Demagogia, política y mitos que ya son parte del futbol chileno

¿No sería mejor mirarnos, analizarnos y ver nuestros defectos para crecer partiendo por entender que Chile no es un país futbolizado?

Por ALEJANDRO CORTÉS MUÑOZ 

El fútbol y la vida nos reflejan que se juega como se vive,  entonces ¿por qué la demagogia que se ocupa de manera política y produce mitos no estaría inserta en nuestro fútbol? Es más, pasa ofreciendo soluciones tan simplistas como intangibles, vagas casi como promesas de nuestros antiguos pololeos de la media en el colegio, ejemplificadas en frases como “lucharé por ti, eres única”, y tantas más que decían  sobre todo los periodistas deportivos. 

Un relator de fútbol que conozco, un entrenador escritor y varios más que no nombraré porque les reservo otra historia. Ellos, obviamente, no tienen la seriedad de este opinólogo del fútbol, por muy de cerca que venga la recomendación. Si no me cree, veamos  frases de nuestro fútbol.

  1. “Hay que seguir trabajando”. Una gran frase cuando se pierde. ¿Qué queda para el que gana el mínimo y un día hace mal la pega? ¿le dirá al jefe que hay que seguir trabajando?
  2. “No se nos dieron las cosas”. Frase dicha por el futbolista que pierde. ¿Qué es eso? ¿Qué me podría decir un chofer de la micro? ¿“no partió el motor”? ¿”no se me dio como para salir a trabajar”? “¿no se me dieron las ganas?”. Qué sé yo.
  3. El palo de Pinilla. Qué mito y mentira más burda, a lo mejor a Pinilla se lo aceptan porque es pintoso, buena facha, como el opinólogo. Dicen que el palo impidió a Chile ganar con un remate de 25 a 30 metros, aproximadamente. Es más, Pinilla se lo tatuó. ¡Pero qué venta de pomada más grande! Si bien casi es gol, después viene la definición por penales con Brasil en aquel lindo Mundial. Esa donde el último penal lo falla Jara y perdemos. ¿Pero usted se acuerda quién pateo y perdió el primer penal? Sí pues, Pinilla. ¿Por qué mejor no se tatuó el penal? Un penal está más cerca del arco que aquel remate, ¿o no es así? De verdad no entiendo, ¿será que era más vendible el palo? Puede ser, o se le olvidó que sacó hasta un comercial.
  4. “A la selección chilena siempre se le quiere perjudicar”. Es la exclamación popular cuando Chile pierde un partido polémico. ¿No será mucho? ¿No fue a nosotros que nos castigaron por pasaportes falsos sub20 y cortarse la ceja en el Maracaná? 
  5. “Me quedo con lo bueno del juego, aunque haya perdido”. ¿Cómo? Jugaste bien pero perdiste. ¿Cómo es eso? ¿No se juega para ganar en el futbol profesional? pregunto yo. Es como decir: “Salí a trabajar vendiendo Súper 8, no vendí ninguno, pero me gustó como vendí”. ¿Qué es eso? No entiendo. Salí a taxear toda la noche, lo hice genial, pero no subió ningún pasajero. De verdad, yo no entiendo el mundo paralelo del análisis del futbol.
  6. “El entrenador le hace bien al grupo”. ¿Es decir, hay que llevar un tipo que les caiga bien? Qué nivel de profesionalismo. Se imagina usted en su pega pidiendo le cambien  su jefe por uno que le haga bien al grupo. ¿Se lo imagina? Pídale al dueño de la pega donde trabaja que le cambien su jefe directo por uno simpático. 
  7. “Jugar con amor a la camiseta”. Sampaoli y después quedó secuestrado.
  8. “Los uruguayos juegan feo”. Y tienen 15 Copas América, más dos Copas del Mundo.
  • Bonus track:  “Jugamos bien hasta que nos hicieron el gol”. Y el gol se los hicieron a los 5 minutos del primer tiempo.
  • Bonus track 2: “Soy un entrenador que propone” (después la cancha no miente, como diría el Doctor No).
  • Bonus track 3: “Soy de la escuela de Bielsa” (sin comentarios).

Lo puedo llenar de ejemplos: “Vamos a invertir en el fútbol joven”. Pregunte que pasó en la pandemia, ahí tiene otro. O también: “Vamos a dejar todo en la cancha”. ¿Cómo, no siempre lo dejan?

Creo que todo esto nace de la justificación de no hacer algo bien, eso es todo. ¿No sería mejor mirarnos, analizarnos y ver nuestros defectos para crecer partiendo por entender que Chile no es un país futbolizado? 

Ahí tiene otra: la gente se enoja porque a nuestros jugadores les gusta la joda, y acá por cualquier cosa que pasa tiramos un pedazo de carne. Por muy cagados de plata que estemos, sale el carrete igual, sobre todo si juega Chile. Se arma la fiesta, educación cultural intrínsica en Chile que después hipócritamente nos sorprende, es más la cuestionamos cuando algo sale mal. 

Yo pregunto, ¿verán el partido? Espero que llegue el momento en que digamos y reconozcamos cuando algo sale bien y cuando sale mal, porque la verdad no veo forma de crecer si no la cortamos con mentirnos a nosotros mismos. Veo difícil crecer sin ese cambio. Hablo de fútbol por si acaso. De temas sociales hablemos otro día mejor, ya que ahí si nos mentimos todos los días.