Coquimbo impidió la escapada de la UC

La ventaja que consiguió al abrir la cuenta antes de la media hora de juego dejaba a los cruzados con 12 puntos de diferencia sobre Colo Colo y con el título prácticamente en el bolsillo. La plausible reacción de los nortinos permitió la igualdad en el marcador y dejó un leve suspenso sobre el desenlace del torneo.

Hace unos sesenta años, O’Higgins realizó varias contrataciones rimbombantes y el diario El Rancagüino publicó un título que hizo historia en el periodismo chileno: “Hoy comienza la lucha por el segundo puesto”. Suponía el periódico que, con tales refuerzos, el campeonato estaba asegurado para el equipo de la ciudad. Pero, no: el cuadro celeste terminó séptimo en ese campeonato.

Algo similar pensaban este domingo, con menos riesgo de equivocación, los hinchas de Universidad Católica cuando su equipo vencía parcialmente a Coquimbo Unido en San Carlos de Apoquindo: para ellos no era fantasía que se estaba iniciando la pelea por el segundo lugar. Apenas iniciada la segunda rueda, la UC conseguía en ese momento una ventaja de doce puntos sobre Colo Colo, su más inmediato perseguidor, Y, comparando el nivel de juego de albos y cruzados, lo más probable es que esa diferencia se ampliara.

A su encuentro con los “piratas” en la precordillera, la UC llegaba con un registro de trece puntos de los últimos quince disputados y con 324 minutos de juego sin recibir un gol. Al finalizar el partido, la UC tenía 14 de 18 unidades y su valla había aumentado su invencibilidad en 60 minutos. Pero ya no era tanto el optimismo.

Había jugado bien el equipo universitario en la primera rueda aunque le faltaran valores destacados, que es la gran excusa de otros equipos. Lesionado Benjamín Kuscevic, encontró en Valber Huerta a un destacado reemplazante; faltó Lanaro por ahí, y no lo echaron de menos; tuvo que ausentarse Ignacio Saavedra, llamado a ser la revelación del año, y César Fuentes no desentonó.

Pero esta vez sí tuvo motivos para lamentar ausencias: sin Sebastián Sáez y Duvier Riascos, los peso pesados del ataque, tuvo que recurrir a un livianito que reaparecía, Diego Valencia. Y ya no fue lo mismo. Sobre todo los añoró en los minutos finales cuando el expediente de los centros no encontró adecuados receptores.

Coquimbo Unido fue un rival digno que mostró argumentos para igualar y que incluso tuvo sus oportunidades para irse con los tres puntos. Aparte de un juego muy ordenado y con loable espíritu de sacrificio, mostró valores de jerarquía. Matías Cano es el arquero que mejor juega con los pies en el ámbito local; sus centrales son muy eficientes en el juego aéreo (sobre todo Diego Oyarzún) y certeros en el anticipo (sobre todo Sebastián Silva); en el medio campo destaca el trajín de Fernando Cornejo; y en el ataque, Rubén Farfán resultó imparable en los duelos individuales.

Después de 20 minutos bastante insulsos, en los que los arqueros no intervinieron y los atacantes encargados de hacer los goles no tocaron la pelota, el partido tomó otro ritmo a partir de la apertura de la cuenta, obra de José Pedro Fuenzalida, el jugador más destacado del partido.

Cuando parecía que todo se le facilitaba a la UC, Coquimbo Unido exhibió sus cartas y sacó sus ases escondidos. El equilibrio que se insinuaba en el primer lapso se acentuó en el segundo, fundamentalmente porque los cambios ordenados por el técnico Patricio Graff dieron mejores resultados que los hechos por Gustavo Quinteros. Había sido escaso el aporte de Pedro Muñoz, y Kilian Delgado le dio más velocidad al ataque nortino; poco había mostrado Mauricio Pinilla, y Mauricio Yedro entró para ganar el duelo en el mediocampo. En la UC, en cambio, Francisco Silva, que hacía su reestreno después de siete años corriendo en otras canchas, sólo se hizo ver con un remate de distancia y no tuvo la capacidad de quite que mostraba César Fuentes; Tampoco resultó la movida de sacar a Stefano Magnasco e incluir a Diego Buonanotte. Y el ingreso de César Munder fue muy tardío, porque hacía mucho rato que Diego Valencia estaba exhausto.

Así las cosas, no extrañó que los nortinos lograran la igualdad con un autogol de Valber Huerta, y que estuvieran a punto de desnivelar el marcador con una palomita de Oyarzún. La UC también tuvo sus oportunidades, pero Cano se encargó de frustrar goles que parecía seguros en los pies de Fuenzalida y Puch.

PORMENORES

Cancha: Estadio San Carlos de Apoquindo.

Público: 10.306 espectadores.

Árbitro: Julio Bascuñán.

U. CATOLICA (1): M. Dituro; S. Magnasco (71’, D. Buonanotte), G. Lanaro, V. Huerta. J. Cornejo; C. Pinares, C. Fuentes (66’, F. Silva), L. Aued; J. Fuenzalida, D. Valencia (82’, C. Munder) y E. Puch. DT: Gustavo Quinteros.

COQUIMBO UNIDO (1): M. Cano; J. Salas, S. Silva, D. Oyarzún, N. Berardo; R. Farfán, F. Cornejo, S. Galani, P. Muñoz (53’, K. Delgado); J. Ramírez y M. Pinilla  (67’, M. Yedro). DT: Patricio Graff.

Goles: 24’, Fuenzalida (UC); 60’, Huerta, autogol (CU).

Amonestados: Fuenzalida (UC); Cornejo, Galani y Silva (CU).

Expulsados: no hubo.