Copa Libertadores: River sacó pasajes para Santiago

El cuadro “millonario” pasó a la final a pesar de perder por la cuenta mínima frente a Boca, en La Bombonera, gracias al 2-0 en el partido “de ida”. Este miércoles sabrá si su rival será Flamengo o Gremio.

River Plate pasó a la final de la Copa Libertadores, a jugarse en noviembre en el Estadio Nacional, a pesar de caer por la cuenta mínima frente a Boca Juniors, en La Bombonera.

Y es que el cuadro “millonario”, en el partido “de ida”, jugado en su cancha, se había impuesto por 2-0, con lo que el marcador global fue de 2-1 para el equipo que dirige técnicamente Marcelo Gallardo.

El único gol del encuentro llegó recién a los 80 minutos, luego que un tiro libre servido desde la derecha, por Mac Allister, fuera cabeceado hacia el centro del área por el zaguero boquense López. Zárate, que arremetía, pifió increíblemente en la boca del arco, pero por suerte para el cuadro local arremetía el venezolano Hurtado, quien la hizo llegar a las mallas prácticamente sobre la línea misma.

En River, a los 70 minutos, ingresó el zaguero chileno Paulo Díaz, en reemplazo de Casco y actuando como zaguero lateral izquierdo. No decepcionó. Hizo un partido correcto para lo que eran las necesidades de su equipo, esto es, contener y rechazar.

Respaldado en el 2-0 del primer choque entre ambos, River Plate renunció a su juego vistoso y ofensivo. Se dedicó a neutralizar los desordenados ataques boquenses y dejar la posibilidad de anotar entregada a algún esporádico contragolpe. Lo tuvo en un par de oportunidades, pero sus hombres en punta no supieron sacar partido de lo mal parado que quedó varias veces el fondo “xeneize”.

Boca Juniors no se quedó por esfuerzo. Al contrario: sus jugadores se emplearon en cada jugada al máximo de sus posibilidades, como si cada incidencia fuera la última. Pero claramente ese ímpetu y esas ansias no iban de la mano de un juego bien urdido y de calidad.

Boca se acercaba sólo a pelotazos, ya fueran frontales desde sus últimas posiciones, o mediante centros que generalmente terminaron en una cabeza riverplatense, cuando no en las manos del arquero Armani.

De esta forma, River Plate volvió a dejar en el camino a su rival tradicional en el torneo de clubes más importante de Sudamérica. El año pasado se consagró campeón derrotando sin atenuantes a Boca en partido que debió disputarse en Madrid.

El cuadro “millonario” deberá esperar rival, el que saldrá del choque que este miércoles deben protagonizar, en Río de Janeiro, Flamengo y Gremio.

En la ida, jugada en Porto Alegre, los equipos brasileños protagonizaron un reñido empate 2-2.