El Covid-19 se cierne sobre los organismos del deporte a nivel gubernamental

Un instructivo de Gobierno señaló el pasado lunes 4 de mayo como la fecha de retorno al trabajo presencial para todos aquellos funcionarios del Ministerio y del IND (Instituto Nacional de Deportes). De nada valieron las protestas de los funcionarios. Resultado: la pasada semana se registraron casos de Coronavirus tanto en las dependencias del Estadio Nacional como en el edificio de calle Fidel Oteíza.

Por El Agora

Ansioso por retornar cuanto antes a la “normalidad”, el Gobierno sacó cuentas alegres, convencido de que el Coronavirus se batía en franca retirada gracias al «eficiente» trabajo del ministro de Salud, Jaime Mañalich, bajo las directrices «sabias» y «acertadas» de Sebastián Piñera. El lunes 4 de mayo, y luego de un tiempo más que suficiente para que los trabajadores del Estado dejaran de flojear en sus casas, debían presentarse en sus trabajos de manera presencial.

Sólo quedaban excluidos del instructivo aquellos funcionarios que pudieran acreditar fehacientemente, y sin dejar lugar a dudas, que estaban impedidos de presentarse por razones de fuerza mayor. 

En lo que respecta al Ministerio y el IND (Instituto Nacional de Deportes), la decisión gubernamental no pudo resultar más nefasta: en la primera semana de regreso a la “normalidad”, en las dependencias de calle Fidel Oteíza ya se contabilizaban dos contagiados de Covid 19.

Por obvia conclusión, podrían estar también afectados todos aquellos que, de una otra manera, tuvieron cercanía con estos funcionarios. 

En el Estadio Nacional, por otra parte, donde la ministra Cecilia Pérez trasladó sus “cuarteles generales” luego de un breve paso por otras dependencias ubicadas en la comuna de Las Condes, se confirmaron ya otros dos casos de contagiados, al paso que otros 17 funcionarios del recinto permanecen en observación.

Dicho de otra forma, hasta la propia ministra podría estar a estas alturas contagiada de Covid 19.

La situación es tan grave, pero tan coherente con lo que está sucediendo a nivel país, que los funcionarios del Mindep y del IND debieron concurrir este miércoles por la mañana al Servicio Médico de ambos organismos a tomarse el examen que clarifique su real situación de salud, toda vez que ya casi nadie tiene dudas de que la expansión del virus es acelerada y adquiere las más diversas formas de propagación.

De nada valieron los varios pronunciamientos de la Asociación de Funcionarios, agrupados en la Anfuchid, acerca de lo peligrosa de esta medida de retornar al trabajo presencial tan precozmente. Sus argumentos fueron desestimados en medio del estúpido triunfalismo que dejó en claro el propio Ejecutivo, cuando pretendiendo mostrarnos una vez más como ejemplo de combate al virus frente al mundo, Piñera señaló que estábamos ganando la batalla y aplanando la curva, “pero que no había que bajar los brazos”.

Lo cierto es que el Gobierno, una vez más, se había equivocado. No sólo ha adoptado medidas tardías respecto de casi todo (cierre de malls, suspensión de clases, cuarentena total, etc.), sino que en su torpe triunfalismo hasta empezó a hablar de una “nueva normalidad”. Sus adláteres, que siguen creyendo a ojos cerrados en el chanterío que brota día a día de Palacio, hasta hablaron de “volver a tomarse un cafecito”, o una cervecita, como era antes.

Así estamos ahora, pagando todas las consecuencias de todo ese tiempo que se dejó ir, privilegiando la economía antes que la salud de las personas. ¿Qué hizo pensar a estos bobos de La Moneda que Chile iba a ser un caso distinto al horroroso panorama observado en otros lugares del mundo?