El magnate Álvaro Saieh arriesga años de cárcel por surtidas estafas

Quien fuera distinguido por la revista Forbes como rico e influyente dueño del diario La Tercera, entre otros muchos negocios, sigue sumando acreedores que lo acusan de “vaciamiento” de sus empresas para salvarse él y perjudicarlos a ellos. Se acaba de presentar una nueva querella criminal en su contra.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

Una querella criminal en contra de Álvaro José Saieh Bendeck, sus hijos y uno de sus colaboradores más cercanos, podría terminar con el magnate en la cárcel, después de haber sido distinguido en más de una oportunidad por Forbes entre los hombres más ricos e influyentes de Chile, como dueño de Copesa y el diario La Tercera.

La querella fue interpuesta por el abogado Carlos Cortés Guzmán, en representación del Grupo Indumotora, controlado por la familia Avayú.

Textualmente se señala: “Vengo en interponer querella criminal en contra de ÁLVARO JOSÉ SAIEH BENDECK, Run No 5.911.895-1, controlador; los directores JORGE ANDRÉS SAIEH GUZMÁN, Run No 8.311.093-7; MARÍA CATALINA SAIEH GUZMÁN, Run No 15.385.612-5; y CRISTÓBAL ALEJANDRO CERDA MENESES, Run No 13.689.592-3, CEO de Corp Group Banking S. A. (en adelante CGB); todos con domicilio en calle Rosario Norte No 660 piso 23, Las Condes, Santiago, y en contra de todos aquellos que resulten responsables a título de coautores, cómplices y encubridores, por la comisión de delitos reiterados de otorgamiento de contrato simulado, en grado de consumados y en calidad de autor, del art. 471 No 2 del Código Penal”.

El recurso viene a sumarse al que tiempo atrás interpuso la gestora de fondos MBI en contra de Saieh. En total, son 37 acreedores de un bono por 500 millones de dólares emitido en 2013 por CorpGroup Banking, y que luego cayó en quiebra. Se trata, según los abogados que han actuado en este caso, “de un complejo plan delictual, ejecutado fríamente en el tiempo, con la colaboración de diversas personas, algunas de ellas familiares directos del querellado”.

En junio de 2021, Álvaro Saieh declaró la quiebra de CorpGroup Banking (CGB), la sociedad que estaba en default por una deuda de 500 millones de dólares. Se acogió al Capítulo 11 en Estados Unidos para evitar las demandas de acreedores chilenos. La deuda es con Itaú Brasil y bonistas.

CGB es dueño del 26,2% de Itaú Corpbanca y tiene deudas por US$843 millones con el banco brasileño y US$500 millones con tenedores de bonos. A eso había que sumar las deudas de su negocio inmobiliario (VIVO Corp) y la de sus sociedades a través de las cuales controlaba SMU y el Grupo Copesa (diarios La Tercera y La Cuarta).

Los acreedores chilenos, liderados por Consorcio, LarraínVial, MBI y Megeve, de los hermanos Solari, controladores de Falabella, acudieron a la justicia para demandar a Saieh. Lo acusaron de retirar millones de dólares a empresas relacionadas previo a la quiebra, en operaciones dudosas, y piden revertirlas.

Explicaron los abogados:

“Durante los últimos años CGB ha realizado una serie de operaciones de escasa o nula racionalidad económica con sus sociedades relacionadas, lo que ha implicado una descapitalización de CGB, mermando en forma substancial su patrimonio al nivel de prácticamente vaciarlo por completo, en perjuicio de sus acreedores”.

Agregaron:

“Además de lo anterior, CGB perdió su capacidad de ‘hacer caja’ para cumplir con sus obligaciones, aquejándole una situación de fuerte estrechez financiera al momento de adquirir activos ‘ilíquidos’. Las compras de acciones le significaron a CGB desprenderse de dinero para adquirir activos ‘ilíquidos’ (que requieren de más tiempo para venderlos en el mercado o es más difícil encontrar quien los compre); mientras que el otorgamiento de garantías sobre sus activos para caucionar obligaciones de sus relacionadas con terceros limitó fuertemente su capacidad de emplear dichos activos para pagar sus obligaciones”.

El cálculo que se hace de los negocios de Saieh es que el monto de las operaciones sumaría casi US$200 millones. La deuda de CGB con los demandantes es casi la mitad del bono: US$244.053.000. Piden una acción pauliana o revocatoria de todas las operaciones. ¿Qué es una acción pauliana? Una en que el acreedor puede impugnar los actos ejecutados por el deudor en perjuicio de él y en fraude respecto de su derecho.

De acuerdo a la demanda, a Consorcio y relacionadas les debe cerca de US$100 millones. A MBI, aproximadamente US$50 millones y a los Solari US$30 millones. A LarraínVial y relacionados casi US$8 millones.

A eso se suman los US$189 millones que retiró de su negocio inmobiliario en los 18 meses previos a anunciar que tenía problemas y que estaba en violación de ciertas condiciones de los bonos. El retiro lo hizo a través de préstamos relacionados a Terra Spa, una sociedad que él controla. Los fondos venían en gran parte de la venta de activos al Grupo Patio y a BTG Pactual Chile.

A todos ellos se suma ahora el Grupo Indumotora.