Chile

El peligro viene con ritmo colombiano

El rival de La Roja el próximo martes en el Estadio Nacional tiene méritos y armas para hacer pasar un mal rato a los dirigidos de Rueda. De acuerdo a lo mostrado en el claro triunfo ante Venezuela por 3-0, analizamos al equipo cafetero. 

Por RICHARD OLATE

El inicio de las Clasificatorias Sudamericanas dejó –además del claro perjuicio del árbitro paraguayo ante La Roja en Montevideo- una serie de reflexiones acerca del nivel de las diez selecciones participantes: Brasil fue avasallador ante una débil Bolivia; Argentina ganó con lo justo a Ecuador sin entusiasmar a nadie; Uruguay se impuso a Chile con los detalles ya archiconocidos y lejos del nivel que acostumbra; paraguayos y peruanos repartieron puntos en un ida y vuelta de acciones compartidas; y Colombia –el rival de Chile el martes 13- sólo necesitó 45 minutos para sacar diferencias ante una feble Venezuela y aprovechó de descansar todo un tiempo en el resultado para cuidar a sus mejores figuras.

De todas maneras, salvo quizás Brasil, la mayoría de los equipos estuvo lejos de mostrar dinámica constante y estilos de juego fluidos. En los partidos de la primera fecha, por varios pasajes se vio desorden (que se graficó en idas y vuelta de área a área, pero con poca profundidad y escasas oportunidades de gol) y el ritmo a ratos fue lento y definitivamente aburrido. Queda claro que el período de post pandemia no ha permitido un trabajo profundo de los cuerpos técnicos, además de dejar a varios elementos clave fuera de las nóminas (por Covid-19, negativa de equipos de prestarlos, limitaciones sanitarias de los países en que juegan). ¿Dónde se notó esto? Muchos jugadores han mostrado que están faltos de fútbol, en el timing, en lo técnico y en lo táctico. 

En ese escenario, quienes parecieran tener ventajas en estas primeras fechas de Clasificatorias para Qatar 2022 son aquellas selecciones que vienen trabajando hace tiempo con una base de jugadores que dominan los esquemas tácticos propuestos por los respectivos entrenadores, y quienes tienen en sus planteles titulares a elementos que están en el mercado europeo, donde el tema de la pandemia se ha resuelto de mejor manera en cuanto al nivel físico y futbolístico.

En estos dos puntos, Colombia, el rival de Chile el martes (21:30 horas, Estadio Nacional), aparece como uno de los mejores posicionados en este inicio de la competencia por los cupos mundialistas. El portugués Carlos Queiroz (DT de Colombia) ya mostró un equipo duro, afiatado y con experiencia en la Copa América de Brasil, donde no recibió goles en contra y fue eliminado por penales por Chile. Esto quedó refrendado el viernes en Barranquilla ante Venezuela con su esquema de 4-3-2-1 que mostró pocas falencias en su zona defensiva (ayudado por las pocas ideas de los vinotinto) y tuvo en su función de ataque a jugadores clave que lograron desnivelar en los momentos ideales para sentenciar el partido en el primer tiempo con un 3-0 contundente. Argumentos de sobra para meter miedo para este martes en Ñuñoa. 

Ante Venezuela fue vital el tridente ofensivo amarillo. Duvan Zapata como cabeza de área tiene la potencia, velocidad y oportunismo para ir a la caza de todas las pelotas, apostar al choque por su envergadura física y con convicción de que no importa cómo, pero la pelota tiene que llegar a la red rival. Para cumplir con ello, el número 9 del Atalanta italiano tiene detrás a su compañero de equipo Luis Muriel y al renacido (gracias a su cambio al Everton inglés, donde es figura en el inicio de la Premier League) James Rodríguez. Aunque nominalmente estos dos juegan abiertos, ambos tienen libertad para moverse al ancho de la cancha, generando espacios, abriendo surcos para posibles descuelgues de los laterales y para encontrar las rutas para que el balón entre en los terrenos de Duvan. Además, los dos son buenos finiquitadores a la hora de pisar el área (de hecho, Muriel anotó dos contra los venezolanos). 

