Deportes Puerto Montt se remata al mejor postor

Luego de que se hicieran humo 500 mil dólares que jamás ingresaron a la tesorería, el club “salmonero” está con el agua al cuello porque, entre otras cosas, sigue sin recibir ni un peso del Canal del Fútbol. Razón: la ANFP se los descuenta mes a mes puntualmente, haciendo efectivo el cobro de inscripción para poder militar en la Primera “B”. El Tribunal de Penas, sin embargo, pareció condolerse de las pellejerías de la sureña institución: no le restó los puntos que correspondían por no pago a tiempo de sueldos e imposiciones. ¿Doble standard o una maniobra para facilitar que el clubsea enajenado y pase también a transformarse en Sociedad Anónima?

En una de sus últimas sesiones, el Tribunal de Penalidades de la Asociación Central de Fútbol decidió aplicarle al Club de Deportes Puerto Montt una “amonestación”, apelando al Artículo 71 N° 3, letras c) y f) de las bases, que obliga a las instituciones a dar un estricto cumplimiento a las obligaciones laborales para con su personal administrativo, jugadores y cuerpo técnico.

Deportes Puerto Montt, que como la mayoría de los clubes del fútbol nacional está literalmente con el agua al cuello, se había atrasado en los pagos y en el depósito de las cotizaciones previsionales correspondientes al mes de septiembre y la preocupación de los dirigentes “salmoneros” era más que lógica: en los dos meses anteriores, vale decir agosto y julio, habían pasado por similar trance, lo que implicaba que, de aplicarse el mismo reglamento aplicado a otras instituciones en anteriores oportunidades, serían despojados de tres puntos.

No sólo eso: de persistir el club en estos atrasos podría incluso perder la categoría y descender a la Segunda División.

Los dirigentes de la institución “salmonera” respiraron más que aliviados. El Tribunal de Penalidades de la ANFP, que se supone autónomo, esta vez dejó de lado la rigurosidad que ha mostrado en casos anteriores semejantes: ni fueron amenazados con perder la categoría, como le ocurrió a Deportes Ovalle, que cayó sin apelación a la Tercera División, ni sufrieron una merma de tres puntos, castigo que sí le fue aplicado a Unión La Calera.

Mucho menos corren el riesgo, por ahora, de sufrir la desafiliación del fútbol profesional, como le ocurrió a Deportes Concepción, a pesar de que está más que comprobado que toda la plata que ingresó a sus arcas por concepto de préstamos, “excedentes” del Canal del Fútbol y graciosas donaciones de Jadue para hacerlos a todos partícipes y cómplices de su estafa, se la llevaron quienes regentaban la Sociedad Anónima Deportiva “Fuerza, garra y corazón”.

¿Doble standard? ¿Distinto criterio para situaciones semejantes?

En el Tribunal de Disciplina se defienden. Dicen que doble standard o distinta vara no ha existido en ningún caso.

“Los atrasos anteriores no se consideraron esta vez porque correspondían al anterior campeonato”, arguyeron.

Más allá de que el dicho no cuadra cronológicamente, puesto que el Torneo de Apertura de la Primera “B” comenzó el último día de julio, existe otro dato que invalida el argumento del Tribunal: ya en la planilla correspondientes al mes de julio había ocho contratos de jugadores nuevos, contratados por el club para afrontar la temporada 2016-2017.

Lo concreto es que si en lo deportivo Deportes Puerto Montt puede vivir un respiro, y no perder tres puntos de los siete que suma en siete partidos jugados (un triunfo, cuatro empates y dos derrotas), en lo económico la institución salmonera hace agua por todos lados.

Con un déficit que sus propios dirigentes calculan en más de 400 millones de pesos, el plantel de jugadores y cuerpo técnico no sólo no ha podido cobrar con normalidad sus sueldos durante los últimos tres meses, sino que han debido pasar pellejerías varias, como trasladarse en bus por el día a sostener un compromiso por la Copa Chile y almorzar sándwiches en un servicentro de la carretera.

¿La solución? Vender el club. Que deje de ser una Corporación de Derecho Privado sin fines de lucro y se sume al triste carnaval que las Sociedades Anónimas Deportivas chilenas han protagonizado en estos diez años, con sucesivos escándalos que no encuentranparangón en la historia del fútbol chileno.

