Día del Cine: un homenaje a Carmen Bueno y Jorge Müller

Desde 1984, la Asociación Gremial de Profesionales y Técnicos Audiovisuales estableció el 29 de noviembre como la fecha para conmemorar a los cineastas desaparecidos.

Por CAMILA BARACAT / Foto: ARCHIVO

Carmen Bueno y Jorge Muller representan al mundo audiovisual que fue perseguido, torturado, exiliado, exonerado y asesinado en dictadura. Ambos eran pareja y militantes del MIR. Fueron detenidos por la DINA el día después de participar en el estreno del filme “A la Sombra del Sol”. En 1984, luego de diez años de su desaparición, los cineastas chilenos definieron esta fecha como el día de conmemoración de su arte y oficio.

Carmen era actriz y cineasta. Estudió Teatro y Cine en la Escuela de Artes de la Comunicación, de la Universidad Católica de Chile. Trabajó como asistente de producción en varios filmes, incluido el documental de Patricio Guzmán, “El Primer Año” (1972). También produjo programas infantiles para la televisión. Durante el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende, en “La Tierra Prometida” (1973), de Miguel Littin, desempeñó diversos roles: productora, cocinera, actriz y vestuarista. Al año siguiente se va al norte de Chile con Silvio Caiozzi y Pablo Perelman a filmar “A la sombra del sol”.

Jorge Muller, camarógrafo y director de fotografía, estudió en la Escuela de Cine de la Universidad de Chile de Viña del Mar. En 1970 inició su trabajo cinematográfico con la correalización de un documental sobre el trabajo y la lucha de los trabajadores del carbón, “Reportaje a Lota”. Luego, inauguró su trabajo fotográfico en ficción con los filmes “A la Sombra del Sol”, de Silvio Caiozzi y Pablo Perelman, y “La Tierra Prometida”, de Miguel Littin.

Trabajó, además, con Raúl Ruiz, en sus filmes “La expropiación” y “El realismo socialista”. Pero es sin duda su participación en la trilogía documental “La Batalla de Chile”, del director Patricio Guzmán, lo que inmortaliza el ojo de Müller.

ANTECEDENTES DEL CASO

“Carmen Cecilia Bueno Cifuentes, cineasta, militante del MIR, fue detenida junto a su novio, Jorge Hernán Müller Silva, cineasta, militante del MIR, el día 29 de noviembre de 1974, alrededor de las 09:30-10:00 horas, en la vía pública, calle Bilbao con Los Leones, por civiles que se movilizaban en una camioneta. La noche anterior, ambos habían concurrido al cine Las Condes, al estreno de la película «A la sombra del Sol», en cuya producción habían participado. Al finalizar la cinta, se dirigieron junto a otros miembros del equipo de filmación a una recepción en la casa de uno de ellos, donde permanecieron toda la noche. En la mañana siguiente salieron con la intención de dirigirse primero al domicilio de Müller y luego a su lugar de trabajo, Chile Films, sin embargo, no llegaron a ninguno de los dos lugares. Pocos días después, el padre de Jorge recibió una llamada telefónica anónima en la que le informaban que su hijo había sido arrestado junto a Carmen Bueno por efectivos de la DINA” (memoriaviva.cl).

Según relatos de testigos sobrevivientes, Carmen y Jorge fueron llevados inmediatamente a Villa Grimaldi, y trasladados en distintas fechas al centro de tortura de Cuatro Álamos.

En los mismos días que fueron detenidos Jorge y Carmen, también lo fueron otras personas vinculadas al cine, entre los cuales estaba el director argentino Carlos Piaggio y su mujer, Francisca Valdés. Piaggio trabajaba en Chile Films, al igual que Müller y en Cuatro Alamos estuvieron juntos.

Jorge Müller Silva y Carmen Bueno Cifuentes se encuentran desaparecidos después que fueran sacados juntos desde Cuatro Álamos, el 18 de diciembre de 1974 por efectivos de la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA. Su detención fue siempre negada por las autoridades de la dictadura a pesar de los relatos de testigos que estuvieron junto a ellos en prisión (ver memoriaviva.cl).

El año 1974 fue el año en que la DINA secuestró e hizo desaparecer al mayor número de personas, vinculadas principalmente al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), organización en la cual se centró el accionar de este organismo hasta mediados de 1975.

El 29 de noviembre es una fecha que conmemora el trabajo de creación y audiovisual de ambos cineastas desaparecidos, pero también posiciona la importancia de la memoria para visibilizar situaciones de violencia y no repetición. Para que nunca más en Chile se asesine por crear o por querer hacer ver lo que el poder invisibiliza.

Sin duda que los trabajos de memoria han dado un giro de las reflexiones hacia el pasado y han vuelto a poner en discusión los alcances y límites de los géneros discursivos y dispositivos/espacios/medios utilizados para la reconstrucción del recuerdo.

En forma paralela, las “técnicas del olvido” han tenido un crecimiento exponencial y las luchas por el negacionismo han continuado, por eso el cine se vuelve esencial para “hacer ver” lo que no tuvo registro, como plantea Orlando Lübbert: “El cine, la ficción y el documental, nos permite ver lo que no es visible a simple vista…. Si bien pienso que hoy no hay mucho que celebrar, me animo a proponer en el Día del Cine, que evaluemos lo que se ha hecho, pero, siempre a la luz de lo posible, de lo que hemos dejado de hacer”.