Culpan a garrapatas por rara alergia a las carnes rojas

Aunque ya había sido apuntada como causante de otras enfermedades, ahora investigadores aseguran que una mordedura de estos arácnidos puede desarrollar otra extraña afección.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

Las desagradables e inmundas garrapatas son uno de los arácnidos más peligrosos para el hombre, y causantes de muchas enfermedades, algunas potencialmente mortales. Tras adherirse con sus garras, se desplazan hasta lugares calientes y húmedos del cuerpo, como axilas, ombligo, ingle, cabello y orejas, y comienzan a succionar sangre.

La anaplasmosis, erliquiosis, babesiosis, enfermedad de Lyme, fiebre maculosa de las Montañas Rocosas, enfermedad de Masters, fiebre recurrente y tularemia, todas causadas por bacterias y otros organismos que se meten al torrente sanguíneo, pueden causar problemas de salud que van de leves a severos.

Los arácnidos pueden ser bastante grandes, del tamaño de un haba, o tan pequeñas que es casi imposible verlas. Hay cerca de 850 tipos diferentes de garrapatas, y la mayoría de las picaduras son inofensivas, pero algunas pueden causar daño o afecciones extrañas, como el síndrome alfa-gal, que provoca alergia a las carnes rojas.

Los científicos relacionaron por primera vez las alergias a la carne roja y las mordeduras de garrapata hace más de una década, cuando identificaron a pacientes que presentaban reacciones alérgicas como urticaria o anafilaxia después de comer carne de vacuno o cerdo. La mayoría habían sido picados por las llamadas “garrapatas de la estrella solitaria” (foto principal).

Ahora, los conocimientos médicos han avanzado. Sarah McGill, gastroenteróloga de la Universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos, dice que “lo nuevo es que tenemos pacientes que en realidad sólo tienen síntomas gastrointestinales. Se sienten mal del estómago (diarrea, náuseas o vómitos) entre dos y seis horas después de comer carne roja, pero nunca desarrollan síntomas alérgicos más típicos, como erupción cutánea, hinchazón o dificultad para respirar”.

Un análisis de sangre mostró que tenían inmunoglobina E, o anticuerpos IgE, contra el alfa-gal, la molécula de azúcar a la que están expuestos por las picaduras de garrapata, lo que sugería que era positivo para la alergia.

El alfa-gal es una molécula de azúcar que se encuentra en la mayoría de los mamíferos, incluidos vacas, corderos y cerdos. También se encuentra en la saliva de las garrapatas. Los humanos no producimos alfa-gal, por lo que nos es extraña, explica el doctor Scott Commins, alergólogo de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Cuando la saliva de la garrapata atraviesa la piel de una persona y transmite alfa-gal, puede ser un potente desencadenante de la inflamación.

“Nuestro sistema inmunitario puede ser engañado para que dé una respuesta alérgica a este azúcar. Entonces, después de que una persona se sensibiliza al alfa-gal, puede tener una reacción cada vez que coma carne roja”, dice Commins.

El alfa-gal se encuentra en la carne de vacuno, cerdo, cordero, conejo y ciervo, así como en otros productos derivados de mamíferos, como la leche y la gelatina.

Los casos de síndrome de alfa-gal se han registrado en todos los continentes (excepto en la Antártida), y los médicos afirman que varios tipos de garrapatas pueden causar la enfermedad.