¿Cómo se llegó a esto? Para empezar, cuando la ANFP, todavía dirigida por “Alí Babá” Jadue, les hizo efectivo el cobro de las 25 mil UF (más de 600 millones de pesos) que el organismo aplica a toda institución que, ganando el torneo de Segunda División, obtiene el derecho a militar en la Primera “B”. Situación que, a pesar de que un fallo de la Corte de Apelaciones lo favorecía para evitarse ese oneroso y desmedido “derecho de llaves”, Deportes Valdivia decidió este año acatar con una llamativa mansedumbre, y cuyas nefastas consecuencias no tardarán en expresarse.

Si alguien pensó ingenuamente que el cambio de timón en la ANFP iba a significar un radical cambio de conductas y procedimientos, a estas alturas está más que clara la existencia de un “gatopardismo” desatado en las altas esferas del fútbol.

Se dijo en la oportunidad que tres financistas de la zona, que querían permanecer en el anonimato, habían decidido generosamente ayudar a la institución “salmonera”, solventando ellos ese elevado costo.

Tal parece que ello jamás ocurrió. Entre los poderosos de la región pareciera no haber émulos de Farkas.

Lo otro que atentó en contra de la salud económica del cuadro portomontino fue la rocambolesca historia de los 16 millones de dólares repartidos por Jadue a los 32 clubes luego de firmarse en el año 2012,con el canal Megavisión, el millonario contrato por los derechos de televisación de los partidos de la Roja para las clasificatorias hacia Rusia 2018.

Los 500 mil dólares que le correspondían a Puerto Montt de la repartija jamás ingresaron a su tesorería y hasta hoy su destino sigue en el más absoluto de los misterios.

Ha trascendido, sin embargo, que ya se detectó la hebra que agarrar para resolver el caso y aclarar, en definitiva, quién o quiénes se quedaron con esos dineros.

Mientras, asfixiado por las deudas, Deportes Puerto Montt se hunde inexorablemente. La campaña solidaria denominada “Puertotón. Salvemos a Puerto Montt”, fue un rotundo fracaso. La comunidad, que ve que el club es mal manejado, sin que además los sucesivos directorios hayan manifestado el más mínimointerés por aclarar las turbiedades, sólo aportó 2 millones de pesos, absolutamente insuficientes para solventar una planilla que alcanza a los 42 millones cada treinta días.

Una asamblea de socios, además, citada por el presidente interino, Julio Aguilar, contó apenas con la asistencia de 41 socios con sus cuotas al día.

“Vender es la única salida”, dicen los personeros “salmoneros”. Ellos saben que lo más probable es que este mes de octubre los encuentre en similares aprietos económicos a los ya vividos en julio, agosto y septiembre.

La duda, más que razonable, es si transformar el club en Sociedad Anónima Deportiva será en verdad la solución. Sobre todo reparando en el precario equilibrio económico que viven la mayoría de las instituciones que decidieron adoptar el sistema vendido como la panacea y que ha devenido en un rotundo fracaso.

¿Tendrá algo que ver la venta que se piensa hacer del club“salmonero” con la magnanimidad mostrada en esta oportunidad por el Tribunal de Penalidades, tan implacable en otras situaciones similares? Porque distinto es comprar un club que puede mantenerse en Primera “B”, y por lo tanto accede a los dineros que reparte mes a mesel Canal del Fútbol, que adquirir una institución que, con la resta de tres puntos que le correspondía, va a correr un riesgo cierto de perder la categoría y, como consecuencia de ello, dejar de percibir recursos sin los cuales operar se hace muy difícil.

La historia es vieja y repetida: se endeudan los clubes para luego rematarlos al mejor postor, metiéndose al bolsillo el sentimiento de los hinchas.

Para Deportes Puerto Montt el panorama es más que oscuro: desde que retornó a la Primera “B” el año pasado, tras vencer en cancha a San Antonio Unido, no ha visto un peso del Canal del Fútbol. Razón: mes a mes se los queda religiosamente la ANFP, para cobrarse de la escandalosa cuota de inscripción de 25 mil UF que el elenco “salmonero” accedió a pagar, pese al abuso que ello significaba.

Sacando cuentas, los dirigentes portomontinos calculan que de aquí a mediados del año próximo podrán recién recibir mes a mes los dineros del CDF.

Mientras, los hinchas, molestos y desilusionados de sus dirigentes, ven con espanto que el futuro no les presenta alternativas: si salen del fuego, será para caer en las brasas que han significado para la gente que sigue el fútbol las Sociedades Anónimas.

Están como el mismo pueblo chileno, viendo que el país parece encaminarse a una elección presidencial de 2017 a dirimir entre Ricardo Lagos y SebastiánPiñera.

Menudo panorama nos espera.

Como que nos dieran a elegir entre el cáncer y el sida.