«Él hacía y deshacía»: nueva denuncia contra Ignacio Barrientos, defensor regional de Antofagasta

Hace unos días se reveló que se inició una investigación contra él por una corporación que funciona en las dependencias de la defensoría. El Ágora accedió a conversar con una ex funcionaria del lugar, quien, además, acusó abuso laboral.

Por PEDRO LIENQUEO / Foto: ARCHIVO

El pasado fin de semana se reveló que se inició una investigación contra el defensor regional de Antofagasta, Ignacio Barrientos (foto principal), por una corporación que funciona en las dependencias de la defensoría.

De acuerdo a lo informado por el medio Ex-Ante, el defensor nacional, Carlos Mora, ordenó un sumario debido a lo que ocurre en la institución.

El citado medio señala que la Corporación social, artística, cultural y deportiva de la Defensoría Penal Pública, Región de Antofagasta, pasó a llamarse Corporación Solidaridad Nortina y obtuvo recursos públicos en 2022 y 2023.

Además, detalla que se estarían ocupando computadores, oficinas y funcionarios de la instalación para trabajar en la corporación.

NACEN OTROS ANTECEDENTES

La ex defensora, K. R., accedió a conversar con El Ágora por el mencionado hecho. Ella manifestó que Barrientos realizó malas prácticas cuando era jefe de estudios de la defensoría y defensor regional.

«Yo renuncié hace dos años y medio porque era mi época para hacerlo, pero también renuncié porque Ignacio Barrientos quedó como defensor regional de Antofagasta, y eso fue mi causa principal para tomar la decisión», señaló.

Además, cuando se desempeñaba en el lugar, se sintió obligada a participar en una corporación llamada Migracción, que habría sido creada por el mismo Barrientos. «Se me solicitó participar para su creación. Fuimos todos a una notaría a firmar. No nos preguntaron si queríamos ir. Si el jefe de estudio iba a la oficina de uno, y nos decía ‘puedes formar parte de…’, no se le podía decir que no. ¿Por qué? Porque se generaba una persecución con sumarios, por ejemplo. Un infierno», agregó.

«Con posterioridad, se me solicitó, al menos en tres oportunidades, pedir horas compensatorias de mi descanso para ir a alegar causas de Migracción», afirmó. De acuerdo a lo relatado por ella, «no recibí una remuneración extra por estar en esa fundación. Todo gratis».

K. R. asegura que no sabe si se ocuparon recursos públicos en la corporación, sin embargo, «había escuchado que las secretarias y otras auxiliares ayudaban a realizar los proyectos, y utilizaban los insumos de la defensoría para realizar proyectos de la fundación».

LOS OTROS EPISODIOS

La ex defensora recuerda que hubo otros hechos de abuso laboral en medio del estallido social. Sobre esa época recordó que «él hacía y deshacía en esa época, abusando y utilizando de los funcionarios. Yo ahí en la defensoría no tenía vida. Nos establecía actividades e incluso nos impedían dormir».

«Durante el estallido social nos estableció ir a la comisaría después del trabajo. A mí se me dijo que tenía que ir algunos días a las 9 de la noche hasta las 1 de la madrugada. Después me iba a mi casa y a las 08:30 tenía que tomar audiencia de preparación», detalló.

Sobre la situación que estaba viviendo, añadió que «cuando una institución pública abusa de los funcionarios, ocupa las horas de descanso en trabajar y les impide dormir, ya es un exceso. Y no solamente me pasó a mí, a todos los defensores públicos y licitados».

Además, denunció que «él incumplía las limitaciones que tenía en fiscalizar causas específicas de cada funcionario. ¿Qué hacía? Me llamaba por teléfono para decirme que yo estaba llevando mal determinada causa y que él lo hubiera hecho mejor. Eso el reglamento lo prohíbe, el defensor regional no debe interferir y dar instrucciones particulares de cómo uno lleva las causas».

Bajo la misma línea, recordó que «en el último año, empezó a hacer reuniones con las personas que tenían parientes presos por la revuelta social y el defensor. Nos colocaba en una situación donde nos pedía cuentas de cómo lo estábamos haciendo en una determinada causa».

K. R. cerró señalando que no la han llamado por la investigación contra Barrientos, pero «no tendría ningún problema si me llamaran».