Partido suspendido

Cuando Católica veía la luz, el estadio La Granja se fue a negro

A los 50 minutos de juego, y justo cuando César Pinares tenía la oportunidad de anotar desde los doce pasos el descuento para la UC, un corte de luz obligó a suspender el partido en el momento en que Curicó se imponía 2-0 gracias a dos penales desestimados en primera instancia, pero cobrados después de la revisión del VAR.

Por MATÍAS ALCÁNTARA

En un primer tiempo en que Curicó controló las acciones, mostrando supremacía en todas las zonas de la cancha, dos penales sancionados por recomendación del VAR -una mano de Fuenzalida y un claro pisotón de Saavedra a Cavalleri, le permitió irse al descanso 2-0. El técnico Larcamón aprovechó las licencias que ofreció la UC, porque el equipo de Holan nuevamente saltó a la cancha con una formación que generaba dudas, en especial por un mediocampo conformado por futbolistas que se sienten más cómodos en ofensiva, como Valencia, que definitivamente no aporta como volante, y Lezcano, también perdido en la posición. 

Curicó sorprendió con una presión alta, protagonizada por futbolistas como el argentino Federico Castro -fuerte y directo- y el capitán Martín Cortés, que lograron obstaculizar la primera salida cruzada: Saavedra, como no había ocurrido en el torneo, se vio incómodo. Y el control de balón de Pablo Parra, que jugó un primer tiempo al mismo nivel de sus mejores presentaciones en Cobreloa, le ayudó mucho a los locales, que si bien no exigieron a mayormente a Dituro, sí terminaron justificando la ventaja parcial.

En el entretiempo Holan no tuvo más alternativa que hacer lo evidente: sacar a Valencia o cambiarlo de posición, porque de volante quedó demostrado -ante la Universidad de Concepción y Curicó- que no rinde. El técnico argentino optó por lo primero y lo reemplazó por Pinares. Además ubicó a Parot (salió Munder) como lateral izquierdo, trasladando a Rebolledo a la banda derecha para liberar a Fuenzalida. 

En esos cinco minutos del complemento la UC evidenciaba un alza, pero no alcanzó a traducirla en un gol porque segundos antes de que el estadio se fuera a negro -se incendió el tablero eléctrico del recinto por causas que se investigan (afirmaron los responsables de La Granja)- César Pinares estaba preparado para lanzar un penal por falta a Lezcano. 

El partido quedó momentáneamente 2-0 a favor de Curicó, un resultado que deja a la UC acompañada de La Calera en la cima de la tabla. Y si bien en un comienzo la idea era jugar los minutos restantes este viernes, finalmente habrá que esperar la reprogramación de la ANFP. La UC vuelve a Santiago con un gran desafío por delante: intentar una futura remontada. Y comenzará con una inmejorable chance desde los doce pasos.