Declaran culpable en Francia al chileno Nicolás Zepeda: 28 años de cárcel

La Fiscalía había pedido cadena perpetua para el acusado de asesinar a su ex novia, la japonesa Narumi Kurosaki.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

El chileno Nicolás Zepeda fue encontrado culpable por el Tribunal de lo Criminal de Haute Saône, Francia, en el juicio de apelación por la muerte de su ex novia, la japonesa Narumi Kurosaki, y fue condenado a 28 años de cárcel.

La Fiscalía había pedido el miércoles la cadena perpetua para el chileno, ya que, según argumentó el fiscal de Besançon, Étienne Manteaux, todas las pruebas de la investigación apuntaban a Zepeda.

De acuerdo a una información de Radio Cooperativa, durante el juicio, que comenzó el pasado 4 de diciembre, la Fiscalía se encargó de demostrar el carácter poco veraz, posesivo y manipulador del acusado (por ejemplo utilizando las cuentas de redes sociales de Narumi ya desde 2014), quien se vio forzado a reconocer que había mentido en algunas ocasiones, aunque siempre insistió en su inocencia en cuanto al asesinato.

En la audiencia de este jueves en el Palacio de la Justicia de Vesoul, Nicolás Zepeda, de 32 años, realizó su última intervención ante el jurado, rompió en llanto e insistió que «no soy un asesino».

«Estoy muy lejos de aquel que me gustaría ser, pero no soy un asesino, no soy una asesino. No maté a Narumi. Yo no la maté. No soy un asesino», manifestó.

Zepeda y Narumi cuando aún eran novios.

Zepeda ya había sido condenado en abril frente a las numerosas pruebas y testigos que apuntaban en su contra, aunque jamás se encontró el cadáver de Narumi y él siempre se declaró inocente.

Narumi Kurosaki, de 21 años, desapareció en 2016 después de que Zepeda viajara a Francia para intentar, según él, recuperar una relación que mantuvieron cuando él estuvo estudiando en Japón, aunque ella tenía un nuevo novio francés.

Según la investigación, Zepeda cenó con Kurosaki la noche en la que se perdió el rastro de la chica y ambos fueron grabados por una cámara entrando en la residencia de estudiantes donde vivía la japonesa, de donde unas horas después se vio salir solo al chileno.