Crónicas de Sergio Ried: Historias de «huevos fritos»

En tenis, a los sets que terminan 6-0 se les denomina «huevos fritos» o «ruedas de bicicleta» o, más comúnmente, «roscos». Y la verdad es que resulta muy duro comerse uno de ellos.

Por SERGIO RIED / Foto: CAPTURA DE VIDEO

En esta materia hay algo aún más doloroso: el «golden set», que es no ganar un solo punto en un set. Algo que ha ocurrido en una sola ocasión en el tenis profesional masculino desde la «era open».

Y este récord lo detenta el tenista estadounidense Bill Scanlon, que el 22 de febrero de 1983, en el ATP de Delray Beach, derrotó al brasileño Marcos Hocevar 6-2 y 6-0, ganando los 32 puntos disputados en el segundo set, sin perder uno solo.

«Estaba tan concentrado que no lo supe hasta que, al final del partido, el árbitro me mostró la planilla y me lo dijo», confesó Scanlon. En ese momento tenía 20 años y era el 39º del ranking, pero a los 26 y gracias a sus grandes actuaciones en torneos ATP en Estados Unidos y sus espectaculares victorias sobre Harold Solomon, John MacEnroe y Peter Fleming en el ATP de Maui, Hawaii, ese mismo año, llegó a ser el 9º del mundo.

Con este «set de oro», Bill Scanlon pasó de ser un gran jugador universitario, a ser un gran actor del circuito ATP e ingresar a la historia del tenis, porque su récord jamás ha sido igualado. Y probablemente nunca lo será.

OTROS «ROSCOS» FAMOSOS

Luis Ayala y el gigante estadounidense Barry Mackay protagonizaron un extraño match en el Internacional de Italia, en Roma 1960, cuando el californiano se puso dos sets arriba, 7-5 y 7-5, y luego Lucho ganó 13 juegos seguidos con un 6-0, 6-0 y 1-0 en el quinto, para enseguida perder 6 games al hilo y el match por 6-1.

«La verdad es que no pasó nada especial -me contaba Ayala- porque este gringo pegaba como un loco y cuando las metía adentro ganaba y cuando las echaba todas para afuera, perdía».

Y así fue en esta ocasión.

José Luis «Batata» Clerc, protagonizó un épico match contra el estadounidense Mel Purcell en el US Open de 1981, ganando el primer set 6-3 para luego ceder 16 juegos seguidos, perdiendo 6-0 y 6-0 los dos sets siguientes y quedar 0-4 en el cuarto, antes de la increíble remontada que le permitió ganar por 6-4 y 6-3 los dos sets siguientes y con ello un match histórico.

Stanley Mathews Jr., hijo del legendario futbolista inglés del mismo nombre, fue el autor de esta hazaña en Roland Garros 1981. Comenzó ganando a Ilie Nastase por 6-3 el primer set, antes que el rumano le endosara sendos 6-0 y 6-0 en las dos etapas siguientes. Pese a lo cual, el joven británico logró reponerse y vencer a su linajudo rival 6-4 y 8-6 en los sets siguientes.

No lo amilanaron ni los »roscos,» ni las burlas del incorregible Nastase, y se llevó un partido increíble.

Y usted, querido lector, ¿cuántos «huevos fritos» se ha comido en su vida de tenista?