Copa Sudamericana: se ven un par de luces entrando por la ventana (programación)

El resultado del sorteo del torneo continental dejó un halo de optimismo en los cinco equipos nacionales en competencia: Universidad Católica, Unión La Calera, Huachipato, Audax Italiano y Coquimbo Unido. Y algunos tienen más de una razón para pensar que se puede superar la próxima valla. Esta semana, en los respectivos partidos de ida, se verá que tan ciertas son estas expectativas.    

Por RICHARD OLATE

El rendimiento de los equipos chilenos en las competencias continentales en los últimos años ha sido completamente decepcionante. Sin alcanzar la segunda fase de la Copa Libertadores y apenas como invitados de acompañamiento en las primeras fases de la Copa Sudamericana, es poco lo que se puede rescatar en cuanto a victorias e hitos para los libros de historia. 

Y en este año irregular marcado por la pandemia, al menos en la Libertadores, la línea final repitió la historia: no hay equipos chilenos en los octavos de final. Si bien Universidad Católica a ratos estuvo a la altura de las circunstancias, al final no le bastó con derrotar a los siempre temibles Gremio e Inter como local para lograr su objetivo, principalmente por su débil inicio de la eliminatoria. Sin embargo, el milagroso cierre de la fecha del jueves pasado le dará una nueva oportunidad en la Sudamericana. 

Porque en la segunda competencia continental, tras el sorteo realizado el viernes pasado, es donde las apuestas de los clubes nacionales quizás tengan algo que decir. Además, soñar es gratis. Los cinco equipos nacionales en competencia (Universidad Católica, Unión La Calera, Huachipato, Audax Italiano y Coquimbo Unido) tuvieron emparejamientos relativamente accesibles, o al menos en estas llaves de segunda fase sin argentinos y brasileños al frente, les da una luz de esperanza de por lo menos llegar a los octavos de final.

Entre los representantes locales, Universidad Católica es la que tiene más argumentos para soñar. Su nivel en la Libertadores, su funcionamiento colectivo y lo que ayudará anímicamente su épica clasificación del jueves, le permiten creer en algo más. Al frente tendrán a los paraguayos de Sol de América. Los elencos guaraníes siempre traen complicaciones a los equipos chilenos por ser físicos, rápidos y sin temor de ir al choque, además de sólidos defensivamente. Ya lo sufrió el año pasado el equipo cruzado ante Libertad y, aunque Sol de América parece estar unos peldaños más abajo, será fundamental un buen resultado en Asunción en la ida para definir en San Carlos de Apoquindo. Los problemas de la UC están en las distracciones jugando de visitante que les llevan a pérdida de puntos y oportunidades (su derrota con Gremio, el partido con América y, el año pasado en Asunción, contra Libertad), y a carecer de recambio de mitad hacia delante para el último tercio del partido cuando el marcador no favorece. Sin embargo, es el favorito de la llave, por lo realizado contra los brasileños como local, aunque no se debe perder de vista que los paraguayos eliminaron a Goias –antes del paro por la pandemia- venciendo en la ida y vuelta en ajustados 1-0. 

Otro de los chilenos que mira con cierto optimismo, por su actual nivel en la cancha, es Unión La Calera. Pero el actual líder del torneo nacional tendrá al frente al complicado Deportes Tolima colombiano, un equipo que luce los atributos clásicos del fútbol colombiano: buen toque de balón combinado con potencia física. Además, los que juegan de locales en Ibague, son los actuales líderes del torneo local, estando invictos tras 15 fechas y ya están clasificados para la liguilla final, con la valla menos batida entre sus logros. Pero los caleranos también tienen lo suyo. Un esquema de juego ya consolidado, con jugadores claves en las distintas zonas de la cancha y el antecedente de que para estar en esta etapa del torneo dejaron atrás al Fluminense brasileño. Sin duda, el duelo del martes en el Nicolás Chahuán será áspero y duro, y difícil de acertar para los apostadores. Lo cierto es que si Unión La Calera supera este escollo, el cuadro hacia instancias finales del torneo parece abrirse. Pero antes de seguir soñando y sacar cuentas, mejor ver qué pasa frente a Tolima.

El que abre los fuegos de esta fase, el próximo martes, es Audax Italiano, que ante Bolívar debe hacerse respetar como local para ir hasta luego a la siempre complicada altura de La Paz a definir la llave. En este duelo todo está abierto. Los paceños no vienen bien y acaban de sacar a Claudio Vivas, su entrenador, tras su discreta participación en Copa Libertadores (donde quedaron terceros en su grupo) y donde ni siquiera hicieron respetar su condición de local en el Hernando Siles, cosechando apenas tres puntos ante los argentinos de Tigre. Ante los bolivianos, si los audinos logran un buen resultado en la ida, las posibilidades de cerrar un paso a octavos de final como local parece un escenario nada fantasioso. Pero dependerá más que nada de sus propias fortalezas para lograr el objetivo. 

El cuarto representante local es Huachipato, que en silencio ha hecho su trabajo y espera repetir lo realizado en la primera fase de la Copa Sudamericana donde eliminó al Deportivo Pasto con sendos 1-0 de local y visita. El equipo del paraguayo Gustavo Florentín no luce mucho, pero es eficiente y apuesta a sacar puntos en su visita a Montevideo, el miércoles ante el Fénix uruguayo, uno de los equipos emblemáticos del futbol charrúa y que siempre ha estado en una segunda línea. Como buen equipo dirigido por Juan Ramón Carrasco, los charrúas prometen velocidad e ir al frente en busca de los tres puntos con una mezcla de jugadores jóvenes y veteranos. Lo que puedan rescatar los acereros será oro para definir en Las Higueras una semana más tarde.

Finalmente, el quinteto chileno lo cierra Coquimbo Unido. El cuadro de la Cuarta Región tiene en el papel el rival más débil de los sorteados: Estudiantes de Mérida. Los venezolanos hace poco reiniciaron su torneo local y cerraron su paso por la Libertadores con una derrota ante Racing, pero de igual manera alcanzaron el tercer lugar de su grupo al superar al pobre Alianza Lima. Los venezolanos suelen apostar por un esquema defensivo cuando juegan de forasteros y, seguramente, es lo que implementarán el jueves en el Sánchez Rumoroso. La mayor duda no es lo que pueda hacer Estudiantes, sino que los propios coquimbanos, quienes en el torneo nacional han dado amplias muestras de irregularidad. Pero ya estando en esta instancia y frente a una oportunidad histórica de seguir avanzando en el torneo continental, pareciera no haber opción para desaprovecharla.  

Esta semana comienzan los duelos y lo que ocurra en ellos será el mejor parámetro para saber si el rayo de luz de esperanza que entra por la ventana puede terminar con la seguidilla de malos ratos y vergüenzas a nivel continental. Para que las calculadoras salgan a sacar cuentas para los partidos de vuelta. Para darnos cuenta lo que calza el nivel de los equipos chilenos. Esperamos, por ahora, que la fe y el optimismo tras el sorteo se convierta en realidades. Y que ese rayo de luz que se cuela por la ventana termine abriendo puertas.