129°) y Henri Laaksonen (165°).

Otro potencialmente muy difícil sería España, aunque no juegan con Rafael Nadal (4°) o David Ferrer (13°). Tienen mucha potencia en Roberto Bautista Agut (15°) y Pablo Carreño Busta (56°), y podrían sumarse los más experimentados Feliciano López (21), Nicolás Almagro (45°), Marcel Granollers (46°) o Fernando Verdasco (47°).

Si toca Bélgica, David Goffin (11°) y Kimmer Coppejans (193°) forman una dupla de temer, y también pueden sumar a Steve Darcis (125°).

Kazajistán es un duro hueso para cualquiera, sobre todo en casa. Ahí han caído varios a manos de Mikhail Kukushkin (61°) y Aleksandr Nedovyesovo (222°), aunque también ha jugado Andrey Golubev (211°).

Alemania es otro de los fuertes, con el experimentado Philipp Kohlschreiber (23°) y el joven Alexander Zverev (27°). Un cuadro compacto y parejo, además con buenos doblistas y bien adaptados a la arcilla.

Todos difíciles, todos complicados, ¿todos invencibles? Habrá que remitirse a lo que ha conseguido este equipo a cargo del Nico Massú, un triunfador que ha logrado imbuir de su furia y voluntad a los muchachos.

El sorteo de mañana determinará cuán complicado será el camino.