El actor Dustin Hoffman cumple 86 años

Uno de los mejores intérpretes de la pantalla grande está de cumpleaños.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: ARCHIVO

Dustin Hoffman nació en Los Ángeles un día como hoy en 1937. Ha sido galardonado en dos ocasiones con el más alto reconocimiento de la industria cinematográfica, el Oscar. Una de sus actuaciones más impresionantes es en “Perros de paja” (Straw Dogs), de Sam Peckinpah, a estas alturas una película de culto. Estudió en Santa Monica College y en la Neighboorhood Phayhouse School of the Theatre. Ha recibido dos premios Oscar por dos grandes películas como lo son “Kramer vs. Kramer” (1978), dirigida por Robert Benton, y “Rain Man” (1988), del director Barry Levinson. Sin embargo, la crítica especializada entiende que su personaje en “Midnight Cowboy” (“Vaqueros a medianoche”), el ya clásico Rico “Ratso” Rizzo, entrañable embustero, es uno de los puntos más altos de su carrera, siendo éste prácticamente el comienzo.

Esta última es una película sobre la amistad y la inocencia de un vaquero que llega a Nueva York a trabajar como gigoló, terminando enredado en los suburbios con una figura emblemática de lo que sería la gran urbe norteamericana en esa época: un italiano venido a menos que se las rebuscaba a costa de los recién llegados. De allí, surge una extraña dupla que termina por ilustrar una versión muy particular de la amistad junto a Jon Voight, y con la memorable versión de “Everybody´s Talkin” interpretada por otro grande: Harry Nilsson. El aporte de esta canción a la atmósfera de la película es impresionante. Esta película ganó tres premios Oscar: mejor película, mejor director y mejor guion adaptado.

De allí en adelante, su carrera fue en ascenso y gracias a su carisma se transformó en uno de los actores más queridos de Hollywood. Otras películas que cuenta a su haber son “Pequeño Gran Hombre” (1970), “Papillon” (1973), “Lenny” (1974), basada en la vida del comediante Lenny Bruce, “Todos los hombres del presidente” (1976), de Alan J. Pakula, entre muchas otras. Otra de las películas que le granjearon un conocimiento masivo fue la comedia “Tootsie” (1982), del director Sydney Pollack, donde se presenta un cómico dilema de travestismo.

Respecto a su primer gran éxito, “El graduado” (1967), se ha escrito mucho y las revistas de la época incluso se burlaron de la apariencia física del actor. Por ejemplo, Life escribió que “si la cara de Dustin Hoffman fuera su fortuna, estaría condenado a una vida de pobreza”. Muy por el contrario, la calidad actoral de Hoffman marcaba el inicio de una nueva camada de actores que no dependía de su apariencia física, sino que, como debiera ser, de su calidad interpretativa, de su rigor como actor. Afortunadamente para el gran público, Hoffman marcó una época y un nuevo inicio dentro de las masculinidades imperantes en la industria del cine.