Doscientos años de la Novena Sinfonía: himno de la humanidad

La afamada composición fue declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco el año 2002.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: ARCHIVO

Muchos recurren a la Novena Sinfonía como una suerte de recordatorio o de flotador cuando la humanidad hace agua por todos lados, sobre todo hoy con dos guerras en curso y varias otras invisibilizadas o de plano normalizadas.

La institucionalidad del mundo siempre se acuerda del arte cuando ya no hay a qué echar mano. Una ironía es que el compositor de la Novena Sinfonía, Ludwig van Beethoven (foto principal), no alcanzó a escuchar las notas de la obra durante el estreno en Viena, debido a que ya había perdido la audición.

El nombre completo es Sinfonía número 9 en Re Menor, op. 125, compuesta por Beethoven y hoy se cumplen 200 años de su estreno, el 7 de mayo de 1824, en la capital austriaca.

Para conmemorar tan magna obra, se preparan conciertos en las ciudades más importantes de Europa y del mundo. Sin embargo, para nosotros los chilenos tiene una connotación especial, ya que el “Himno de la Alegría” o “Canción de la Alegría” fue el canto de resistencia de la Vicaría de la Solidaridad. A nivel mundial esta obra maestra representa un símbolo de fraternidad y de unión.

Es menos conocido el hecho de que la letra de la “Canción de la Alegría”, que es la parte cantada en el cuarto movimiento de la pieza, fue un poema, en particular una oda, escrita por Friedrich Schiller en 1785. El poeta y dramaturgo es considerado en Alemania el segundo más importante tras Goethe, la cúspide de la literatura alemana. La misma parte que la Vicaría incorporó como himno, fue convertida en el himno de la Unión Europea en 1985, sólo que sin letra.

Es conocida la anécdota del estreno de la Novena. Beethoven no pudo escuchar ni una sola nota debido a su sordera total; sin embargo, pudo cotejar las partituras y el trabajo de dirección de Michael Umlauf. Cuando el concierto hubo terminado, el compositor fue alertado por los músicos para que se diera vuelta a recibir la ovación de parte del público.

En Austria y Alemania comenzaron las celebraciones el 4 de mayo, con conciertos de la Filarmónica de Viena en el Wiener Musikverein, además del que está programado para hoy en la Wiener Konzerthaus. También se ha recordado el teatro donde se estrenó la obra maestra de Beethoven, el Kärntnertortheater, demolido en 1870, donde hoy se encuentra el Hotel Sacher.