Descubren una nueva especie de pez en Osorno

Como una serendipia, apareció un pececillo que no existía para la ciencia, pero sí para la vida. Hoy, bajo el nombre científico Diplomystes habitae, existe en ambos mundos.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: ARCHIVO

A partir del monitoreo de Konrad Górski, de la Universidad Austral de Chile, que estudiaba a otra especie nativa, el puye, en el río Bueno, provincia de Osorno, se encontraron con algo que no existía hasta ese momento. El descubrimiento ocurrió el 2019. El científico fotografió al pez y lo liberó, envió una foto a Carlos Muñoz de la UMCE, experto en bagres (peces con bigotes; catfish, en inglés). Se dieron cuenta de que estaban ante un pez desconocido, sobre todo por encontrarse fuera de su territorio de distribución.

“Hasta ese momento sólo pensábamos que estábamos extendiendo el rango de distribución de las especies ya conocidas”, señaló Muñoz.

Los científicos atraparon a tres ejemplares, de los que extrajeron una pequeña muestra de tejido, para luego liberarlos. Tras unos meses, y al ver los resultados de la muestra de ADN, quedaron muy sorprendidos. Se dieron cuenta de que estos peces son muy distintos a los que se encuentran entre Santiago y Valdivia; era algo nuevo, nunca registrado. Sin embargo, no tenían a los peces: demoraron dos años en volver a encontrarlos.

“Como ya no teníamos los ejemplares, porque los liberamos, no podíamos concretar el descubrimiento, ya que para hacer una descripción formal y ponerle nombre a una especie, existe una serie de requisitos para llegar a demostrar que son efectivamente distintos y uno de ellos es tener los ejemplares depositados en un Museo. Tuvimos que volver a recolectarlos, pandemia de por medio, y sólo luego de dos años se pudieron atrapar cinco ejemplares nuevos y presentarlos como una especie nueva para la ciencia”, explica el científico de la UMCE, académico del Instituto de Entomología de la institución.

Esta nueva especie pertenece a un grupo único de bagres, famosos por sus bigotes y por ser los peces más primitivos de todos. Este descubrimiento, aparte del gran mérito científico que supone, aunque lo hayan encontrado de casualidad, también es una linda noticia para los tiempos que vivimos, donde todo el mundo parece no sólo estar clasificado sino que en franca amenaza, incluyendo nuestra especie.

“Existen más de tres mil especies de bagres en el mundo, y el grupo al que pertenece esta nueva especie, es tan antiguo que tiene registros fósiles de la época de los dinosaurios. Es de alto valor científico por ser la familia más primitiva de los peces gatos en el mundo, y sólo quedan ocho especies, de las cuales seis habitan nuestro país”, aclara el científico de la UMCE.

“La nombramos en honor a Evelyn Habit, ictióloga de la Universidad de Concepción que ha hecho contribuciones importantes al conocimiento de los peces de Chile”. Lindo homenaje a una de las científicas que más ha aportado en el rubro.

No obstante este gran descubrimiento, la fecundidad del mismo vino a establecer una aclaración: a partir de este pececito se descubrió que otra especie en realidad eran dos especies. En la cuenca del Biobío y el Imperial era conocida la especie Diplomystes nahuelbutaensis. Sin embargo, se reveló que esta especie del Biobío es tan distinta que amerita una nueva clasificación y una nueva denominación.

“A la especie del Biobío le dimos el nombre de Diplomystes arratiae en honor a la Dra. Gloria Arratia, una ictióloga chilena de renombre mundial”.

Finalmente, Muñoz señala que, si bien siempre se están descubriendo nuevas especies, “en Chile no es tan común, sobre todo en peces de agua dulce, así que este hallazgo es algo muy significativo, es un grupo de interés científico mundial, por eso lo importante del hallazgo. Esto permite conocer mejor la diversidad de peces de agua dulce que tenemos y con ello contribuir a su conservación, ya que todas estas especies se encuentran en peligro de extinción”.

Recientemente salió el estudio publicado en la revista internacional Molecular Phylogenetics and Evolution, en el que trabajaron, aparte de Muñoz (UMCE), otros investigadores chilenos como Konrad Gorski (UACH), Nicole Colin (UACH), Cristian Canales (Ulagos), Ruby Lopez (UACH) y Aliro Manosalva (UDEC), y el investigador estadounidense Jeet Sukumaran (San Diego State University).