El Covid y Waterman liquidaron a la U

Tres titulares contagiados  más una baja a última hora, por lesión, resultaron decisivos para el pobre rendimiento y el 0-1 de los azules en El Salvador, donde el ariete panameño fue la figura de Cobresal.

El adiós de Sebastián Miranda, director técnico interino por el despido de Santiago Escobar en la banca de la U, no pudo ser más triste. A los males futbolísticos que pretendió erradicar sin mucho éxito, se agregaron esta vez tres deserciones importantes por causa del Covid y la baja a última hora de Darío Osorio, el más rescatable del irregular equipo azul.

Con todos esos inconvenientes, más los 2.600 metros de altura sobre el nivel del mar en que está el estadio El Cobre, Universidad de Chile no tuvo la más mínima chance de ganar a Cobresal. Un dato revelador: ninguno de los cuatro remates que efectuó el equipo azul en todo el partido fue al arco. Todos resultaron desviados, y el arquero local, Jorge Deschamp, podrá jugar el próximo partido sin lavar los guantes.

Cobresal es un equipo organizado. Su entrenador, Gustavo Huerta, sabe ordenar sus piezas y sacar partido de un plantel sin figuras deslumbrantes pero eficientes en lo que saben hacer. Esos dos aspectos hicieron la diferencia, porque en la U no hay organización, no existe ningún entendimiento entre los que intentan dar la pelota y los que pretenden recibirla y nunca se sabe qué rendimiento tendrán sus jugadores.

En el partido anterior, ante Huachipato, Universidad de Chile tardó 15 minutos en tomar el control del juego e instalarse en terreno ajeno; en El Salvador se demoró una hora. Esa vez logó una ventaja de 3-0, que incluso pudo ser mayor; ahora nunca bordeó siquiera el empate. Y le pudieron hacer varios más.

Con Juan Carlos Gaete superando constantemente la marca de Marcelo Morales, Cobresal puso en riesgo desde muy temprano a la portería azul. Dos remates desviados de Alejandro Camargo que habían inquietado a Hernán Galíndez, que otra vez respondió bien en arco de la U, fueron el preámbulo.

A los 14’, Cecilio Waterman recibió de Marcelo Jorquera, un lateral que sabe qué hacer cuando se adelanta, y el panameño se desprendió fácilmente de la marca de José María Carrasco y aprovechó la indecisión de Felipe Gallegos en la incidencia para sacar un derechazo potente y bien ubicado. Fue la apertura y el cierre de la cuenta, pero de ahí hasta el final del primer lapso, los mineros pudieron aumentar varias veces. Waterman dilapidó una entrega magnífica de Gaete al disparar desde cerca al cuerpo de Galìndez; más tarde, Daniel Navarrete despejó desde la línea del arco; y en otra ocasión Gaete elevó un cabezazo a un metro del arco… y hubo otras en el segundo tiempo.

El nuevo técnico de la U, Diego López, de nuevo observó el partido sin intervenir. Si lo dejan con lo que hay, tendría que ser un milagrero para mejorar el equipo. Lo primero que tendrá que hacer, a ver si resulta, es decirles a sus defensores que no es conveniente que se transformen en asistentes de gol desde su propia área. El cuarteto defensivo azul lo intenta reiteradamente, y ninguno ha logrado que la pelota enviada desde tan lejos le llegue a un compañero.

Segundo, tendrá que convencer a Felipe Seymour y Felipe Gallegos para que  se atrevan a hacer algún pase hacia adelante; que la entrega hacia el costado o hacia atrás se hace en circunstancialmente, de acuerdo al giro de la jugada, pero no siempre.

Tercero, tendrá que ensayar mucho para que Cristian Palacios y Ronnie Fernández tengan alguna sintonía entre ellos o con sus compañeros.

En este sentido, Cobresal les dio muchas lecciones. Por lo general, sus centrales intentaron salir jugando. El pelotazo largo lo utilizaron en situaciones de urgencia solamente. A la vez, los laterales acompañaron de vez en cuando, pero bien: su avance siempre tuvo una finalidad; y sus centros, una intención. Sus volantes no brillan, pero son eficientes. Nelson Sepúlveda es trajinador y se atreve con los remates de distancia. Camargo es un relojito que no se atrasa ni se apresura. Cristopher Mesías tiene harta idea  sobre el juego asociado. Y adelante tiene a un velocista (Gaete), a un tanque bastante hábil (Waterman) y a un juvenil que promete (Benjamìn Osses).

Con eso le bastó y le sobró para ganarle a un equipo impredecible que viajó el mismo día a El Salvador. Para eso la U tuvo que madrugar, y ni Dios ni nadie le ayudó.

PORMENORES

CANCHA: Estadio El Cobre, El Salvador.
PÚBLICO: 2.329 espectadores.
ÁRBITRO: Fernando Véjar,

COBRESAL (1): Jorge Deschamp; Guillermo Pacheco, Diego Céspedes, Francisco Alarcón, Marcelo Jorquera; Nelson Sepúlveda (69’, Mauro González), Alejandro Camargo, Cristopher Mesías (62’, Iván Contreras); Juan Carlos Gaete (84’, Luis Vásquez), Cecilio Waterman (84’, Pablo Cárdenas) y Benjamín Osses (62’, Óscar Salinas). DT: Gustavo Huerta.

U. DE CHILE (0): Hernán Galíndez; Daniel Navarrete, José María Carrasco (83’, Ignacio Tapia) , Bastián Tapia, Marcelo Morales (72’, Ignacio Castro); Lucas Assadi (89’, Nahuel Luján), Felipe Seymour, Felipe Gallegos (72’, Mauricio Morales); Cristian Palacios, Ronnie Fernández y Junior Fernandes. DT: Sebastián Miranda.

GOL:  14’, Waterman (C).
AMONESTADOS: Waterman y Camargo (C); Fernández (U).
EXPULSADOS: No hubo.