Decálogo para entender la crisis en Sudán

El sábado se produjo un violento enfrentamiento a tiros entre las fuerzas armadas más poderosas del país, pero las señales ya advertían que tarde o temprano esto iba a suceder.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: TWITTER

La lucha por el poder entre paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y el Ejército sudanés volvió a tomarse las calles de Khartum y otras ciudades de Sudán.

Las Fuerzas Armadas, bajo el liderazgo del general Abdel Fattah al-Burhan, y el RSF, encabezado por Mohamed Hamdan Dagalo chocan desde el sábado, con un saldo de varias docenas de muertos y cientos de heridos en medio de los combates que siguen en curso.

Acá intentaremos explicar cómo se produjo la crisis:

1) El poder creciente de Abdelfatah al Burhan. El general, líder de facto del país desde abril de 2019, luego de que las tropas derrocaran al autócrata Omar al Bashir tras meses de multitudinarias protestas, se ha convertido poco a poco en un nuevo tirano. Cuando se acercaba la fecha límite para entregar el poder a los civiles, en octubre de 2021, al Burhan dio un golpe de Estado y desordenó el proceso. Desde entonces, ha reforzado su control sobre el país, pese a las constantes protestas y a un acuerdo marco alcanzado en diciembre de 2022 para finalmente llevar a cabo el proceso de transición.

2) La fuerza de “Hemeti”. El hombre a la cabeza de las RSF, conocido como “Hemeti”, es uno de los más poderosos del país. Proveniente de una familia de pastores de camellos, se convirtió en líder de la milicia Janjaweed, en la que Bashir se apoyó para reprimir el conflicto de Darfur a comienzos de la década del 2000. La milicia está acusada de cometer crímenes de guerra contra los rebeldes no árabes.

3) Bashir a menudo confiaba en esta fuerza paramilitar para sofocar las protestas y el descontento que derivó en su derrocamiento. A medida que crecieron las RSF, surgidas en 2013 a partir de la Janjaweed, analistas empezaron a preocuparse por la posibilidad de que se volvieran más poderosas que las fuerzas armadas formales. Pese a ello, en 2017 se aprobó una ley que las reconoció como una fuerza independiente.

4) La dura represión contra un campamento de protesta en Khartum, que dejó más de 100 muertos en junio de 2019, fue atribuida en gran medida a las RSF. Esto, sin embargo, sólo ayudó a fortalecer la posición de “Hemeti”, quien luego fue subdirector del Consejo Militar de Transición, que dirigió brevemente el país hasta el golpe de 2021.

5) Desde que las fuerzas militares y los representantes de la comunidad civil firmaron el acuerdo de transición de diciembre de 2022, se han llevado a cabo conversaciones para integrar a las RSF al Ejército. Expertos estiman que Dagalo, cuyas tropas están compuestas por 100 mil hombres, no está a favor la reestructuración. En un discurso pronunciado en febrero pasado, calificó de “error” el golpe de Estado.

6) Una semana antes, Burhan dijo que no toleraría que las RSF actuaran de forma independiente, destacando la importancia de integrarlas al Ejército. Dagalo reaccionó a las advertencias acusando vagamente a los “restos del difunto régimen” de esforzarse por “abrir una brecha” entre los paramilitares y el Ejército.

7) Al final, la firma de un acuerdo para nombrar un gobierno civil, prevista para comienzos de abril, se pospuso de forma indefinida a último minuto. Y el jueves pasado, un alto general acusó a las RSF de desplegar sus fuerzas por todo el país sin el consentimiento del Ejército, advirtiendo la posibilidad de posibles enfrentamientos.

8) Después de que estallaran los combates este sábado, tanto las tropas de “Hemeti” como las de Burhan intercambiaron acusaciones de intentar un golpe. A pesar de la violencia en curso, Kholood Khair, directora del grupo de expertos Confluence Advisory, con sede en Sudán, dijo que cree que el apetito por un regreso al camino democrático es aún grande en el país.

9) Si continúan los enfrentamientos, la situación podría fragmentar aún más al país y empeorar la turbulencia política. Los diplomáticos, que han jugado un papel crucial para tratar de instar al regreso de un gobierno civil, estarán desesperados por encontrar una manera de lograr que los dos generales restablezcan el diálogo.

10) Como dice Marina Peter, una especialista en el tema, “los líderes militares, por mucho que pretendan haber descubierto de repente la democracia, sólo utilizan estos anuncios como un encubrimiento. En los últimos meses, ‘Hemeti’ en particular ha intentado ganarse a parte de la población condenando el golpe militar. Es cierto que ha dicho estar a favor de la democracia, pero, al final, todo esto sólo se dice para tener un mejor punto de partida en la lucha por el poder”.