El Masters 1000 de Miami vio al nuevo Cristian Garin

En una gran demostración de los notables cambios en su juego, el tenista chileno se vengó de las dos derrotas que había sufrido con el argentino Sebastián Báez (33º) venciéndolo por 7-6 (2) y 6-3, alcanzando los octavos de final del torneo.

Por SERGIO RIED / Foto: ARCHIVO

En un partido disputado bajo un calor insoportable en la casa de los Dolphins de la NFL, el Hard Rock Stadium de Miami, el tenista nacional Cristian Garin (82º del ranking ATP) realizó una de sus mejores actuaciones de los últimos tiempos, demostrando que, por fin, empieza a asimilar el juego que tanto le pedíamos.

Ante un jugador como Sebastián Báez (33ª), de poca envergadura física y que basa su poderío en ser un gran devolvedor de fondo de cancha, el ariqueño supo aplicar su nuevo bagaje de golpes.

Devolviendo el saque casi pisando la línea de fondo y dando un paso al frente al impactar, puso al argentino siempre a la defensiva. Y atacando la red en cada ocasión (algunas innecesarias), se convirtió en el jugador que todos queremos.

Con un alto porcentaje del 77% de primeros saques y una solidez mental que antes no había mostrado, Gago supo zafar de situaciones comprometidas, como ese triple punto de set en contra que levantó en el 4-5 de la primera manga, que a la postre le permitió ir a un tiebreak que resolvió de manera magistral por 7-2.

El segundo set fue una seguidilla de errores por ambos lados, que terminó con un Garin sólido y seguro, que finalmente lo llevó obtener el definitivo 6-3 con que selló el partido.

Una gran actuación de Garín que nos permite soñar con éxitos mayores. Lo que podría concretar en la próxima ronda ante el griego Stefanos Tsitsipas (3º), que eliminó, por no presentación, al francés Richard Gasquets (40º).

Total, soñar no cuesta nada.