Crónicas de Sergio Ried: Cuando el tenis llegó a Chile

Apenas ocho años después que el mayor de caballería británica Sir Walter Clopton Wingfield patentó en Londres el juego que llamó «sphairstike», el año 1874, y que debutó en Wimbledon tres años después como «lawn tennis», comenzó a disputarse en nuestro país en 1884.

Por SERGIO RIED / Fotos: ARCHIVO

El gran historiador del deporte Carlos Ossandón Guzmán nos cuenta que la primera cancha de tenis construida en Chile fue la del británico William Cox, en la cuesta de Las Zorras, en Valparaíso, y que más tarde pasó a la familia Price Claude.

Poco después, otro inglés, de apellido James, construyó una en Las Salinas, convirtiendo a la hoy Quinta Región en la cuna del tenis en el país, que hasta entonces sólo conocía como deportes británicos el paperchase y el cricket.

El fútbol fue introducido al país también en Valparaíso, por Mr. Bayley, siete años después que el lawn tennis y 20 años antes que el boxeo llegara por estos lados.

CAMPEONES Y PIONEROS

El primer campeón de Valparaíso, que equivalía a serlo de Chile, fue Alfredo Luis Stewart Jackson Pividal, que había comenzado a jugar en Inglaterra, el mismo año en que se disputó el primer Wimbledon, en Worple Road, el año 1877. Jackson, que ya había jugado el Campeonato Nacional Argentino, sufrió una sola derrota en Chile entre los años 1885 y 1998 y fue ante Arturo Price Oxley, en 1895.

Un precursor de Luis Ayala, Jaime Fillol, Marcelo Ríos, Fernando González y Nicolás Massú.

El tenis, que como la mayoría de los deportes, fue traído a nuestro principal puerto por ingleses, floreció especialmente en las quintas de Cerro Alegre, cerca de la plazuela San Luis, a 80 metros sobre el nivel del mar.

Dos canchas de ripio de Mr. John Hardy, en el Camino de Cintura, con las líneas hechas con tablas y luego con zunchos clavados con grapas, se utilizaban ya en 1890. A esas canchas se sumaron otras dos de Mr. George Sutherland, co-fundador del Colegio Mc Kay.

En la calle del Hospital Inglés se daban cita los incipientes tenistas viñamarinos en 1891, que además contaban con la cancha Fisher en el mismo sector.

Un gran avance logró Mr. Kenneth Mathiesen con sus canchas de asfalto, seguidas por las de Jack Morrison y Guillermo Munnich en 1908 y la de Rafael Barahona en 1913. Todas en la zona de Viña del Mar.

APARECEN LOS CLUBES

Al finalizar el siglo XIX, el año 1898, se fundaron en Playa Ancha, el International Club y en la Ciudad Jardín, el Viña del Mar Lawn Tenis Club, que fueron la primera manifestación del tenis organizado, con socios, directorio y presidente.

El Internacional desapareció poco tiempo después para volver en 1920, mientras el Viña del Mar Lawn Tennis Club siguió prosperando en sus dos hermosas canchas en los jardines interiores del Gran Hotel Viña del Mar, de calle Álvarez (con entrada por calle Quillota).

Al interior del Gran Hotel funcionaban las canchas del Viña del Mar Lawn Tennis Club.

Hasta que en 1914, con el gran auge de este deporte, consiguió que el Valparaíso Sporting Club le cediera en arrendamiento un pequeño terreno en sus instalaciones, donde nació, en 1910, el Club Inglés (foto principal), con dos canchas, que, en 1914, fueron cuatro y que al ser demolido el 26 de marzo de 2019 para construir un condominio, había sido testigo en sus diez courts de arcilla, de grandes episodios de nuestro tenis y casa de grandes campeones de origen británico, como Alfredo Stewart Jackson, Anita Wallace de Prain, la primera campeona de Chile en 1916, y Lionel Page, campeón en 1928.

POR FIN, SANTIAGO

Aunque se ignora la fecha exacta en que el tenis llegó a la capital, se cree que la cancha del señor Diemer en la Avenida Independencia, fue la primera instalada en Santiago.

Se sabe, por cierto, que en 1888 se jugaba en la cancha de ladrillo molido del Club Unión Central, en Agustinas esquina Alameda, cancha que fue destruida por un incendio el año 1891 y que nació, con su mismo nombre y una cancha de asfalto, en el entrepiso del edificio donde funcionaba el cine Central, en calle Agustinas.

Poco después, al decir de Carlos Ossandón Guzmán, «unos caballeros construyeron una cancha de baldosas rojas en el Club Hípico y levantaron un chalet estilo inglés, con su torre vana, álamos al fondo, laguna, rincón seductor…».

Hacia 1892, Nemesio Vicuña Mackenna construyó en su fundo en Pirque una cancha de césped, que reprodujo fielmente a las británicas. Encargó a Inglaterra las semillas y la maquinaria para mantener el césped corto y duro y hasta trajo los postes y las redes que se usaban en Wimbledon.

Pese a que el entusiasmo que tenían los porteños por este deporte, tardó en ser igualado por los capitalinos, aunque los primeros campeones fueron de Santiago. Basta recordar a Efraín «Viruta» González y al gran Pilo Facondi, que se codearon con los mejores tenistas del mundo

El 6 de noviembre de 1904 nació en unos terrenos del Parque Cousiño (hoy Parque O’Higgins), el Royal Lawn Tenis Club, con 10 socios que pagaban una cuota de 3 pesos los varones y 1 peso las damas. Al poco tiempo, tras una disputa entre los diplomáticos extranjeros, que monopolizaban las canchas, y los socios chilenos, el club cambió de presidente y de nombre, pasando a llamarse, hasta hoy, Santiago Lawn Tennis Club.

El Santiago Lawn Tennis Club, al interior del Parque O’Higgins, nació en 1904 como Royal Lawn Tennis Club.

El pequeño club contaba, desde su creación en 1904, con un solo empleado, que hacía de cuidador, camarinero, canchero, recogedor de pelotas y hasta cobrador de las cuotas. Era un muchacho de 15 años, nacido el 17 de julio de 1889, llamado Aurelio Lizana, hermano de la gran Anita y muy querido por quien escribe esta crónica, por haber logrado en sus canchas y con su apreciado apoyo, importantes triunfos.

(Esta crónica está basada en datos de la revista Quince Cero).