De Saloon en el Teatro Coliseo: “Cada vez es cada vez…”

Ante un colmado recinto, la banda de rock alternativo de Concepción desplegó todo su potencial repertorio de Lados B y grandes éxitos, que encendió a una eufórica audiencia.

Por RODRIGO CABRILLANA / Fotos: GENTILEZA DE CLAUDIO POBLETE (PRODUCCIÓN)

Faltando sólo unos minutos para las nueve de la noche, el Teatro Coliseo comenzaba a repletar su aforo. Por los parlantes sonaba el majestuoso David Bowie, que influenció a toda una generación de melómanos penquistas con sus canciones. Coincidentemente, la estirpe de la que precisamente proviene parte de las influencias de la música del trío de Concepción.

Y, de hecho, la aparición puntual de De Saloon en el escenario del Coliseo, marcaría la entrada a una lista de temas en que la gran mayoría no son habituales en los conciertos de la agrupación, conocidos también como “B-side”. Era el motivo por el que se organizó esta gira, tocar esas composiciones son las protagonistas en el repertorio que exhiben los músicos sureños.

En medio de la presentación, Piero Duhart se dirige al público algo risueño, preguntando acerca de que si reconocen estas canciones: “¿En qué disco están? Son Lados B”, termina por acotar, poniendo énfasis en que no son los habituales sencillos radiales que la gente suele escuchar.

“Esperar”, “Quítame los ojos”, “Arder”, “Delicada violencia”, “Nuestra señal”, “Verdad”, “Te mueres”, “Resiste más que yo” y “No me atrevo a preguntar” van tomando lugar en el setlist del concierto. Enciende cada momento entre la potencia rock del conjunto, los alardes de amores abandonados y descuidados que son parte de las líricas de De Saloon. Y, por supuesto, el fervor que se enraíza en cada uno de los seguidores y asistentes que son parte de esta fiesta sónica.

La entrada de la batería de Barrenechea marca la entrada a uno de los grandes hits del conjunto, presente en el disco “Morder” (2004): “Quiero hacerte feliz”. Aquí, Duhart entona con su grave registro, que “cada vez es cada vez”, como también es este momento inmejorable en la carrera musical de De Saloon. Porque el proyecto goza de buena salud, sus integrantes se muestran felices y la madurez musical alcanzada se consolida en el sonido que caracteriza al proyecto. “Somos una banda clásica gracias a ustedes”, exclama en medio de los temas, Duhart.

“Hablar hacia atrás” prosigue para luego dejar un instante en que la secuencia rítmica de De Saloon, encabezada por Otto Arancibia en el bajo y Ricardo Barrenechea en los tambores, se luce en el escenario. “Domestícame” (dedicada a la mascota), el poderío de las guitarras de “Fui feliz”, “Ahora me toca a mí”, “Tu recuerdo”, “El espacio”, “No decirte nada”, “Eres tan para mí” y “me vuelves a herir” son las canciones que van completando el concierto, donde las visuales proyectadas por el equipo técnico, van otorgándole una particularidad y una connotada belleza a la estética y la imagen proyectada por el conjunto en escena.

“Para ti”, “Déjalo” y “Abrázame” devuelve raudamente a De Saloon a los grandes éxitos y a las canciones más movidas, todas muy coreadas por sus seguidores, para luego cerrar magistralmente la noche con “Te”, donde el dominio de las guitarras rockeras nuevamente se toman la escena.

Fue una cita con “De Saloon”, que celebran igualmente un cuarto de siglo haciendo música, y que, en un nuevo encuentro musical con sus fieles fans, en esta oportunidad les obsequiaron canciones que no siempre están en directo en voz de sus autores. La gira “Lados B” continuará próximamente con fechas por Chillán, Concepción y Rancagua. “Cada vez es cada vez” y De Saloon nunca se detiene…