A ellos se une constantemente en funciones ofensivas Juan Guillermo Cuadrado, volante mixto de la Juventus, quien ocupa preferentemente la banda derecha para desbordar o a través de diagonales llegar al arco rival y probar de distancia. El primer gol del viernes llegó tras una pared con James y un desborde que encontró en área chica la barrida de Duvan para poner la ventaja. El otro volante mixto de Colombia es Jefferson Lerma, quien es más duro que hábil, está mandatado para menor despliegue ofensivo, pero es un catalizador de la recuperación por la zona izquierda y apoya en el quite al patrón de esa zona, Wilmar Barrios. 

Con Barrios parte el tramado defensivo de los de Queiroz. El volante del Zenit es el “duro” de ese barrio. Con buen pie para la salida, no teme poner pierna fuerte cuando se necesita, irse a los pechazos con los rivales, así como ubicarse junto a la dupla de centrales o avanzar unos metros si el resultado es adverso. Su trabajo hace que los centrales tengan menos desgaste y parezca que dominan la situación. Sin embargo, es Barrios quien maneja los tiempos de esa zona y prepara el escenario para que Cuadrado o los laterales se vayan arriba con confianza. 

Con el punto de mira en Barrios, el esquema defensivo de los cafeteros es claro. Una defensa en línea de cuatro, con la dupla de centrales proveniente de la Premier League: Jerry Mina, del Everton, y Davinson Sánchez, de los Spurs. Ambos titulares de sus respectivos equipos, en la selección garantizan estatura juego áereo y salida al pie. Ante Venezuela casi no tuvieron trabajo, pero se supone que ante Chile serán más requeridos, donde debieran ser abordados a ras de piso para aprovechar sus debilidades. 

Quizás las mayores dudas de Colombia están en sus laterales. Más allá de que Stefan Medina (quien ingresó tras la lamentable lesión de Santiago Arias) y Johan Mujica son parte del proceso de Queiroz hace rato y cuentan con dinámica y buen pie en la salida, a la hora de las marcas, cuando son encarados, muestran ciertas falencias que podría explotar La Roja con la dupla Isla-Fuenzalida o por el propio Alexis por las bandas.

Finalmente, en el arco, sin Ospina (impedido de viajar desde Italia por temas sanitarios del Covid-19), Camilo Vargas, el portero del Atlas mexicano, tuvo poco trabajo en Barranquilla, pero siempre estuvo atento al juego y querrá aprovechar la oportunidad única que se la dio en estas Clasificatorias. 

Pero más allá de estas posibles grietas en la defensa colombiana, no será nada fácil para Chile. En el esquema de Queiroz, ante Venezuela, salvo Duvan, desde Muriel hasta James, retrocedían hasta los límites de la propia área con el fin de achicar los espacios disponibles para el rival. Siempre tratando de ser compactos como equipo, los colombianos son difíciles para entrarles en el área y, seguramente, su esquema de visitante tendrá este bloque compacto en su propia mitad de cancha, buscando adormecer el ritmo del partido con su juego de toque seguro, pero aguardando por la ansiedad de Chile y apostando a la velocidad y potencia de Zapata y Muriel, y al talento de James para encontrar espacios y recibir el balón sin marca, con tal de llegar al arco de Arias.

Además, haber partido con una contundente victoria de local les hará tener menos presión en Santiago, lo que los puede volver aún más peligrosos para una Roja necesitada de sumar de a tres y que además arrastra una planilla llena de ausencias. Está claro, la visita colombiana no tendrá nada de amistosa (pensando en lo que les dolió el último encuentro por Copa América ante Chile), sabiendo que tienen las armas necesarias para irse sin las manos vacías. Sí, huele a peligro para La Roja, pero en tiempos de pandemia, todo se ha vuelto relativo e irregular (si no que lo digan los que opinaban de Rueda antes y después del jueves pasado) en la cancha. En la previa -tal como contra Uruguay- las apuestas hablan de que al frente tendremos a una Colombia que mete miedo con argumentos más que válidos. Sin embargo, aunque el ambiente este propicio para el temor –se juega en martes 13-, sólo en la cancha del Nacional se verá la verdad definitiva. 

Revisa los goles del triunfo de Colombia ante Venezuela: