Dueño de Unión Española decidió cerrar el Colegio SEK de Concón

A Jorge Segovia, que opera desde España, no le gustaron las peticiones del Sindicato durante la negociación colectiva. Los sueldos se han reajustado por debajo del IPC y el bono de movilización es el mismo desde hace diez años.

Por EL AGORA

Jorge Segovia, dueño de Unión Española y de la cadena de establecimientos educacionales SEK, comunicó, a través de una carta, el cierre del Colegio SEK Pacífico de Concón, llenando de incertidumbre a una comunidad escolar de 800 alumnos y más de 100 trabajadores.

El cierre del establecimiento -comunicó Segovia, quien fue en su momento elegido para presidir la ANFP-, se concretará el próximo 31 de diciembre.

Una negociación colectiva con el sindicato de trabajadores del colegio, que no fue de su gusto, detonó la decisión, como lo reconoce el mismo dirigente que en su momento debió huir del país tras descubrirse que su Universidad (SEK), obtenía la acreditación mediante coimas a los encargados de otorgarla.

Segovia explica en la misiva que «la Dirección Regional del Trabajo de Viña del Mar, desconociendo los sólidos argumentos del colegio y la oferta presentada por nuestra parte, nos ha fijado un ‘piso de negociación’ que no refleja las condiciones reales del centro, generándonos una situación de gran incertidumbre».

«El sindicato -añadió la carta- decidió acogerse a este piso impuesto, lo que nos obliga a asumirlo a pesar del aumento de costos y riesgos que esto implica. Esta situación nos impide seguir realizando nuestra labor con la tranquilidad y seguridad de futuro necesarias, y contraviene nuestra planificación económica que promueve la modernización y mantenimiento de nuestro alto estándar educativo».

Colegio SEK Pacífico de Concón.

Dirigentes del sindicato, que se formó sólo hace dos años, informaron que éste era el primer proceso de negociación colectiva que se realizaba en el colegio.

Agregaron que el piso mínimo, al que se refiere Segovia, correspondía en su mayoría a beneficios que el colegio ya ha entregado, y que sólo habían pedido ratificarlos por escrito en el contrato colectivo para resguardarse de futuras sorpresas.

Trascendió, además, que los trabajadores pedían un reajuste al bono de movilización, que en una década jamás se ha actualizado, mientras que los sueldos se han reajustado, pero por debajo del IPC.

Los dirigentes sindicales terminaron señalando que «en los dos años del sindicato han pasado unos 80 trabajadores que se han desafiliado por temor a represalias y durante el proceso de negociación se han seguido desafiliando, porque las prácticas antisindicales han sido duras y constantes por parte del empleador».