El mejor entre los nuestros

¿Manuel Pellegrini es el mejor entrenador de la historia de nuestro país? El periodista Sergio Gilbert no tiene dudas.

Por Sergio Gilbert

Cuando jugaba profesionalmente al fútbol -siempre con la camiseta de la U- Manuel Pellegrini no tenía chapa de crack. Muy por el contrario. Se decía en ese momento que en realidad jugaba por hobby, por darse un gustito porque con la pinta que tenía y la cuna que había tenido en suerte nacer, no tenía porqué pasar pellejerías. El fútbol, obviamente, no era su tabla de salvación ni menos su única opción de vida. Estudiaba ingeniería en tanto jugaba así que a, la larga, sería un profesional universitario y seguramente tendría una carrera exitosa construyendo puentes o planificando súper carreteras. Nadie se acordaría más de él cuando colgara los botines.

Claro, eran prejuicios. Absurdos y frutos de la ignorancia en el conocimiento del personaje. Porque en verdad, ese central alto, de poca elegancia, pero esforzado y “táctico”, estaba más interesado en el fútbol que la mayoría de sus compañeros. Lo vivía. Por eso quiso prolongar su carrera sometiéndose a entrenamientos extras (dicen que Alberto Quintano lo ayudaba a progresar en su técnica del cabezazo) y estudiando casi con sentimiento de culpa para ser entrenador de fútbol. Pensaba Pellegrini que a la larga podía hacer del fútbol su vida, aunque nadie confiara mucho en él. Era una jugada arriesgada.

Acertó.

Pellegrini, -el “Gomero” o el “Piloto de Lufthansa” para los que festinaban con él- no solo pudo hacer carrera, sino que se convirtió en lo que es hoy: entre los entrenadores, el mejor de los nuestros. En toda la historia.

Claro, muchos tendrán buenos argumentos para dudar de esta sentencia. Seguramente la mayoría de ellos dirá que Pellegrini no ha alcanzado ni siquiera un porcentaje bajo de las transformaciones que impuso Fernando Riera en el fútbol chileno. O que jamás construyó planteles y equipos nacionales con la sapiencia de Luis Álamos. Cierto. Esos son tareas o materias pendientes para Pellegrini. Igual que, simplemente, dirigir la Selección.

Pero eso no alcanza a erosionar su calidad de número uno. Pellegrini lleva más de 20 años dirigiendo en el extranjero (y suma y sigue ahora que fue contratado por Real Betis). Ganó títulos en competiciones claramente más estelares que la chilena (Argentina e Inglaterra). Convirtió en equipos-sorpresas a escuadras tradicionalmente humildes (Villarreal y Málaga). Fue llamado a participar en la fundación de una potencia que, seguro, explotará pronto (China). Es respetado. Escuchado. Citado. Admirado entre sus colegas más conspicuos.

Por cierto que también ha tenido fracasos. Pero él los ha sabido sumar a favor de la experiencia 

¿Qué no ha hecho grandes revoluciones futbolísticas? ¿Que su fútbol es chato y poco atractivo? ¿Que es defensivo? No es cierto. Pellegrini pertenece a la escuela de la construcción, del esfuerzo colectivo, del trazo corto.

El que no ve eso, simplemente hace caricaturas.  Argumenta con prejuicios. Los mismos que han estado siempre al lado de Pellegrini.

Qué importan…Pellegrini le ganó hace rato a los necios.