Coronel y capitán de Ejército, ambos ya en retiro, son condenados a 18 años de cárcel

Alfonso Faúndez Norambuena y Jorge Eduardo Romero Campos fueron acusados del secuestro y posterior asesinato de tres profesores de Linderos, hechos ocurridos en octubre de 1973. En otras palabras, estuvieron medio siglo impunes.

Por EL ÁGORA / Foto (referencial): ARCHIVO

A 15 años y un día de presidio menor en su grado máximo, fueron condenados el Alfonso Faúndez Norambuena y Jorge Eduardo Romero Campos, teniente coronel y capitán de Ejército, respectivamente, como autores del secuestro y homicidio calificado de los profesores Hugolino Arias Navarrete, Víctor Gálvez Norambuena, y Nelson Medina Letelier.

La sentencia fue dictada por la ministra en visita extraordinaria Marianela Cifuentes, de la Corte de Apelaciones de San Miguel, por hechos ocurridos a partir del 1 de octubre de 1973.

Ambos militares en retiro fueron condenados, además, a tres años y un día de presidio menor en su grado máximo, en calidad de autor de los delitos de secuestro simple, en grado consumado.

Para el abogado querellante, Francisco Bustos, del Estudio Jurídico Caucoto Abogados, se trata de una sentencia importante y esperada.

“Nos parece una muy buena noticia conocer esta sentencia por el homicidio de estos tres profesores que fueron secuestrados el 1 de octubre y asesinados al día siguiente por personal de la Segunda Compañía de Fusileros de la Escuela de Infantería de San Bernardo. Fueron condenados dos oficiales por secuestro y homicidio, aunque la impunidad biológica salvó de cumplir a otros, como Osvaldo Magaña, y a una de las personas naturales que ha asesinado a más chilenos, que falleció y libró de responsabilidad, el capitán Víctor Pinto Pérez, quien fue además jefe de la unidad policial donde fueron detenidas las víctimas”.

En este sentido, Bustos agregó que “estamos conformes de la sentencia, con la calificación como crimen de lesa humanidad, pero vamos a presentar un recurso de apelación con miras a buscar penas mayores, que reflejen adecuadamente la gravedad de estos hechos”.

Hugolino Arias Navarrete (35), Víctor Omar Gálvez Norambuena (21) y Nelson Medina Letelier (23), todos profesores técnicos rurales de la zona de Linderos, fueron apresados el 1 de octubre de 1973, una vez reanudadas las clases tras el golpe militar.

Fueron detenidos en la escuela en la que trabajaban por carabineros de la comisaría de Buin, siendo llevados, en primera instancia, a dicha tenencia. Desde allí fueron retirados por militares de la Escuela de Infantería de San Bernardo. Luego, fueron trasladados al campamento de prisioneros Cerro Chena, en donde fueron torturados y ejecutados al día siguiente.

De acuerdo a la autopsia, sus cuerpos presentaban múltiples disparos en el pecho y la cabeza. Sólo los restos de Hugolino Arias y de Víctor Gálvez fueron exhumados y se logró comprobar sus identidades.