Crónicas de Sergio Ried: Los dos Lucho

Esta segunda entrega de la serie cuenta que, curiosamente, en un torneo jugado en la arcilla del Stade Français hace 73 años, debutaron dos jugadores que serían famosos, uno como tenista y el otro como cantante.

Por SERGIO RIED / Fotos: ARCHIVO

Ese torneo de Zona Central del año 1950 en el Stade Français, iba a ser diferente a todos los anteriores que se disputaban en marzo de cada año en la arcilla de Tobalaba. Porque si bien los inscritos en las categorías de cuarta a honor eran numerosos y en escalafón estaban Andrés Hammersley, Marcelo Taverne, Ricardo Balbiers y Carlos Sanhueza, entre otros, los ojos de los más conocedores, aquel primer sábado de competencia, estaban puestos en dos partidos de primera categoría.

Porque en la cancha 5 debutaba oficialmente en el tenis un chico de 18 años que venía del Club Santiago, precedido de una pequeña fama por su juego y por ser el hermano menor del profesor del club Carlos «Caley» Ayala.

Algunos hasta llegaban a predecir que iba a ser el mejor tenista del país. Tanto así que se le permitió saltarse las categorías cuarta, tercera y segunda, y jugar directamente en primera.

Su rival, un vasco francés, de edad avanzada pero siempre un hueso duro de roer, don Juan Ohaco, padre del atleta internacional Edmundo Ohaco y del deportista multifacético Paul, fue la primera víctima en el camino al primer título para este moreno taciturno venido del Parque Cousiño (hoy Parque O’Higgins ), Luis Ayala Salinas, más conocido como Lucho Ayala.

Curiosamente, en el vecino court 6, también debutaba en Santiago, otro morenito unos años mayor, venido de Rancagua, también precedido por una larga cadena de elogios, tanto por su tenis como por ser el hermano menor del gran cantante Arturo Gatica, emblema de la ciudad del cobre. Su nombre: Luis Gatica Silva. O más bien Lucho Gatica, como se le iba a conocer mundialmente poco tiempo despues.

También jugaba muy bien, pero su fama a nivel mundial no le llegó por el tenis, sino por su voz aterciopelada y su estilo para cantar boleros que le dieron una fama pocas veces vista en un cantante latino y el título de “Rey del Bolero”.

Lucho Gatica no se dedicó al tenis como profesional, pero quienes lo conocieron después, como el ex futbolista mexicano Carlos Hermosillo, aseguraban que jugaba muy bien.

Así, estos dos Luises, que debutaron codo a codo en una cancha de tenis, se convertirían en estrellas fulgurantes, cada uno en lo suyo. Lucho Ayala como el número 5 del mundo en tenis, cuando no existía la ATP y los rankings los hacían a pulso un grupo de periodistas europeos, y el otro Lucho, de apellido Gatica, como el cantante que conquistó el mundo y los corazones de millones con sus canciones, como “Piel canela”, “No me platiques más”, “El reloj”, “Contigo en la distancia”, “Bésame”, “Las muchachas de la plaza España” y docenas de otras que aún hoy son recordadas.

Tuve la suerte de ser amigo y jugar con ambos, aunque esa tarde de marzo en el Stade Français quedará para siempre grabada en mis retinas.